Senior Strivers
Adultos mayores luchadores

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Senior Strivers

Story by Sherry Mazzocchi

Pablo Ventura established his own motorcycle repair business at 55.

Pablo Ventura established his own motorcycle
repair business at 55.

Pablo Ventura worked at the same Bronx motorcycle repair shop for 32 years. When the owner died, he considered finding another job.

Then he decided, “I’m tired of working for somebody else. I want to work for myself.”

At 55, Ventura did just that and started his own business. Fixing motorcycles was the easy part. After decades of being an employee, the hard part was thinking like a boss. Oh, and getting funding.

Ventura, now 61, is one of thousands of encore entrepreneurs starting Bronx-based businesses. A new report by the Center for an Urban Future found that the Bronx has the biggest increase of self-employed seniors in all five boroughs.

The report, Starting Later: Realizing the Promise of Older Entrepreneurs in New York City, reveals that in the past decade four Bronx neighborhoods became hot spots of senior self-employment:  Pelham (increased 269 percent), Riverdale (196 percent), Morrisania (85 percent) and Mott Haven (84 percent).

The number of seniors is booming. Between 2005 and 2016, Bronx residents age 50 and over increased by 34 percent, more than any other borough.

Many of these older workers were laid off during the Great Recession.  Finding fewer jobs and facing age discrimination, they turned to entrepreneurship in droves. Some found employment in the gig economy—driving Ubers, finding work as temporary consultants, or accepting freelance work.

But others started their own businesses. Ventura started Vent Bike Tech out of the back of his house.

No one would fund his business until he moved to a commercial location, and even then it took seven months to get a loan. By that time, his business had started to take off.

“When I got the shop, that’s when it started to go easy,” he says. “When I was working out of my house, I didn’t get any help.”

The report said seniors face obstacles in getting the funding that is often so generously doled out to the young and inexperienced. Wary investors often have preconceived ideas about entrepreneurs—mostly that they should be young, work long hours and “live on ramen.”

When a young person’s business fails, they often have families help out or just move on to something else.  A senior’s finances might be more precarious. They often establish a new business with retirement funds.

But older entrepreneurs can obtain resources with alternative funders such as Business Center for New Americans, Acción, Grameen America and Kiva. Unfortunately, many business owners don’t know these organizations exist, much less that they can avail themselves of their capital.

Another obstacle is using technology and social media. “If someone has mastered Excel, it shows in a business plan,” said Bryan Doxford, Senior Vice President for Community Lending at the New York Business Development Center. Investors are more comfortable with entrepreneurs who can project sales and create a marketing platform for a virtual business.

Having tech skills is a must. WHEDco, the Bronx-based Wom­en’s Housing and Economic Development Corporation, runs training programs for setting up business­es. They found technology was an obstacle for many.

Bryan Doxford works at the New York Business Development Center.

Bryan Doxford works at the New York Business
Development Center.

“We’ve done training where no one had an email address, which they needed just in order to get their certificate,” says Diana Pérez, WHEDco’s Vice President for Home-Based Childcare Services.

Senior entrepreneurs can also get advice from the Kauffman Foundation’s FastTrac program, taught at the Hebrew Free Loan Society. “The number one bullet point is the technolo­gy piece, but it was a lot of learning, a whole land­scape,” said instructor Tiffany Goldberg. “But with legal, financial, and other topics to teach, there wasn’t enough time.”

While younger entrepreneurs often have extensive networks forged in tech accelerators and incubators, seniors often toil in isolation. “Out of the class, there was nothing there for them,” said Goldberg of her students. “The encouragement of peers day-to-day—had they been in an environment like that, I would venture to say a lot more businesses would have been started.”

Confidence is also key. The Women’s Business Center at the Business Outreach Center Network conducts counseling for female entrepreneurs, about 30 percent are over age 50.

Director Delia Awusi said one of her 50-plus clients initially thought her idea for a business was “stupid and wouldn’t work.” Today she has a successful business, but it took four months of encouragement to change that mindset.

“Older entrepreneurs need validation and a cheerleader,” she said.

 

For more information, please visit nycfuture.org.

 

Adultos mayores luchadores

Historia por Sherry Mazzocchi

Delia A. Awusi (al centro), directora del Centro de la Red de Alcance de Negocios.

Delia A. Awusi (al centro), directora del Centro
de la Red de Alcance de Negocios.

Pablo Ventura trabajó en el mismo taller de reparación de motocicletas del Bronx durante 32 años. Cuando el dueño murió, consideró buscar otro trabajo.

Luego decidió: “Estoy cansado de trabajar para alguien más. Quiero trabajar para mí”.

A los 55 años, Ventura hizo exactamente eso y comenzó su propio negocio. Reparar motocicletas fue la parte fácil. Después de décadas de ser un empleado, la parte difícil fue pensar como jefe. Oh, y conseguir financiamiento.

Ventura, ahora de 61 años, es uno de los miles de nuevos empresarios que comienzan negocios en el Bronx. Un nuevo informe del Centro para un Futuro Urbano descubrió que el Bronx tiene el mayor aumento de personas mayores que trabajan por cuenta propia en los cinco condados.

El informe, Starting Later: Realizing the Promise of Older Entrepreneurs in New York City, revela que en la última década cuatro barrios del Bronx se convirtieron en focos de auto empleo de adultos mayores: Pelham (aumentó 269 por ciento), Riverdale (196 por ciento), Morrisania (85 por ciento) y Mott Haven (84 por ciento).

Pablo Ventura creó su propio negocio de reparación de motocicletas a los 55 años.

Pablo Ventura creó su propio negocio de
reparación de motocicletas a los 55 años.

El número de adultos mayores está en auge. Entre 2005 y 2016, los residentes del Bronx de 50 años o más aumentaron en un 34 por ciento, más que cualquier otro condado.

Muchos de estos trabajadores mayores fueron despedidos durante la Gran Recesión. Al encontrar menos trabajos y enfrentar la discriminación por edad, recurrieron a la iniciativa empresarial en masa. Algunos encontraron empleo en la economía de los pequeños encargos: conduciendo Ubers, encontrando trabajo como consultores temporales o aceptando trabajo independiente.

Pero otros comenzaron sus propios negocios. Ventura comenzó con Vent Bike Tech desde la parte trasera de su casa.

Nadie financiaría su negocio hasta que se mudara a una ubicación comercial, y aun así le tomó siete meses obtener un préstamo. Para ese momento, su negocio había comenzado a despegar.

“Cuando monté la tienda, fue cuando comenzó a ser fácil”, dice. “Cuando estaba trabajando desde mi casa, no recibí ayuda”.

El informe dice que los adultos mayores enfrentan obstáculos para obtener los fondos que a menudo se otorgan tan generosamente a los jóvenes e inexpertos. Los inversionistas cautelosos regularmente tienen ideas preconcebidas sobre los empresarios: que deben ser jóvenes, trabajar largas jornadas  y “vivir de ramen”.

Cuando el negocio de un joven fracasa, a menudo las familias ayudan o simplemente pasan a otra cosa. Las finanzas de un adulto mayor pueden ser más precarias. Generalmente inician un nuevo negocio con fondos de jubilación.

Pero los empresarios mayores pueden obtener recursos con fondos alternativos, como el Centro de Negocios para Nuevos Estadounidenses, Acción, Grameen America y Kiva. Desafortunadamente, muchos dueños de negocios no saben que estas organizaciones existen, y mucho menos que pueden aprovechar su capital.

Otro obstáculo es el uso de la tecnología y las redes sociales. “Si alguien ha dominado Excel, lo muestra en un plan de negocios”, dijo Bryan Doxford, vicepresidente senior de préstamos comunitarios en el Centro de Desarrollo de Negocios de Nueva York. Los inversionistas se sienten más cómodos con los empresarios que pueden proyectar ventas y crear una plataforma de marketing para un negocio virtual.

Tener habilidades tecnológicas es imprescindible. WHEDco, la Corporación de Desarrollo Económico y Vivienda para Mujeres del Bronx, administra programas de capacitación para la creación de negocios. Descubrieron que la tecnología era un obstáculo para muchos.

“Hemos brindado capacitación donde nadie tenía una dirección de correo electrónico, que necesitaban justo para obtener su certificado”, dice Diana Pérez, vicepresidenta de WHEDco para servicios de cuidado infantil domiciliario.

Los empresarios mayores también pueden obtener asesoría del programa FastTrac de la Fundación Kauffman, impartido en la Sociedad Hebrea de Préstamo Gratuito. “La viñeta número uno es la pieza tecnológica, pero fue mucho aprendizaje, todo un panorama”, dijo la instructora Tiffany Goldberg. “Con temas legales, financieros y de otro tipo para enseñar, no hubo suficiente tiempo”.

Bryan Doxford trabaja en el Centro de Desarrollo de Negocios de Nueva York.

Bryan Doxford trabaja en el Centro de
Desarrollo de Negocios de Nueva York.

Si bien los empresarios más jóvenes a menudo tienen amplias redes forjadas en aceleradores tecnológicos e incubadoras, los adultos mayores generalmente trabajan en aislamiento. “Fuera de la clase, no había nada ahí para ellos”, dijo Goldberg de sus alumnos. “Con el estímulo de los pares día a día, si hubieran estado en un entorno como ese, me atrevería a decir que se habrían iniciado muchos más negocios.

La confianza también es clave. El Centro de Negocios de Mujeres del Centro de la Red de Alcance de Negocios brinda asesoría para mujeres empresarias, alrededor del 30 por ciento son mayores de 50 años.

La directora Delia Awusi dijo que una de sus clientas de más de 50 inicialmente pensó que su idea para un negocio era “estúpida y no funcionaría”. Hoy tiene un negocio exitoso, pero se necesitaron cuatro meses de aliento para cambiar esa mentalidad.

“Los empresarios mayores necesitan validación y un animador”, dijo.

 

Para obtener más información, por favor visite nycfuture.org.