“We are here to stay”
“Estamos aquí para quedarnos”

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“We are here to stay”

Loisaida Festival heralds resilience

Story by Desirée Johnson

Photos by Cristóbal Vivar

Jumping for joy. thechriscaves & janilkaglorimar

Jumping for joy.

Rain or shine, the festival was on.

Throbbing snares, pounding bass, and sharp whistles signaled the start of the 31st Annual Loisaida Festival as the first parade made its way down Avenue C late Sunday morning.

Despite the quiet lull of steady rain, there’d be no sleeping in for locals who’d spend all day Sunday surrounded with folkloric rhythms, electrifying music, and live theater and poetry.

“Come on out, a little rain doesn’t hurt anybody,” laughed Raúl Russi, CEO of the Acacia Network. The Loisaida Center, chief sponsor of the festival, is an affiliate of the nonprofit organization, which provides far-ranging services in housing, healthcare and workforce development on a national scale.

The festival’s theme this year was “Bridging Resurgence: From Sandy to María.”

“It’s just a historical context of the people who came here,” explained Russi of the celebration rooted in the Puerto Rican and Latino immigrant experience of the Lower East Side. “Here, they can play their music, they can eat their food, they can talk to their brothers and sisters and friends. It was like being back home for a little while.”

The blue wave. Photo: D. Johnson

The blue wave.
Photo: D. Johnson

A main stage offered a full day’s lineup of musical performances; local community gardens served up live theater presentations; and vendors lined up all throughout the festival. Frothy piña coladas and savory cuchifritos were sold on every corner, and papiermâché butterflies – a manifest symbol of migration – fluttered everywhere.

“I love the street vendors, I think a community-sustained business is important,” said Kaila Vuleu, a local resident and artist. As she spoke, the bomba y plena band Kinto Zonó played nearby.

“I love the music. I love the fact that this is still Loisaida even though it’s being gentrified,” added Vuleu. “That this festival still exists is amazing.”

Visitors could hop onto the BioBus, which focuses on interactive science engagement for school-age children, and speak with representatives from the Good Old Lower East Side (GOLES), a housing preservation organization.

The aftermath of Hurricane María weighed largely on the minds of many.

Raúl Russi, CEO of the Acacia Network, with Libertad Guerra, the Loisaida Center Director.

Raúl Russi, CEO of the Acacia
Network, with Libertad Guerra,
the Loisaida Center Director.

Eight months after the hurricane devastated the island, Puerto Rico continues to lack many vital resources, including a stable power grid.

“We are talking about resistance and resilience practices,” explained Antígona González from Downtown Art, an organization that works to build a creative community around values of equity and diversity. Its members partnered with local residents to collaborate on potential mural designs.

“We got some input, some interviews from the community about what they experienced in terms of resistance, what are their current practices,” said González. “We referenced the [stories] of the neighborhood.”

Born and raised in Loisaida, Carlina Rivera said she never missed the festival and its unique rituals.

“Every year, in front of Adela’s Restaurant, which serves authentic Puerto Rican cuisine, you get this circle of congueros,” said the Councilmember. “And they create this annual thing to look forward to where you can dance and create music. You can get your tambourine, get your instrument. It’s what our local celebrations are made up of.”

“Even the Puerto Rican name – Loisaida – is reflective of the impact of Puerto Rican and Latino community in this neighborhood,” she added. “Latinos are still here, we are still presente, we are still contributing, we still need to be recognized and respected. Especially with what’s going on in Puerto Rico right now.”

Artist Flaco Navaja not only performed for the crowd on the main stage with his band the Razor Blades, he was also asked to be one of the day’s Masters of Ceremonies.

Face-off.

Face-off.

“It’s a pleasure,” he said “This continues a legacy of cultural programming. It’s been a beacon of culture in New York City for many, many years.”

Manhattan Borough President Gale Brewer lauded the festival’s organizers, specifically The Loisaida Center, for sustaining key traditions.

“31 years is a long time,” she said. “The center has the heart and mind of the community.”

“What is resiliency? How do you do it right? I think this is the significance of today.”

“We just want our faces to be shown, our banderas to be flown high,” said a delighted Steve as he watched the poetry being performed. “Just so we can tell people Puerto Ricans are here, we are resilient. Doesn’t matter if people are going to come in and try to change the neighborhood, we are here to stay.”

For more information, please visit www.loisaida.org.

“Estamos aquí para quedarnos”

El Festival Loisaida anuncia resiliencia

Historia por Desirée Johnson

Fotos por Cristóbal Vivar

Flores rojas.

Flores rojas.

Lloviera o tronara, el festival estaba en marcha.

Palpitantes tambores, fuertes bajos y agudos silbidos marcaron el inicio del 31° Festival Anual Loisaida mientras el primer desfile avanzaba por la avenida C el domingo por la mañana.

A pesar de la tranquila calma de la lluvia constante, no habría descanso para los locales que pasarían el domingo rodeados de ritmos folclóricos, música electrizante, teatro en vivo y poesía.

“Salgan, una pequeña lluvia no hace daño a nadie”, dijo riendo Raúl Russi, director general de la Red Acacia. El Centro Loisaida, patrocinador principal del festival, es un afiliado de la organización sin fines de lucro, que proporciona servicios de gran alcance en vivienda, salud y desarrollo de la fuerza de trabajo a escala nacional.

El tema del festival este año fue “Construyendo resurgimiento: de Sandy a María”.

“Es solo un contexto histórico de las personas que vinieron aquí”, explicó Russi de la celebración enraizada en la experiencia de los inmigrantes puertorriqueños y latinos del Lower East Side. “Aquí pueden tocar su música, pueden comer su comida, pueden hablar con sus hermanos, hermanas y amigos. Es como estar en casa por un rato”.

Un camino a seguir.

Un camino a seguir.

Un escenario principal ofreció una alineación de actuaciones musicales de un día completo; los jardines de la comunidad local tuvieron presentaciones de teatro en vivo y vendedores estuvieron presentes durante todo el festival. Piñas coladas espumosas y cuchifritos salados se vendieron en cada esquina y las mariposas de papel maché, un símbolo manifiesto de la migración, aletearon por todas partes.

“Me encantan los vendedores ambulantes, creo que un negocio sostenido por la comunidad es importante”, dijo Kaila Vuleu, residente local y artista. Mientras hablaba, la banda de bomba y plena Kinto Zonó tocaba cerca.

“Amo la música. Me encanta el hecho de que esto sigue siendo Loisaida a pesar de que está siendo aburguesado”, agregó Vuleu. “Que este festival todavía exista es increíble”.

Los visitantes podían ingresar al BioBus, que se enfoca en la participación interactiva de la ciencia para niños en edad escolar, y hablar con representantes del Good Old Lower East Side (GOLES), una organización de preservación de vivienda.

Las secuelas del huracán María pesaron en gran medida en la mente de muchos.

Ocho meses después de que el huracán devastara la isla, Puerto Rico continúa careciendo de muchos recursos vitales, incluida una red eléctrica estable.

Listos.

Listos.

“Estamos hablando de prácticas de resistencia y resiliencia”, explicó Antígona González de Downtown Art, una organización que trabaja para construir una comunidad creativa en torno a los valores de equidad y diversidad. Sus miembros se asociaron con residentes locales para colaborar en posibles diseños de murales.

“Recibimos algunas aportaciones, algunas entrevistas de la comunidad sobre lo que experimentaron en términos de resistencia, cuáles son sus prácticas actuales”, dijo González. “Nos referimos a las [historias] del vecindario”.

Nacida y criada en Loisaida, Carlina Rivera dijo que nunca se perdió el festival ni sus rituales únicos.

“Cada año, frente al restaurante Adela’s, que sirve auténtica cocina puertorriqueña, puedes ver a este círculo de congueros”, dijo la concejala. “Y crean esta actividad anual para esperar donde bailar y crear música. Puedes llevar tu pandereta, tu instrumento. Es de lo que se componen nuestras celebraciones locales”.

Alegría en la tela.

Alegría en la tela.

“Incluso el nombre puertorriqueño, Loisaida, refleja el impacto de la comunidad puertorriqueña y latina en este vecindario”, agregó. “Los latinos todavía están aquí, todavía estamos presentes, todavía contribuimos, todavía necesitamos ser reconocidos y respetados, especialmente con lo que está sucediendo en Puerto Rico en este momento”.

El artista Flaco Navaja no solo actuó para la multitud en el escenario principal con su banda Razor Blades, sino que también se le pidió que fuera uno de los maestros de ceremonia del día.

“Es un placer”, dijo “Esto continúa un legado de programación cultural. Ha sido un faro de cultura en la ciudad de Nueva York durante muchos, muchos años”.

La presidenta del condado de Manhattan, Gale Brewer, elogió a los organizadores del festival, específicamente al Centro Loisaida, por sus tradiciones fundamentales.

Un señor majestuoso.

Un señor majestuoso.

“31 años es mucho tiempo”, dijo. “El centro tiene el corazón y la mente de la comunidad”.

“¿Qué es resiliencia? ¿Cómo lo haces bien? Creo que este es el significado de hoy”.

“Solo queremos que se muestren nuestras caras, que nuestras banderas se eleven”, dijo deleitado Steve mientras veía la poesía ser interpretada. “Solo para que podamos decirles a las personas que los puertorriqueños están aquí, somos resilientes. No importa si las personas van a venir e intentar cambiar el vecindario, estamos aquí para quedarnos”.

Para obtener más información, por favor visite www.loisaida.org.