Quisqueya on the Concourse
Quisqueya en la Concourse

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Quisqueya on the Concourse

Story by Mariela Regalado

Photos by Cristóbal Vivar

A family tradition.

A family tradition.

The Concourse was colora’o.

Every year, the Bronx’s signature thoroughfare becomes the epicenter of a riotous celebration of culture and achievement for the Dominican and Dominican-American community.

The 27th Annual Dominican Day Parade was no exception.

Despite the 90 degree weather, thousands of paradegoers lined up early, equipped with portable chairs and ice cold water bottles to grab a seat for optimal viewing. Some spectators chose to watch the festivities from the fire escapes of the Art Deco buildings along the Concourse.

The largest concentration of Dominicans living in New York City is located in the Bronx – and this past Sun., July 29th, many took to the streets garbed in the red, white and blue of Quisqueya to cheer and dance.

Julissa Betances hails from Tenares, in the Hermanas Mirabal province of the Dominican Republic. She brought her daughter Aubrey with her to the parade, in order to continue the tradition her own mother had started with her as a child. It was her way of having her family remain connected to their roots.

Red, white and blue.

Red, white and blue.

“I remember watching the dancers move in unison to my favorite childhood bachata songs, and seeing how the floats changed every year,” said Betances. “Now my daughter will get to have those same memories.”

It is as much a family affair for educator Carlosluis Pérez.

“My family and I have attended this parade for the past 10 years,” said Pérez. “It’s great to see a community get together, be safe, and have fun to celebrate life and culture.”

This year, he was surrounded by his aunt, cousins, nieces and nephews.

“All generations are present,” he laughed. “It feels great because everyone has a connection to the Dominican Republic regardless of being born here, or how long it’s been since they last visited.”

Prominent as always were the diablos cojuelos, the colorfully costumed and occasionally menacing characters who seek to thrill with their devilish antics.

Master of this domain.

Master of this domain.

“Mami, mira, mira,” murmured one young boy to his mother, his finger dabbing in the air, as a fleet of diablos danced past. She leaned over and held him up by the waist so he could get a better look over the barricades.

Another tradition entre familia taking root.

 

If you missed the Bronx Dominican Day Parade, don’t fret. The National Dominican Day Parade will be held on Sunday, August 12th. The march starts on 36th Street and Sixth Avenue in Manhattan. For more information, visit dominicanparade.org.

 

Quisqueya en la Concourse

Historia por Mariela Regalado

Fotos por Cristóbal Vivar

Pequeña bailarina.

Pequeña bailarina.

La Concourse estaba colora’a.

Cada año, la vía pública característica del Bronx se convierte en el epicentro de una celebración desenfrenada de cultura y logros para la comunidad dominicana y dominicano-estadounidense.

El 27 ° Desfile Anual del Día Dominicano no fue una excepción.

A pesar del clima de 90 grados, miles de asistentes al desfile se alinearon temprano, equipados con sillas portátiles y botellas de agua helada para tomar asiento y disfrutar de una vista óptima. Algunos espectadores optaron por ver las festividades desde las salidas de incendios de los edificios Art Deco a lo largo de Concourse.

La mayor concentración de dominicanos que viven en la ciudad de Nueva York se encuentra en el Bronx, y este pasado domingo, 29 de julio, muchos salieron a las calles vestidos de rojo, blanco y azul de Quisqueya para animar y bailar.

Julissa Betances es oriunda de Tenares, en la provincia Hermanas Mirabal de la República Dominicana. Ella llevó a su hija Aubrey al desfile para continuar la tradición que su propia madre comenzó con ella cuando era niña. Fue su manera de hacer que su familia permaneciera conectada a sus raíces.

Una perspectiva diferente.

Una perspectiva diferente.

“Recuerdo ver a los bailarines danzando al unísono con mis canciones favoritas de bachata de la infancia y ver cómo las carrozas cambiaban cada año”, dijo Betances. “Ahora mi hija tendrá esos mismos recuerdos”.

Es un asunto tan familiar para el educador Carlosluis Pérez.

“Mi familia y yo hemos asistido a este desfile durante los últimos 10 años”, dijo. “Es genial ver a una comunidad reunirse, estar segura y divertirse para celebrar la vida y la cultura”.

Este año, estuvo rodeado por su tía, primos, sobrinas y sobrinos.

“Todas las generaciones están presentes”, se rio. “Se siente genial porque todos tienen una conexión con la República Dominicana, independientemente de que hayan nacido aquí, o cuánto tiempo ha pasado desde su última visita”.

Prominentes como siempre fueron los diablos cojuelos, los personajes con disfraces coloridos y ocasionalmente amenazantes que buscan emocionarse con sus travesuras diabólicas.

Una pequeña princesa.

Una pequeña princesa.

“Mami, mira, mira”, murmuró un niño a su madre, con el dedo en el aire, mientras pasaba una flota de diablos. Ella se inclinó y lo sostuvo por la cintura para que pudiera ver mejor las barricadas.

Otra tradición entre familia echando raíces.

 

Si se perdió el Desfile del Día Dominicano del Bronx, no se preocupe. El Desfile del Día Nacional Dominicano se llevará a cabo el domingo 12 de agosto. La marcha comienza en la calle 36 y la sexta avenida en Manhattan. Para obtener más información, visite dominicanparade.org.