When Libraries Lose
Cuando las bibliotecas pierden

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When Libraries Lose

Nearly three out of four New Yorkers use their public library at least once a month.

Libraries are also crucial when it comes the Internet. According to a January 2018 Siena College poll, about one-quarter of New York households earning less than $50,000 use the local public library as a primary means of Internet access.

Libraries are an invaluable resource for adults wanting to learn new skills, use computers, check out books and participate in book clubs. For teens it’s a place to go after school. Young parents and toddlers bond over story time and meet new friends.

The local library is arguably one of the most democratic of government-funded institutions, providing endless opportunities for everyone, regardless of race, age, class, gender or political affiliation.

Yet advocates say the state is not adequately funding libraries.

Late last year, the New York Library Association (NYLA) noted that libraries are woefully underprepared to help facilitate the 2020 Census. For the first time, the decennial Census will be conducted online. Since many New Yorkers lack Internet access in their homes, libraries will be important in facilitating an accurate count. NYLA called on the State to provide an additional $40 million in special funding for the Census alone.

“Without immediate, significant investment in complete count efforts, we stand to lose power in Washington and billions in federal funding over the next decade,” said Mike Neppl, NYLA General Counsel. “The decennial Census is an opportunity to affirm our modern democratic values – that everyone counts equally, and that the right to be counted is innate. If the federal government will not protect this right, New York State must.”

NYLA also criticized the state’s budget cuts. For nearly 10 years, the state has provided less funding than the law allowed. In 2018, the state provided $95.6 million, but, according to NYLA, should have provided $102.6 million for libraries.

For the past decade, the state has provided, on average, about 89 percent of the full library funding.

NYLA Executive Director Jeremy Johannesen said the budget marks Cuomo as out of step with the needs of New Yorkers. Johannesen said that cuts deepen the digital divide. “New Yorkers are fed up, and now believe a constitutional amendment is their best protection against Governor Cuomo’s indifference to the ‘information underclass’ he precipitated,” he said.

Polls also show New York’s digital divide is expressed in terms of race and ethnicity. Twenty percent of respondents who say their local public library is their primary point of Internet access are communities of color, including 30 percent of Latinx respondents, compared to just 4 percent of white respondents.

The New York State budget has held its spending growth to 2 percent for the ninth year in a row. While the State recorded a surplus from 2014 through 2018, the 2019 estimated personal income tax receipts indicate a downward trend in state income. The current budget attempts to offset that by decreasing disbursements, especially in higher education, mental hygiene, social welfare, agency operations and debt service.

Cuando las bibliotecas pierden

Casi tres de cada cuatro neoyorquinos usan su biblioteca pública al menos una vez al mes.

Las bibliotecas también son cruciales cuando se trata de internet. Según una encuesta de Siena College realizada en enero de 2018, aproximadamente una cuarta parte de los hogares de Nueva York que ganan menos de $50,000 dólares, utilizan la biblioteca pública local como principal medio de acceso a Internet.

Las bibliotecas son un recurso invaluable para los adultos que desean aprender nuevas habilidades, usar computadoras, sacar libros y participar en clubes de libros. Para los adolescentes es un lugar para ir después de la escuela. Los padres jóvenes y los niños pequeños se reúnen durante el tiempo de cuentos y conocen nuevos amigos.

La biblioteca local es posiblemente una de las instituciones más democráticas financiadas por el gobierno, y ofrece infinitas oportunidades para todos, independientemente de su raza, edad, clase, género o afiliación política.

Sin embargo, los defensores dicen que el estado no está financiando adecuadamente las bibliotecas.

A fines del año pasado, la Asociación de Bibliotecas de Nueva York (NYLA, por sus siglas en inglés) observó que las bibliotecas están muy mal preparadas para ayudar a facilitar el Censo de 2020. Por primera vez, el censo decenal se llevará a cabo en línea. Dado que muchos neoyorquinos carecen de acceso a Internet en sus hogares, las bibliotecas serán importantes para facilitar un conteo preciso. La NYLA solicitó al estado que proporcione $40 millones de dólares adicionales en fondos especiales solo para el Censo.

“Sin una inversión significativa e inmediata en los esfuerzos de conteo completo, podemos perder el poder en Washington y miles de millones en fondos federales durante la próxima década”, dijo Mike Neppl, del Consejo General de NYLA. “El censo decenal es una oportunidad para afirmar nuestros valores democráticos modernos, que todos cuentan por igual y que el derecho a ser contado es innato. Si el gobierno federal no protege este derecho, el estado de Nueva York debe hacerlo”.

La NYLA también criticó los recortes presupuestales del estado. Durante casi 10 años, el estado ha proporcionado menos fondos de los que permite la ley. En 2018, el estado proporcionó $95.6 millones de dólares, pero, de acuerdo con la NYLA, debería haber aportado $102.6 millones de dólares para las bibliotecas.

Durante la última década, el estado ha proporcionado, en promedio, alrededor del 89 por ciento de la financiación total de la biblioteca.

El director ejecutivo de la NYLA, Jeremy Johannesen, dijo que el presupuesto marca a Cuomo como desfasado con las necesidades de los neoyorquinos. También dijo que los recortes profundizan la brecha digital. “Los neoyorquinos están hartos, y ahora creen que una enmienda constitucional es su mejor protección contra la indiferencia del gobernador Cuomo ante la ‘clase baja de información’ que provocó”, comentó.

Las encuestas también muestran que la brecha digital de Nueva York se expresa en términos de raza y etnia. El veinte por ciento de los encuestados que dicen que su biblioteca pública local es su principal punto de acceso a Internet son las comunidades de color, incluido el 30 por ciento de los encuestados latinxs, en comparación con solo el 4 por ciento de los encuestados blancos.

El presupuesto del estado de Nueva York ha mantenido su crecimiento del gasto en 2 por ciento por noveno año consecutivo. Si bien el estado registró un superávit desde 2014 hasta 2018, los ingresos del impuesto personal a la renta estimados en 2019 indican una tendencia a la baja en los ingresos estatales. El presupuesto actual intenta compensar eso disminuyendo los gastos, especialmente en educación superior, higiene mental, bienestar social, operaciones de agencia y servicio de la deuda.