Understanding Kidney Disease

Entendiendo la Enfermedad de los Riñones

Entendiendo la Enfermedad de los Riñones

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Understanding Kidney Disease

Education, screenings and prevention are the keys to kidney health

By Dr. Isaiarasi Gnanasekaran, MD, FACP, FASN

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Dr. Isaiarasi Gnanasekaran is Chief of Nephrology at Lincoln Medical Center.

With modern medicine helping people live longer and healthier lives, it is time to pay serious attention to the paired organs that are often overlooked, yet they are vital to maintaining good health: the kidneys.

Located on either side of the spine at the lowest level of the rib cage, the kidneys filter and remove waste, and regulate fluids, salts, potassium and acid, among other chemicals that must remain in-balance for the body to function properly.
They also produce hormones that affect other organs, regulate blood pressure and the production of red blood cells, and produce a form of vitamin D that is essential for healthy bones, among important functions. The National Kidney Foundation (NKF) has described the kidneys as “powerful chemical factories”.

Kidney Disease reduces the kidneys’ ability to function, resulting in the accumulation of high levels of waste in the blood and the imbalance of body chemicals and fluids, which will gradually lead to developing other conditions and organs failing to work properly.

Kidney disease is common, affecting 26 million people (1 out of 9 adults) and many are not aware that they have kidney disease. It is estimated that 1 out of 3 people are at risk of developing kidney problems. The main risk factors include having diabetes, high blood pressure and family history of kidney disease. Being elderly, obese and having heart disease are additional risk factors. The disease disproportionately affects the ethnic minorities. Chronic kidney disease increases the risk for hospitalization and premature death (ninth leading cause of death in the United States).

Chronic Kidney Disease may go undetected, as many people may not have any symptoms until their disease is advanced. Symptoms might include tiredness, changes in urination, swollen face, ankles and legs, concentrating difficulties, ammonia breath, nausea and poor appetite, among others. Once diagnosed to have kidney disease, it is important that you see the kidney specialist.

Early detection is vital for effective treatment and prevention. NKF recommends three tests that can help you assess your kidney health, and take action in case of any abnormality: Blood pressure, Urinalysis (for presence of protein and blood in the urine) and a blood test for GFR – Glomerular Filtration Rate (which is a measure of kidney function reflecting how effective are your kidneys in removing wastes from your blood).

Starting now, make kidney health screenings part of your routine preventive care check ups. Know your numbers, eat a balanced and nutritious diet, control weight, exercise, quit smoking if you’re a smoker, and properly treat and manage any pre-existing conditions, particularly diabetes and hypertension- the two main causes of kidney disease. The goal is to keep your kidneys functioning normally and healthy for as long as possible, and delay or stop the advancement of kidney disease before it progresses into stages when dialysis or transplant is necessary to stay alive.

For more information contact the NFK at www.kidney.org.

Entendiendo la Enfermedad de los Riñones

La educación, pruebas de detección y la prevención son la clave para riñones saludables

Por Dr. Isaiarasi Gnanasekaran, MD, FACP, FASN

DrIsaiarasiGnanasekaran_PhotoByLindaMorales(web)

Dr. Isaiarasi Gnanasekaran es Jefa de Nefrología en el Hospital Lincoln.

Ahora que la medicina moderna está ayudando a la gente a vivir vidas más largas y saludables, es tiempo de prestar atención al par de órganos que a menudo son ignorados, aunque son vitales para el mantenimiento de una buena salud: los riñones.

Ubicados a ambos lados de la espina dorsal en la parte más baja del tórax, los riñones filtran y remueven los desechos del cuerpo, y regulan fluidos, sales, potasio y ácido -entre otros químicos- que deben permanecer balanceados para que el cuerpo funcione correctamente.

Los riñones también producen hormonas que afectan otros órganos, regulan la presión arterial y la producción de glóbulos rojos, y producen una forma de vitamina D que es esencial para tener huesos sanos, entre otras funciones importantes. La Fundación Nacional del Riñón (NKF en inglés) ha descrito a los riñones como “fábricas químicas poderosas”.

La enfermedad del riñón reduce la capacidad de funcionar de los riñones, resultando en la acumulación de altos niveles de desechos en la sangre y el desequilibrio de los químicos y fluidos del cuerpo, lo que gradualmente conlleva al desarrollo de otras condiciones y fallas en los órganos que dejan de trabajar correctamente.

De común ocurencia, la enfermedad del riñón afecta a 26 millones de personas (1 de cada 9 adultos). Se estima que 1 de cada 3 personas está en peligro de desarrollar problemas del riñón. Los principales factores de riesgo incluyen padecer de diabetes, hipertensión y un historial familiar de enfermedad del riñón. Ser anciano, obeso y tener enfermedad cardíaca son factores de riesgo adicionales. La enfermedad afecta desproporcionadamente a las minorías étnicas. Cuando la enfermedad del riñón se torna crónica, incrementa el riesgo de hospitalización y muerte prematura (es la 9na causa principal de muerte en EEUU).

La enfermedad crónica del riñón puede ocurrir sin ser detectada, ya que muchas personas no presentan síntomas hasta que su enfermedad está avanzada. Los síntomas pueden incluir cansancio, cambios en la orina, rostro, tobillos y piernas hinchadas, dificultades para concentrarse, aliento con olor a amonia, náusea y bajo apetito, entre otros. Una vez diagnosticado con enfermedad del riñón, es importante que usted vea a un médico especialista en los riñones.

La detección temprana es vital para un tratamiento y prevención eficaz. La NKF recomienda someterse a 3 pruebas que le ayudarán a evaluar la salud de sus riñones y tomar medidas en caso de cualquier anormalidad. Estas son: la prueba de presión arterial, un análisis de orina o urinálysis (para detectar la presencia de proteína y sangre en la orina) y un análisis de sangre GFR – Nivel de Filtración Glomerular, el cual es una medida de cuán eficaz son sus riñones al eliminar los desechos de su sangre.

Comenzando ahora, haga a los exámenes de detección de salud del riñón parte de su cuidado preventivo rutinario. Conoza sus resultados, ingiera una dieta balanceada y nutritiva, controle su peso, haga ejercicio, si fuma deje de fumar, y trate correctamente y maneje cualquier condición preexistente, en particular diabetes e hipertensión – las dos causas principales de enfermedad del riñón. La meta es mantener a sus riñones funcionando normalmente y sanos lo más que sea posible, y retrazar o detener el avance de la enfermedad antes de que progrese hacia etapas cuando la diálisis o el trasplante sean necesarios para mantenerle con vida.

Para más información visite el portal de NKF, www.kidney.org.