Autumn at the Allen
Otoño en el Allen

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Autumn at the Allen

Story and photos by Mónica Barnkow

La feria atrajo a más de 400 personas mayores.

The fair drew over 400 seniors.

The seniors were doing shots.

But the scene this past Tues., Oct. 14th was a far cry from high school.

Instead, New York-Presbyterian’s The Allen Hospital opened its doors for its Annual Fall Health Fair, a two-day event which drew over 400 seniors.

“Every year, we have our Health Outreach Program coordinate with about 40 different agencies across all the counties,” said Paul Dunphey, Senior Vice President and Chief Operating Officer, at New York-Presbyterian/The Allen Hospital. “We put this fair together for our seniors.”

Founded over 13 years ago, the fair aims to tend to the needs of those aged 60 and over from the neighboring communities of the Bronx and Northern Manhattan.

Among the organizations in attendance were NYC Coalition on Aging and Vision, Village Care; SNAP Outreach Program; the Isabella Geriatric Center; the Taub Institute Alzheimer and Research; Lott Home Health Care; the Fort Tryon Rehab and Nursing; New York State Comptroller’s Office; and the Northern Manhattan Improvement Corporation.

"Creamos esta feria para nuestros adultos mayores", dijo Paul Dunphey, vicepresidente senior y director de operaciones.

“We put this fair together for our seniors,” said Paul Dunphey, Senior Vice President and Chief Operating Officer.

The fair offered free flu shots and health screenings for blood pressure, posture and balance, as well as CPR demonstrations.

“It’s really important for seniors to take control of their own health,” said Dunphey.

“We provide different kinds of services for the community,” added Rose Mary Cortez, Program Administrator of the hospital’s Health Outreach Program. “The primary thing is education. The only requirement to join the Health Outreach Program is to be at least 60, and to have the willingness to come here to the Allen Hospital.”

The Outreach Program focuses on information and prevention. Throughout the year, workshops on diabetes, high blood pressure and memory loss are held, and a new one on shingles is imminent. All are free and take place once a month at The Allen Hospital.

In addition, information on good nutritional habits, general health management and housing services for seniors was offered.

Phyllis Talley works for Compassion and Choices of New York, an organization that aids in having choices respected at the end of people’s lives.

Phyllis Talley trabaja para Compassion and Choices de Nueva York.

Phyllis Talley works for Compassion and Choices of New York.

“We encourage everyone to fill up the Health Care Proxy, which is a document that allows you to name someone to speak for you in case you are incapacitated,” she said. She underscored the importance of having the conversation with family members – the earlier the better.

“Hopefully every person will fill up one of these forms,” she said.

Roxanne Bailey is an Account Manager at LOTT Assisted Living Residence, a 127-unit facility. “Our facility is for seniors 65 years and older who need day to day assistance, but who are not severe enough to go to a nursing home,” explained Bailey. “LOTT Residency is the only elderly housing facility in New York City that accepts Medicaid.”

And then there were the shots, which nurse Charlotte Shorte administered diligently.

“I’m a member here,” said Deacon Freddie Alford, 80. “I’ve been taking the shot for a while. I recommend seniors come here.”

"Ofrecemos diferentes tipos de servicios para la comunidad", añadió Rose Mary Cortez, Administradora del Programa.

“We provide different kinds of services for the community,” said Program Administrator Rose Mary Cortez.

Cortez said that it is particularly important for senior citizens to get vaccinated against the flu because their immune systems are often weaker.

“The flu kills,” she warned.

Lillian Hall needed little persuasion.

“The shot helps you,” said the 91-year-old. “lt’s good to have the antibodies.”

Hall is originally from Virginia and now lives by herself. She said she had been taking the shot for many years, and had no recollection of contracting the flu ever.

“I don’t get colds either!”

The secret – beyond the shot – was god genes. After all, her sister is 93.

“I just have a positive attitude and I like to dance.”

There is more.

Hall said she enjoyed spending time in the company of others.

“If there weren’t any men, forget it, I’ll be ready to go,” she confessed. “[But] I’m not ready to go yet.”

For more information, please visit www.nyp.org/allenhospital.

Otoño en el Allen

Historia y fotos por Mónica Barnkow

El Hospital Allen celebro su feria anual de otoño de la salud.

El Hospital Allen celebro su feria anual de otoño de la salud.

Las personas mayores estaban recibiendo inyecciones.

Pero la escena el pasado martes 14 de octubre estaba muy lejos de la escuela preparatoria.

En lugar de ello, el Hospital Allen del New York-Presbyterian abrió sus puertas para su feria anual de otoño de la salud, un evento de dos días que atrajo a más de 400 personas mayores.

“Cada año, tenemos nuestro Programa de Extensión de Salud que se coordina con cerca de 40 agencias diferentes en todos los condados”, dijo Paul Dunphey, vicepresidente senior y director de operaciones del New York-Presbyterian/The Allen Hospital. “Creamos esta feria para nuestros adultos mayores”.

Fundada hace más de 13 años, la feria tiene como objetivo atender las necesidades de las personas de 60 años o más de las comunidades vecinas de Kingsbridge, Marble Hill, y Riverdale e Inwood y Washington Heights.

La feria atrajo a más de 400 personas mayores.

La feria atrajo a más de 400 personas mayores.

Entre las organizaciones presentes estuvieron: Coalición de NYC del Envejecimiento y la Visión; Village Care; el Programa de Extensión SNAP; el Centro Geriátrico Isabella; el Instituto Taub de Alzheimer e Investigación; Hogar de Cuidado de la Salud Lott; Rehabilitación y Enfermería Fort Tryon; la Oficina del Contralor Estatal de Nueva York y la Corporación de Mejoramiento del Norte de Manhattan.

La feria ofreció vacunas gratuitas contra la gripe y exámenes de salud para la presión arterial, la postura y el equilibrio, así como demostraciones de RCP.

“Es muy importante para las personas mayores tomar el control de su propia salud”, dijo Dunphey.

“Ofrecemos diferentes tipos de servicios para la comunidad”, añadió Rose Mary Cortez, Administradora del Programa de Extensión de la Salud. “Lo principal es la educación. El único requisito para participar en el Programa de Extensión de la Salud es tener al menos 60 años y la voluntad de venir al Hospital Allen”.

Phyllis Talley trabaja para Compassion and Choices de Nueva York.

Phyllis Talley trabaja para Compassion and Choices de Nueva York.

El Programa de Extensión se enfoca en la información y la prevención. Durante todo el año se llevan a cabo talleres sobre diabetes, presión arterial alta y pérdida de memoria, y uno nuevo sobre el herpes es inminente. Todos son gratuitos y tienen lugar una vez al mes en el Hospital Allen.

Además, se ofreció información sobre buenos hábitos nutricionales, el manejo general de la salud y servicios de vivienda para las personas mayores.

Phyllis Talley trabaja para Compassion and Choices de Nueva York, una organización que ayuda a tener opciones que sean respetadas al final de vida de las personas.

“Animamos a todos a llenar el poder para la atención de la salud, que es un documento que permite nombrar a alguien para que hable por usted en caso de que esté incapacitado”, dijo ella. Subrayó la importancia de tener esta conversación con los miembros de la familia, cuanto antes mejor.

“Esperemos que cada persona complete una de estas formas”, comentó.

Roxanne Bailey es administradora de cuentas en la Residencia Asistida de Vida LOTT, una instalación de 127 unidades ubicada en East Harlem. “Nuestras instalaciones son para personas de 65 años y más que necesitan asistencia día a día, pero no tan demandante como para ir a una casa de reposo”, explicó Bailey. “La Residencia LOTT es el único centro de vivienda para ancianos en la ciudad de Nueva York que acepta Medicaid”.

Y siguieron las inyecciones, que la enfermera Charlotte Shorte administró con diligencia.

“Recomiendo a las personas mayores a que vengan", dijo el diácono Freddie Alford.

“Recomiendo a las personas mayores a que vengan”, dijo el diácono Freddie Alford.

“Soy un miembro aquí”, dijo el diácono Freddie Alford, de 80 años. “He estado recibiendo las inyecciones por un tiempo. Recomiendo a las personas mayores a que vengan”.

Cortez dijo que es particularmente importante para las personas mayores ser vacunadas contra la gripe debido a que sus sistemas inmunológicos son más débiles.

“La gripe mata”, dijo.

Lillian Hall necesitó poca persuasión.

“Las inyecciones te ayudan”, dijo la mujer de 91 años de edad. “Es bueno tener los anticuerpos”.

Hall es originaria de Virginia y ahora vive sola en Washington Heights. Dijo haber recibido las inyecciones durante muchos años y no tener recuerdo de contraer la gripe nunca.

“¡Tampoco me resfrío!”.

El secreto –más allá de la vacuna- son los buenos genes. Después de todo, su hermana tiene 93.

“Sólo tengo una actitud positiva y me gusta bailar”.

Hay más.

Hall dijo que disfruta pasar el tiempo en compañía de otros.

“Si no hubiera ningún hombre, olvídalo, estaría lista para irme”, confesó. “Pero no estoy lista todavía”.

Para más información, por favor visite www.nyp.org/allenhospital.