“A blessing and a responsibility”
“Una bendición y una responsabilidad”

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“A blessing and a responsibility”

Will Teez fights on

Story, photos and video by Sherry Mazzocchi

Alicea, quien continua luchando con la leucemia, hace cenas en su hogar para aquellos que llegaron a el durante su reciente estadía en el hospital.

Alicea is hosting dinner parties at home for those who reached out to him.

At a recent dinner party, William Alicea told his guests that doctors said he had cancer again.

Now, he’s undergoing outpatient chemotherapy treatments.

This summer, Alicea was treated for leukemia at Mount Sinai Hospital.

Hundreds of local residents—and even strangers from farther away—contributed to his Indiegogo campaign to pay for medical bills.

More than 150 people came to see him in the hospital.

Alicea, better known as Will Teez, is repaying that kindness by inviting people over to his apartment for dinner.

“I have to invite a few people at a time,” he said. “My place isn’t that big.”

The artist, whose vivid t-shirts, buttons and artwork proudly declare his love for uptown neighborhoods in the Bronx and northern Manhattan, has been working to get better.

But the news from the doctors wasn’t entirely unexpected.

When left the hospital just over three months ago, doctors suggested additional chemo. They said it would consolidate his remission. Or he could also have a bone marrow transplant.

It turned out that his brother is a perfect match.

He said no to both options.

“El cáncer es una bendición y una responsabilidad”, dice Will Alicea.

“Cancer is a blessing and a responsibility,” says Will Alicea.

He wasn’t ready for either, and he thought additional treatment might kill him. Leukemia kills, he said, but so does chemotherapy.

He went into self-healing mode.

“I make time to dedicate to me and my well-being first,” he said. “Who cares how successful you are if you are dead? It matters not.”

When he first came out of the hospital, it hurt to climb the massive concrete staircase at 215th Street on Broadway.

He used run up and down those steps. But the first time back, he got winded and had to stop a few times.

But he has since mastered the steps.

He started running again, eventually running four miles a time, three times a week. He’s taken up bike riding again.

After a morning workout, he does Reiki. His daily regimen includes vitamins, spirulina and a vegan diet made up of a lot of raw foods.

He spends time cooking, even making his own organic stone-ground cashew and macadamia nut butters.

“I’ve changed my lifestyle,” he said. “There is no trying to get better. There is do or not do. Trying opens up room for failure. I may bail, or it may take me ten times, but I’m doing it.”

Diet and physical fitness are only part of the changes. The biggest change is inside.

Dice que desea “caminar un mensaje” y está comprometido a un nuevo estilo de vida de alimentos crudos, ejercicio y auto-sanación.

“Opening up my heart so I can let the whole world in,” is what Alicea is committed to.

“At the beginning of the year, I was running around, telling people, ‘It’s 2012—change or die.’”

Alicea said the words he tossed out had a magical power that came right back at him. “I guess my world wanted change so bad that I was willing to die for it.”

He has strong metaphysical beliefs about this year. He firmly believes the entire planet is evolving into a new phase that is opening people’s hearts. “That’s what I’ve been doing—opening up my heart so I can let the whole world in,” he said.

Alicea says over and over again that he is grateful for having cancer. When he was in the hospital, so many people came to see him and treated him with compassion because they thought he would die. He said that did two things. It opened his heart, but made him realize that compassion was in short supply.

“I got news for you,” he said. “You’re going to die, so is he, so is she. So why are you not compassionate to them? Or to that person that pissed you off?”

During the past few months, Alicea has been filling his notebook with observations. One of them reads, “Cancer is a blessing and a responsibility.” While cancer is the scourge of modern man, he says it’s made him into a messenger.

“I feel like it’s a duty to walk a message and not talk a message,” he said. “I want to take all of that love and radiate it back to people.”

To listen to Will Teez speak, freely, please visit http://bit.ly/MT_87.

“Una bendición y una responsabilidad”

Will Teez continua la lucha

Historia y fotos por Sherry Mazzocchi

Alicea, quien continua luchando con la leucemia, hace cenas en su hogar para aquellos que llegaron a el durante su reciente estadía en el hospital.

Alicea, quien continua luchando con la leucemia, hace cenas en su hogar para aquellos que llegaron a el durante su reciente estadía en el hospital.

En una reciente cena, William Alicea les dijo a sus invitados que los doctores dijeron que nuevamente tenía cáncer.

Ahora, está teniendo tratamientos de quimioterapia para pacientes ambulatorios.

Este verano, Alicea fue tratado por leucemia en el Hospital Mt. Sinai.

Cientos de residentes del Bronx y del Norte de Manhattan – incluso extraños desde más lejos – contribuyeron con su campaña para pagar las facturas médicas. Más de 150 personas fueron a verlo al hospital.

Alicea, mejor conocido como Will Teez, está repagando esa bondad invitando a las personas a su casa a cenar.

“Tengo que invitar a varias personas a la vez”, dijo el. “Mi espacio no es tan grande”.

El artista, cuyas camisetas, botones y las ilustraciones declaran orgullosamente su amor para las vecindades del Bronx y el Alto Manhattan, ha estado buscando sanarse.

Pero la noticia no fue enteramente inesperada. Cuando dejó el hospital hace algunos tres meses, los doctores sugirieron quimio adicional. Dijeron que consolidaría su remisión. O también podría tener un transplante de medula ósea. Resultó ser que su hermano era compatible. Dijo que no a ambas opciones.

No estaba listo para ninguna de las dos, y pensó que tratamiento adicional lo podría matar. La leucemia mata, dijo el, pero también la quimioterapia.

Se fue al modo de auto-sanación.

“Primero saco tiempo para dedicarlo a mi y a mi bienestar”, dijo el. “¿A quien le importa cuan exitoso eres si estas muerto? Eso importa, no”.

Dice que desea “caminar un mensaje” y está comprometido a un nuevo estilo de vida de alimentos crudos, ejercicio y auto-sanación.

Dice que desea “caminar un mensaje” y está comprometido a un nuevo estilo de vida de alimentos crudos, ejercicio y auto-sanación.

Cuando salio del hospital por primera vez, dolía subir las escaleras de la Calle 215.

El solía subir y bajar esas escaleras. Pero la primera vez de vuelta, tuvo que detenerse varias veces.

Pero desde entonces ha dominado los escalones. Comenzó a correr nuevamente, eventualmente corriendo cuatro millas una vez, tres veces a la semana. Ha comenzado nuevamente a correr bicicleta.

Luego de una mañana de ejercicio, hace Reiki. Su régimen diario incluye vitaminas, ‘spirulina’ y una dieta vegetariana hecha de muchos alimentos crudos. Pasa tiempo cocinando, hasta haciendo sus propias nueces orgánicas y mantequillas de nueces de macadamia.

“Cambie mi estilo de vida”, dijo el. “No es tratar de mejorar. Es el hacer o no hacer. Tratar de abrir espacio para el fracaso. Lo puedo hacer, o me puede tomar diez veces, pero lo estoy haciendo”.

La dieta y los ejercicios físicos son parte de los cambios. El cambio más grande es adentro. “A principios de año estaba corriendo por los alrededores diciéndole a las personas, ‘es el 2012 – cambie o muera’”.

Alicea dijo que las palabras que dijo tuvieron un poder mágico que vino de vuelta a el. “Creo que mi mundo deseaba tanto un cambio que estaba dispuesto a morir por el”.

Tiene fuertes creencias metafísicas acerca de este año. Cree firmemente que el planeta entero está evolucionando a una nueva fase que está abriendo los corazones de las personas. “Eso es lo que yo he estado haciendo – abriendo mi corazón para poder dejar entrar al mundo entero”, dijo el.

“El cáncer es una bendición y una responsabilidad”, dice Will Alicea.

“El cáncer es una bendición y una responsabilidad”, dice Will Alicea.

Alicea dice una y otra vez que está agradecido de tener cáncer. Cuando estaba en el hospital, tantas personas fueron a verlo y lo trataron con compasión porque pensaron que iba a morir. Dijo que eso hizo dos cosas. Abrió su corazón, pero se dio cuenta de que la compasión es un abastecimiento corto.

“Le tengo noticias”, dijo el. “Usted se va a morir, el también y ella también. ¿Así es que porque usted no le tiene compasión a ellos? ¿O a esa persona que la fastidia?

Durante los pasados meses, Alicea ha estado llenando su libreta con observaciones. Una de ellas lee, “el cáncer es una bendición y una responsabilidad”. Mientras que el cáncer es el azote del hombre moderno, el dice que lo ha hecho un mensajero.

“Siento que es una tarea el caminar un mensaje y no hablar un mensaje”, dijo. “Yo quiero tomar todo ese amor e irradiarlo de vuelta a las personas”.

Para escuchar directamente de Alicea, favor visite http://bit.ly/MT_87.