Critical Bill Ensures Full Promise of NY’s Clean Slate ActUn proyecto de ley crucial garantiza el cumplimiento de la Ley Pizarra Limpia (Clean Slate Act) de Nueva York

Critical Bill Ensures Full Promise of NY’s Clean Slate Act
By KB White
On November 16, 2024, New York State made a significant move toward empowering millions as the Clean Slate Act officially went into effect.
After years of advocacy by a diverse coalition of supporters including labor unions and business leaders, survivor and civil rights advocates, faith leaders, criminal legal system actors, and more, many New Yorkers are familiar with the Act’s promise to, after a set period of time, automatically seal eligible conviction records once a person has completed their sentence and has had no further convictions. It has been widely publicized that Clean Slate will help millions of formerly incarcerated New Yorkers who simply want to move forward with their lives and secure gainful employment, safe and stable housing, and transformative educational opportunities.
What many New Yorkers may not be aware of though is a critical complementary bill called the Maintaining Criminal Record Confidentiality Act (MCRC), which Governor Hochul signed into law just this past Friday, on November 29th.


Sponsored by Senator Jamaal Bailey and Assemblymember Amanda Séptimo, the MCRC addresses a key lingering issue: the disclosure of New Yorkers’ sealed or confidential criminal conviction information through forced submission of personal record reviews. Currently, entities like employers, landlords, and licensing agencies often order individuals to purchase and submit personal record reviews, which are fingerprint-based background checks from the New York State Division of Criminal Justice Services (DCJS) that can include sealed adjudications and confidential information and are intended to give individuals a full view of their personal record. The MCRC is critical to ensuring New Yorkers will no longer be forced to disclose such sealed information and that employers, landlords, and licensing agencies alike utilize proper, authorized channels to obtain accurate records.

Take the case of Mr. M.* (name anonymized to protect privacy), a New York man who, for over a year, has been trying to obtain his Licensed Master Social Worker (LMSW) certification from the New York State Education Department (NYSED), the entity that handles such professional licenses in the state. NYSED required Mr. M. to submit a DCJS personal record review, which included convictions that were sealed over four decades prior under NY’s Youthful Offender Law. Though NYSED is legally prohibited from considering these records in their decision-making, the process lacks transparency, and ultimately, the NYSED determined “a substantial question still exists as to his moral character,” further delaying possible licensure. The denial occurred without a written or oral explanation, leaving Mr. M. unsure whether the sealed information was improperly considered.
Despite Mr. M.’s attempts to have the decision reconsidered and to confirm that the DCJS record was destroyed, NYSED has not substantively responded. This lack of accountability highlights how entities are actively bypassing legal protections for individuals like Mr. M. and drives home the significance of Governor Hochul signing the MCRC into law.
The MCRC is a key step forward in recognizing the value of privacy, equity, and restorative justice.”

Not only is the MCRC crucial in ensuring New Yorkers like Mr. M. won’t be penalized for past mistakes that have been legally sealed, but it’s integral to the State’s effort-at-large to eliminate discrimination and build a stronger New York for all.

Once again, the Empire State serves as a model for the nation in how to make a lasting, positive impact and adopt laws that reflect fairness and second chances. The MCRC is a key step forward in recognizing the value of privacy, equity, and restorative justice, and together, with the Clean Slate Act, it will eradicate pervasive barriers that have kept millions of New Yorkers with conviction histories from successfully rebuilding their lives, supporting themselves and their families, and contributing meaningfully to our shared communities statewide.
KB White is a Staff Attorney at the Legal Action Center (LAC) focused on increasing access to occupational licenses for New Yorkers living with arrest and conviction histories. If you are a New York State resident looking for assistance in overcoming conviction record barriers to securing employment and/or professional licensing, visit lac.org or call 212-243-1313 to learn more about how LAC can help you.
Un proyecto de ley crucial garantiza el cumplimiento de la Ley Pizarra Limpia (Clean Slate Act) de Nueva York
Por KB White
El 16 de noviembre de 2024, el estado de Nueva York dio un paso significativo hacia el empoderamiento de millones de personas cuando la Ley Clean Slate entró oficialmente en vigor.
Tras años de defensa por parte de una coalición diversa de partidarios, entre los que se incluyen sindicatos y líderes empresariales, defensores de los derechos civiles y de los supervivientes, líderes religiosos, representantes del sistema jurídico penal, etc., muchos neoyorquinos están familiarizados con la promesa de la Ley de sellar automáticamente, tras un periodo determinado de tiempo, los registros elegibles de condenas una vez que una persona cumpla su condena y no tenga más condenas. Se ha difundido ampliamente que Clean Slate ayudará a millones de neoyorquinos previamente encarcelados que simplemente quieren seguir adelante con sus vidas y asegurarse un empleo remunerado, una vivienda segura y estable y oportunidades educativas transformadoras.
Sin embargo, lo que muchos neoyorquinos quizá no sepan es que existe un proyecto de ley complementario llamado Ley de Mantenimiento de la Confidencialidad de los Antecedentes Penales (MCRC, por sus siglas en inglés), que la gobernadora Hochul convirtió en ley el pasado viernes 29 de noviembre.


Promovida por el senador Jamaal Bailey y la asambleísta Amanda Séptimo, la MCRC aborda un problema clave persistente: la divulgación de información sobre condenas penales selladas o confidenciales de los neoyorquinos a través de la presentación forzosa de revisiones de antecedentes personales. En la actualidad, entidades como empleadores, arrendadores y organismos de concesión de licencias a menudo ordenan a las personas que compren y presenten revisiones de antecedentes personales, que son comprobaciones de antecedentes basadas en huellas dactilares de la División de Servicios de Justicia Penal del estado de Nueva York (DCJS) que pueden incluir sentencias selladas e información confidencial y están destinadas a dar a las personas una visión completa de sus antecedentes personales. La MCRC es fundamental para garantizar que los neoyorquinos ya no se vean obligados a revelar esa información sellada y que los empleadores, arrendadores y organismos de concesión de licencias utilicen los canales adecuados y autorizados para obtener registros precisos.

Tomemos el caso del Sr. M.* (nombre anónimo para proteger la privacidad), un hombre de Nueva York que, durante más de un año, ha estado tratando de obtener su certificación de Maestro Trabajador Social con Licencia (LMSW, por sus siglas en inglés) del Departamento de Educación del estado de Nueva York (NYSED, por sus siglas en inglés), la entidad que gestiona tales licencias profesionales en el estado. El NYSED exigió al Sr. M. que presentara una revisión de antecedentes personales del DCJS, que incluía condenas selladas desde hacía más de cuatro décadas en virtud de la Ley de Delincuentes Juveniles de Nueva York. Aunque el NYSED tiene legalmente prohibido tomar en consideración estos antecedentes en su toma de decisiones, el proceso carece de transparencia y, en última instancia, el NYSED determinó que “sigue existiendo una duda sustancial en cuanto a su carácter moral”, lo que retrasó aún más la posible concesión de la licencia. El rechazo se produjo sin una explicación escrita u oral, lo que dejó al Sr. M. sin saber si la información sellada había sido considerada indebidamente.
A pesar de los intentos del Sr. M. de que se reconsiderara la decisión y de confirmar que el registro del DCJS había sido destruido, el NYSED no ha respondido significativamente. Esta falta de responsabilidad subraya cómo las entidades están eludiendo activamente las protecciones legales para personas como el Sr. M. y demuestra la importancia de que la gobernadora Hochul promulgara la ley MCRC.
La MCRC es un paso adelante clave en el reconocimiento del valor de la privacidad, la equidad y la justicia restaurativa”.

La MCRC no sólo es crucial para garantizar que los neoyorquinos como el Sr. M. no sean penalizados por errores pasados que han sido legalmente sellados, sino que es parte integral del esfuerzo del estado para eliminar la discriminación y construir un Nueva York más fuerte para todos.

Una vez más, el ‘Empire State’ sirve de modelo a la nación sobre cómo lograr un impacto duradero y positivo y adoptar leyes que reflejen la equidad y las segundas oportunidades. La MCRC es un paso adelante clave para reconocer el valor de la privacidad, la equidad y la justicia restaurativa, y junto con la Ley Clean Slate, erradicará las barreras generalizadas que han impedido a millones de neoyorquinos con antecedentes penales reconstruir con éxito sus vidas, mantenerse a sí mismos y a sus familias, y contribuir de manera significativa a nuestras comunidades compartidas en todo el estado.
KB White es abogada del Centro de Acción Legal (LAC, por sus siglas en inglés) y se dedica a aumentar el acceso a las licencias ocupacionales para los neoyorquinos con antecedentes de arrestos y condenas. Si usted es un residente del estado de Nueva York en busca de ayuda para superar las barreras de antecedentes penales para asegurar un empleo y/o licencia profesional, visite lac.org o llame al 212-243-1313 para saber más sobre cómo puede ayudarle el LAC.




