I Love the Bronx: The Polar Bears

Amo el Bronx: Los osos polares

Amo el Bronx: Los osos polares

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I Love the Bronx: The Polar Bears

By Nilka Martell

As part of our ongoing BFP series highlighting the various favorite spaces, things and people in our borough, we turn to Nilka Martell, who continues to explore her hometown.

“I am a Bronx native, daughter, sister, mother of three beautiful Bronx babies, photographer, writer and motivator,” says Martell, of Puerto Rican descent.

A paralegal for over 17 years until December 2010, she has since been dedicating her time to exploring the Bronx.

Her energy and enthusiasm are indefatigable, and admirable.

“I want to make my fellow residents aware and informed of how lovely our borough is, what it offers, and how to lend a helping hand in our environment.”

Of this new time in her life, Martell says, “I have never felt so alive.”

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Dozens gathered for the annual plunge.

Since I set out to discover the Bronx several years ago, there has never been a dull moment.

This past Valentine Day’s weekend was no exception.

While everyone else might have been looking for the warmest, coziest spot in which to both ward off the chill and celebrate the holiday, another group was stripping away layers – outdoors.

On Sat., Feb. 15th, dozens of folks gathered at Orchard Beach for a plunge. They call themselves the Bronx Polar Bears. The snow flurries, icy winds, frigid weather and below freezing water did not deter the Polar Bears one bit. In fact, the conditions seemed to invigorate them.

Valdis Freimanis is one of the co-founders of the group. The 73-year-old, accompanied by his daughter Liga and son-in-law Val, proudly carried the flag of his native Latvia. Through an interpreter he explained he was not cold, that it was a beautiful day and he was ready for the plunge.

In his remarks to the group, Executive Director of BronxNet and co-founder of the Polar Bears, Michael Max Knobbe spoke to the crowd about the importance of fitness. He touched on the fact that regardless of the seasons, we can enjoy the outdoors all year long.

“We were very happy to have the Polar Bears back at OrchardBeach this year,” said Park Administrator Marianne Anderson.

IMG_9805(web)“Everyone who came out to the event – spectators and participants – had a great time. It was a fun way to chase away the winter doldrums.”

My son and I were there in support – and in awe.

As the intrepid Bears walked onto the snow-covered sand to make our way to the shore, I will admit, it was cold.
Being sick with the flu for three weeks, and still having cold-like symptoms, I felt I couldn’t bear another moment. Despite the energy, and the layers of clothing I was wearing, I was still freezing. My toes and fingers were numb and I couldn’t feel my face.

One of my cameras even stopped working.

While my son and I enjoyed watching the Polar Bears effortlessly enter the water time and again, I just couldn’t fathom how their bodies were not cold.

Weeks of training and mind over matter must have truly been the trick Lifeguards and EMS were on site just in case something went wrong, but everything was just right.

Kudos to the Bronx Polar Bears.

I look forward to cheering them on again next year, but rest assured I’ll be there wearing even more layers!

For more information on the Bronx Polar Bears, please visit the group’s Facebook page at www.facebook.com/bronx.polarbears.

Amo el Bronx: Los osos polares

Por Nilka Martell

Como parte de nuestra serie en curso de BFP que destaca los espacios favoritos, las cosas y las personas de nuestra ciudad, nos dirigimos a Nilka Martell, quien continúa explorando su condado natal.

“Soy una nativa del Bronx, hija, hermana, madre de tres hermosos bebés Bronx, fotógrafa, escritora y motivadora”, dice Martell, de ascendencia puertorriqueña.

Asistente legal durante más de 17 años, hasta diciembre de 2010, desde entonces ha dedicado su tiempo a explorar el Bronx. Su energía y entusiasmo son infatigables y admirables.

“Quiero que mis compañeros residentes sean conscientes y estén informados de qué tan hermoso es nuestro vecindario, lo que ofrece y cómo prestar ayuda a nuestro medio ambiente”.

De esta nueva etapa de su vida, Martell dice: “Nunca me había sentido tan viva”.

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Decenas de personas se reunieron para sumergirse.

Desde que me propuse descubrir el Bronx hace varios años, no ha habido nunca un momento aburrido.

Este pasado fin de semana de San Valentín no fue la excepción.

Mientras todos los demás podrían haber estado buscando el lugar más acogedor y cálido en el cual protegerse del frío y celebrar la fiesta, otro grupo se quitaba capas, al aire libre.

El sábado 15 de febrero, decenas de personas se reunieron en Orchard Beach, para sumergirse. Se hacen llamar los osos polares del Bronx. Los copos de nieve, los vientos fríos, el clima helado y el agua por debajo de cero, no disuadieron a los osos polares ni un poco. De hecho, las condiciones parecían vigorizarlos.

Valdis Freimanis es uno de los co-fundadores del grupo. El hombre de 73 años de edad, acompañado por su hija Liga y su yerno Val, llevaba con orgullo la bandera de su natal Letonia. A través de un intérprete, explicó que no tenía frío, que era un hermoso día y que estaba listo para la inmersión.

En su discurso al grupo, el director ejecutivo de BronxNet y co-fundador de los osos polares, Michael Max Knobbe, habló a la multitud acerca de la importancia del acondicionamiento físico. Tocó el hecho de que, independientemente de las estaciones, podemos disfrutar del aire libre durante todo el año.

IMG_9920(web)“Estamos muy felices de tener a los osos polares de vuelta en Orchard Beach este año”, dijo la administradora del parque Marianne Anderson. “Todos los que vinieron al evento -espectadores y participantes- pasaron un gran momento, fue una manera divertida de alejar la inactividad del invierno”.

Mi hijo y yo estuvimos allí apoyando, y asombrados.

Mientras los intrépidos osos caminaban sobre la arena cubierta de nieve para hacer nuestro camino a la costa, tengo que admitir, estaba fría.

Estar enferma con gripe durante tres semanas, y todavía teniendo síntomas parecidos al resfriado, sentí que no podría soportar otro momento. A pesar de la energía, y las capas de ropa que llevaba puesta, yo seguía congelada. Mis dedos estaban entumecidos y no podía sentir mi cara.

Una de mis cámaras, incluso dejó de funcionar.

Mi hijo y yo disfrutábamos viendo a los osos polares, mientras ellos sin esfuerzo entraron en el agua una y otra vez, yo no podía entender cómo sus cuerpos no estaban fríos.

Semanas de capacitación y pensar sobre la materia deben haber sido realmente los trucos salvavidas y EMS estaban en el lugar por si algo salía mal, pero todo salió muy bien.

Felicitaciones a los osos polares del Bronx.

Espero animarlos de nuevo el próximo año, pero pueden estar seguro de que estaré ahí vestida con más capas de ropa que este año.

Para obtener más información sobre los osos polares del Bronx, por favor visite la página de Facebook del grupo.