When Mentors Matter
Cuando los mentores importan

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When Mentors Matter

Call to fund life coaches for foster youth

By Gregg McQueen

Sheniqua spent 14 years in foster care; she is here with Graham Windham CEO Jess Dannhauser.

Change the game.

Foster youth and child welfare agencies rallied uptown, imploring Mayor Bill de Blasio and the City Council to invest in life coaches and mentors to help youth in the foster care system.‎

“A life coach, somebody that has their back, is a game changer,” remarked Jeremy C. Kohomban, President and CEO of Children’s Village, a nonprofit that assists vulnerable youth.

Calling their campaign “Fair Futures,” the group assembled outside the Adam Clayton Powell Jr. State Office Building on Tues., May 21, calling on the city to include $50 million in its latest budget to fund long-term coaching and mentoring for children in the foster care system.

Kohomban noted that young people in New York City currently age out of the system at age 21, with about 750 expected to age out this year. “Many of them will end up homeless, on the street, couch surfing, at the risk of being victimized by others,” he said.

He said an investment in life coaches would be a sound one by the city, as it could save money down the line by preventing youth from relying on other social services like mental health or homeless shelters.

“Not only will we be saving ourselves money, but think of the human capital,” he said. “We often age out kids into other government programs, and that’s got to come to an end.”

Bronx native Stephon Banks spent about 10 years in foster care before aging out at 21. He said having a coach from Children’s Village had a profound effect on his life, and that most of the foster youth he knows have gone on to become advocates and mentors for others in their shoes.

“If we help change the lives of these younger people, they can help change someone else’s life down the line,” he said.

Kaya Ceci, a youth development coach for Graham Windham, said 90 percent of foster kids who have coaches graduate from high school.

“You’re reminding them of their natural ability to shine,” she said.

East Harlem and Central Harlem are among the New York City neighborhoods with the most foster care placements, with a majority of foster youth coming from black and Latino communities, according to Children’s Village.

Manhattan Borough President Gale Brewer said she has adopted foster care children and hired over 100 of them as interns during her stints as a City Councilmember and Borough President.

Advocates are seeking greater funding for mentors and life coaches.

She said the individual attention provided by youth coaches is important and should be expanded, joining the call for $50 million in the city budget.

“This particular program needs their attention and their support,” she said of the Mayor and City Council.

Sheniqua, a Harlem resident who spent 14 years in foster care, said she was connected to a life coach from Graham Windham through a program designed to support foster youth between age 21 and 25.

“I can call on her any time of the day. I really feel supported,” she said. “Without that support, you don’t really know what you’re doing or where you can go. When you age out,
ACS is not allowed to do anything with you.”

She said Graham Windham’s program taught her how to pay bills, build credit, and work toward career goals.

“It’s all those things that you don’t get in foster care,” she said. “It’s extra support to bridge that gap once you age out.”

“I was told that I would not succeed, but I’m about to finish college,” said Marcus Diego, a former foster child, who said he met with a mentor once a month. “This is a great cause to help the next generation. Nobody taught me budgeting, finance. I had to learn it all on my own. That’s not what I want for the next generation.”

The group is calling for $50 million in the city budget.

The Harlem rally came after a similar event at City Hall in March. Advocates are planning rallies in each borough in the near future.

“We’re trying to take the message out directly to the local elected officials, to get their support for the funding,” said Kohomban.

Some advocates said the city should raise the age at which children age out of the foster care system.

“It’s important to give them more time,” said Diego. “It’s hard. I’m still learning how to live an adult life.”

However, Kohomban said what mattered above all was ensuring that ‎foster youths received adequate support throughout their time in foster care to build and sustain self-sufficiency once they have aged out.

“What we really need is not more government, but more people, like these coaches and mentors,” he said. “We want the city to change the narrative from adding programs, so foster youth can be less reliant and government and charity and more ready to stand on their own.‎”

For more, please visit fairfuturesny.org.

Cuando los mentores importan

Por Gregg McQueen

“Me dijeron que no tendría éxito, pero estoy a punto de terminar la universidad”, dijo Marcus Diego, joven que anteriormente estuvo en cuidado temporal.

Cambiar el juego.

Las agencias de jóvenes de acogida y bienestar infantil se reunieron en el norte del condado, implorando al alcalde Bill de Blasio y al Concejo de la ciudad invertir en entrenadores y mentores para ayudar a los jóvenes en el sistema de cuidado de crianza.

“Un entrenador de vida, alguien que los apoye, cambia las reglas del juego”, comentó Jeremy C. Kohomban, presidente y director general de Children’s Village, una organización sin fines de lucro que ayuda a jóvenes vulnerables.

Llamando a su campaña “Futuros justos”, el grupo se reunió frente al edificio de oficinas estatales Adam Clayton Powell Jr. el martes 21 de mayo, pidiendo a la ciudad incluir $50 millones de dólares en su último presupuesto para financiar el entrenamiento y tutoría a largo plazo para niños en el sistema.

Kohomban destacó que los jóvenes actualmente salen del sistema de cuidado de crianza de la ciudad a los 21 años, y se espera que alrededor de 750 superen esa edad este año. “Muchos de ellos terminarán sin hogar, en la calle, durmiendo un par de días en casas de amigos, bajo el riesgo de ser víctimas de otros”.

Añadió que una inversión en entrenadores de vida sería una buena inversión para la ciudad, ya que podría ahorrar dinero en el futuro al evitar que los jóvenes dependan de otros servicios sociales, como la salud mental o los refugio para personas sin hogar.

“No solo nos estaremos ahorrando dinero, sino que pensamos en el capital humano”, dijo. “Cuando los chicos son mayores los dirigimos hacia otros programas gubernamentales, y eso tiene que terminar”.

“Un entrenador de vida cambia las reglas del juego”, comentó Jeremy C. Kohomban, director general de Children´s Village (izquierda) con un antiguo niño de cuidado de crianza Stephon Bains.

Stephon Banks, nativo del Bronx, pasó cerca de 10 años en cuidado de acogida hasta que salió, a los 21. Dijo que tener un entrenador de Children’s Village tuvo un efecto profundo en su vida, y que la mayoría de los jóvenes de crianza temporal que él conoce se han convertido en defensores y mentores para otros en sus zapatos.

“Si ayudamos a cambiar las vidas de estas personas tan jóvenes, ellas pueden ayudar a cambiar la vida de otra persona más adelante”, dijo.

Kaya Ceci, una instructora de desarrollo juvenil de Graham Windham, dijo que el 90 por ciento de los niños de cuidado de acogida que tienen entrenadores se gradúan de la escuela preparatoria.

“Les recuerdan constantemente su habilidad natural para brillar”, dijo.

East Harlem y Central Harlem se encuentran entre los barrios de la ciudad de Nueva York con la mayoría de las ubicaciones de crianza temporal, con una mayoría de jóvenes provenientes de comunidades negras y latinas, de acuerdo con Children’s Village.

La presidenta del condado de Manhattan, Gale Brewer, dijo que ha adoptado a niños en hogares de acogida y que ha contratado a más de 100 de ellos como pasantes durante sus períodos como concejal de la ciudad y presidenta del condado.

Dijo que la atención individual proporcionada por los entrenadores juveniles es importante y que debería ampliarse, sumándose a la convocatoria de $50 millones de dólares en el presupuesto de la ciudad.

“Este programa en particular necesita su atención y su apoyo”, dijo sobre el alcalde y el Concejo de la ciudad.

El grupo está pidiendo $50 millones de dólares en el presupuesto de la ciudad.

Sheniqua, residente de Harlem que pasó 14 años en cuidado de acogida, dijo que fue conectada con un entrenador de vida de Graham Windham a través de un programa para apoyar a los jóvenes de cuidado temporal entre los 21 y los 25 años.

“Puedo llamarle a cualquier hora del día. Realmente me siento apoyada”, dijo. “Sin ese respaldo, de verdad no sabes qué estás haciendo ni a dónde puedes ir. Cuando creces, ACS no tiene permitido hacer nada contigo”.

Dijo que el programa de Graham Windham le enseñó cómo pagar facturas, construir crédito y trabajar para alcanzar objetivos profesionales.

“Son todas esas cosas que no puedes recibir en un hogar de acogida”, dijo. “Es un soporte adicional para cerrar esa brecha una vez que creces”.

“Me dijeron que no tendría éxito, pero estoy a punto de terminar la universidad”, dijo Marcus Diego, quien anteriormente estuvo en un hogar de cuidado temporal, y explicó que se reunía con un mentor una vez al mes. “Esta es una gran causa para ayudar a la próxima generación. Nadie me enseñó sobre presupuestos ni finanzas. Tuve que aprenderlo todo por mi cuenta. Eso no es lo que quiero para la próxima generación”.

El mitin de Harlem se produjo después de un evento similar en el Ayuntamiento en marzo, y los defensores están planeando mítines en cada condado.

“Estamos tratando de llevar el mensaje directamente a los funcionarios electos locales para obtener su apoyo para el financiamiento”, dijo Kohomban.

Los defensores buscan un mayor financiamiento para mentores y entrenadores de vida.

Algunos defensores explicaron que la ciudad debería aumentar la edad a la que los chicos salgan del sistema de cuidado de crianza.

“Es importante darles más tiempo”, agregó Diego. “Es difícil. Aún estoy aprendiendo a vivir una vida adulta”.

Sin embargo, Kohomban dijo que lo importante, sobre todo, es garantizar que los jóvenes de crianza de acogida reciban el apoyo adecuado durante todo el tiempo bajo el cuidado para construir y sostener la autosuficiencia una vez que hayan crecido.

“Lo que realmente necesitamos no es más gobierno, sino más personas, como estos entrenadores y mentores”, dijo. “Queremos que la ciudad cambie la narrativa de agregarlos a programas, para que los jóvenes de acogida puedan ser menos dependientes del gobierno y la caridad y estén más listos para valerse por sí mismos”.

Para más, por favor visite fairfuturesny.org.