Suicide and the Holidays
El suicidio y las fiestas

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Suicide and the Holidays

By Kathleen M. Pike

Suicide is more common around the holidays, right?
Wrong.

The classic It’s a Wonderful Life focused on themes of depression.

1. It is a myth that suicide rates increase around the holidays. Perhaps because we hope that the holidays will be a time of enhanced joy and connection, it feels especially poignant when someone dies by suicide at this time of year. The gap is especially great between the wishes for happy celebrations, and the loss of a loved one. So, although the subjective experience may be that we lose more people to suicide at this time of year, the data tell us otherwise. In the United States, completed suicide is actually lowest in December, and the rate peaks in the spring and the fall. This pattern has not changed in recent years.

2. Suicide is a global and year-round phenomenon. The World Health Association (WHO) estimates that 800,000 people die by suicide each year. That is one person every 40 seconds. Rates vary by country, but it is a global phenomenon. Suicides accounts for 1.4% of all deaths globally with 79% of suicides occurring in low-and middle-income countries. Suicide occurs throughout the lifespan and is the second leading cause of death among 15-29 year-olds globally.

Suicide is not a seasonal phenomenon.

3. If it’s not seasonal, what does increase risk? Mental illness, particularly the combination of depression and/or substance use disorders, are associated with about 90% of completed suicides. According to National Alliance on Mental Illness (NAMI), other factors that increase risk are a family history of suicide, intoxication, and access to firearms.

4. Loneliness, hopelessness, and helplessness. Coupled with the subjective experience of feeling like there is no way out, no light at the end of the tunnel, the experience of social isolation, rejection and alienation are associated with suicidal thoughts and actions. Given the stigma associated with mental illness, it may be that the interpersonal experience of being shunned and ostracized due to one’s mental illness – leading to feelings of loneliness, hopelessness, and helplessness – are more predictive of risk for suicide than the mental illness itself.

5. What if I am concerned about someone? We can come up will all kinds of reasons to avoid difficult conversations, including the notion that we don’t want to “ruin” the holiday, we don’t want to “put the idea of suicide in someone’s head,” and we don’t want to “make things worse” by talking about suicide. The truth is that if you are concerned about someone during these holidays, perhaps the single most generous gift you could give them would be your time, and attention, and loving concern. Talking about suicide does not increase risk. Ignoring signs that someone might be at risk for suicide, just might.

Higher incidence of suicide around the holidays is a myth, but the disproportionate burden of suicide and mental illness around the globe – in low, middle and high income countries alike – is not. Take home message: regardless of the time of year, holiday or no holiday, people and resources are available to help those at risk for suicide. The key is to connect.

For more help and support in the United States, you can call the National Suicide Prevention Lifeline at 800.273.TALK(8255). If you prefer to chat online, you can make use of the Chat Line or you can get help by texting CONNECT to 741741 at Crisis Text Line.

Kathleen M. Pike, PhD is Professor of Psychology and Director of the Global Mental Health Program at the Columbia University Medical Center (CUMC). For more information, please visit cugmhp.org or call 646.774.5308.

El suicidio y las fiestas

Por Kathleen M. Pike

El suicidio es más común durante las fiestas, ¿verdad?
Incorrecto.

No evite conversaciones difíciles.

1. Es un mito que las tasas de suicidio aumentan durante las fiestas. Quizás porque esperamos que las fiestas sean un momento de gran alegría y conexión, se siente especialmente emotivo cuando alguien muere por suicidio en esta época del año. La brecha es muy grande entre los deseos de celebraciones felices y la pérdida de un ser querido. Entonces, aunque la experiencia subjetiva puede ser que perdemos más personas por suicidio en esta época del año, los datos nos dicen lo contrario. En Estados Unidos, el suicidio consumado, en realidad, tiene su punto más bajo en diciembre, y la tasa alcanza su punto máximo en la primavera y el otoño. Este patrón no ha cambiado en los últimos años.

2. El suicidio es un fenómeno mundial y de todo el año. La Asociación Mundial de la Salud (OMS) estima que 800,000 personas mueren por suicidio cada año. Esa es una persona cada 40 segundos. Los números varían según el país, pero es un fenómeno global. Los suicidios representan el 1.4% de todas las muertes en el mundo, con el 79% de los suicidios en países de ingresos bajos y medios. El suicidio ocurre a lo largo de la vida y es la segunda causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 29 años en todo el mundo.

Haga contacto.

3. Si no es estacional, ¿qué aumenta el riesgo? La enfermedad mental, en particular la combinación de depresión y/o trastornos por uso de sustancias, está asociada con aproximadamente el 90% de los suicidios cometidos. Según la Alianza Nacional de Enfermedades Mentales (NAMI, por sus siglas en inglés), otros factores que aumentan el riesgo son los antecedentes familiares de suicidio, embriaguez y acceso a armas de fuego.

4. Soledad, desesperanza y desamparo. Junto con la experiencia subjetiva de sentir que no hay salida, que no hay luz al final del túnel, la experiencia de aislamiento social, rechazo y aislamiento están asociadas con pensamientos y acciones suicidas. Dado el estigma asociado con la enfermedad mental, puede ser que la experiencia interpersonal de ser rechazado y excluido debido a la enfermedad mental (que conduce a sentimientos de soledad, desesperanza y desamparo) sea más predictiva del riesgo de suicidio que la enfermedad mental en sí misma.

5. ¿Qué pasa si estoy preocupado por alguien? Podemos encontrar todo tipo de razones para evitar conversaciones difíciles, incluida la idea de que no queremos “arruinar” las fiestas, no queremos “poner la idea del suicidio en la cabeza de alguien”, y no queremos “empeorar las cosas” hablando de suicidio. La verdad es que, si está preocupado por alguien durante estas fiestas, tal vez el regalo más generoso que pueda darle sea su tiempo, su atención y su amorosa preocupación. Hablar de suicidio no aumenta el riesgo. Ignorar las señales de que alguien podría estar en riesgo de suicidio, podría hacerlo.

La mayor incidencia del suicidio durante las fiestas es un mito, pero la carga desproporcionada del suicidio y la enfermedad mental en todo el mundo, tanto en los países de ingresos bajos, medios y altos, no lo es. Mensaje para llevar a casa: independientemente de la época del año, los días festivos o no festivos, hay personas y recursos disponibles para ayudar a las personas en riesgo de suicidio. La clave es conectarlas.

Para obtener más ayuda y apoyo en los Estados Unidos, puede llamar a la línea de vida de prevención nacional del suicidio al 800.273.TALK(8255). Si prefiere chatear en línea, puede hacer uso de la línea de chat o puede obtener ayuda enviando el mensaje de texto CONNECT al 741741 en la línea de texto Crisis.

Kathleen M. Pike, PhD, es profesora de Psicología y directora del Programa Mundial de Salud Mental en el Centro Médico de la Universidad Columbia (CUMC, por sus siglas en inglés). Para obtener más información, por favor visite cugmhp.org o llame al 646.774.5308.