Pushback against Trump Title X rule
Rechazo contra Trump sobre el Título X

  • English
  • Español

Pushback against Trump Title X rule

Advocates gathered at City Hall.

A new Trump administration rule that would prevent family-planning clinics from referring women to other providers for abortions, is receiving heavy criticism from groups such as Planned Parenthood.

Under the rule, issued on February 22, Planned Parenthood and other providers would be banned from performing abortions or making referrals at the same facilities where Title X services like birth control, mammograms and cancer screenings are performed.

Detractors say that the so-called “gag rule” will prevent patients from receiving medically accurate care, and harm low-income women who rely on the family clinics.

“This is a gag rule because what President Trump is doing is to put a gag on doctors like me to prevent us from providing our patients with full and accurate medical information,” said Dr. Leana Wen, President of Planned Parenthood, in a radio interview. “So if you are a woman who goes to a health center that receives public funding, you cannot be referred to abortion care, even if your life depends on it. This gag rule is unethical and unconscionable.”

On February 25, Planned Parenthood NYC Action Fund staged a rally at City Hall to denounce the new rule. The event drew elected officials, city agencies, women’s rights advocates and other supporters, led by First Lady Chirlane McCray.

“This gag rule is about control. They want to control our choices; they want to control our bodies,” McCray said.

“They want to control our choices,” said First Lady Chirlane McCray (center).

The Title X gag rule to remove funding from clinics that provide a range of critical reproductive health services, including abortion, will turn back the clock decades in providing healthcare for women,” said Health Commissioner Dr. Oxiris Barbot. “Now is the time to stand together and fight for our reproductive freedom.”

 

Planned Parenthood, which stands to lose $50 to $60 million in federal family planning dollars, said it would fight in court to block the rule. Wen explained that the organization would refuse to apply for Title X funding if the rule is enacted.

“We will never let politicians censor our health care providers and erode the trust that our patients have placed in us, which is to provide them with compassionate, judgment-free and comprehensive care,” she said.

The rules was issued on February 22.

In New York, Planned Parenthood serves 52 percent of all Title X patients, 83 percent of whom have incomes at or below 250 percent of the federal poverty level.

New York Attorney General Letitia James, who participated in the City Hall rally, has threatened to sue the Trump administration over the rule change.

“The Trump Administration just enacted baseless regulations pushing an anti-choice political agenda on families across the country,” James said.

“These new rules are dangerous and unnecessary, and will prevent millions of Americans from obtaining the care they need and deserve,” she added. “New York will not stand by as this Administration puts New Yorkers’ health at risk for politics, and we will take legal action.”

Mayor Bill de Blasio also vowed to protect women’s health rights.

“The Trump gag rule denies women the freedom to make their own health care decisions. It is a frightening, dystopian policy that will have a disproportionate effect on women of color,” he said in a statement. “My administration will do everything in its power to fight the gag rule and protect the rights of women across New York City.”

Rechazo contra Trump sobre el Título X

Los defensores se reunieron en el Ayuntamiento.

Una nueva norma del gobierno Trump que evitaría que las clínicas de planificación familiar que reciben fondos federales del Título X refieran a mujeres a otros proveedores de abortos, está recibiendo fuertes críticas de grupos, como Planned Parenthood.

Bajo la norma, emitida el 22 de febrero, a Planned Parenthood y otros proveedores se les prohibiría realizar abortos o derivar pacientes en las mismas instalaciones donde brindan servicios del Título X como anticonceptivos, mamografías y exámenes de detección de cáncer.

Los detractores dicen que la llamada “ley mordaza” evitará que los pacientes reciban atención médica precisa y dañará a las mujeres de bajos ingresos que dependen de las clínicas familiares.

“Esta es una ley mordaza porque lo que el presidente Trump está haciendo es ponerle una mordaza a los médicos como yo para evitar que proporcionemos a nuestros pacientes información médica completa y precisa”, dijo la Dra. Leana Wen, presidenta de Planned Parenthood, en una entrevista de radio. “Entonces, si usted es una mujer que va a un centro de salud que recibe fondos públicos, no puede ser derivada a servicios de aborto, incluso si su vida depende de ello. Esta ley mordaza es poco ética e inadmisible”.

“Quieren controlar nuestras elecciones”, dijo la primera dama Chirlane McCray (al centro).

El 25 de febrero en la ciudad de Nueva York, el Fondo de Acción de Nueva York de Planned Parenthood organizó un mitin en el Ayuntamiento para denunciar la nueva norma. El evento atrajo a funcionarios, agencias municipales, defensores de los derechos de las mujeres y otros partidarios, encabezados por la primera dama Chirlane McCray.

“Esta ley mordaza es sobre control. Quieren controlar nuestras elecciones; quieren controlar nuestros cuerpos”, dijo McCray.

“La ley mordaza del Título X para eliminar los fondos de las clínicas que brindan una gama de servicios críticos de salud reproductiva, incluido el aborto, hará retroceder décadas de proveer atención médica a las mujeres”, dijo la Dra. Oxiris Barbot, comisionada de Salud. “Ahora es el momento de unirnos y luchar por nuestra libertad reproductiva”.

Planned Parenthood, que podría perder entre $50 y $60 millones de dólares federales para la planificación familiar, dijo que pelearía en la corte para bloquear la norma. Wen explicó que la organización se negaría a solicitar fondos del Título X si se promulga la norma.

“Nunca permitiremos que los políticos censuren a nuestros proveedores de atención médica y erosionen la confianza que nuestros pacientes han depositado en nosotros, que es brindarles una atención compasiva, libre de juicios e integral”, dijo.

La fiscal general de Nueva York, Letitia James.

En Nueva York, Planned Parenthood atiende al 52 por ciento de todos los pacientes del Título X, el 83 por ciento de los cuales tiene ingresos iguales o inferiores al 250 por ciento del nivel federal de pobreza.

La fiscal general de Nueva York, Letitia James, quien participó en el mitin del Ayuntamiento, ha amenazado con demandar al gobierno de Trump por el cambio de reglas.

“El gobierno de Trump acaba de promulgar regulaciones sin fundamento que impulsan una agenda política contra el derecho a decidir de las familias de todo el país”, dijo James.

“Estas nuevas reglas son peligrosas e innecesarias, y evitarán que millones de estadounidenses obtengan la atención que necesitan y merecen”, agregó. “Nueva York no se mantendrá al margen, ya que este gobierno pone en riesgo la salud de los neoyorquinos por la política, y tomaremos medidas legales”.

El alcalde Bill de Blasio también prometió proteger los derechos de salud de las mujeres.

“La ley mordaza de Trump les niega a las mujeres la libertad de tomar sus propias decisiones de atención médica. Es una política distópica, aterradora, que tendrá un efecto desproporcionado en las mujeres de color”, dijo en un comunicado. “Mi gobierno hará todo lo que esté a su alcance para combatir la ley mordaza y proteger los derechos de las mujeres en toda la ciudad de Nueva York”.