Proposed changes on public charge spark panic
Cambios propuestos a carga pública provocan pánico

  • English
  • Español

Proposed changes on public charge spark panic

Story by Sherry Mazzocchi

“I believe there is a panic,” said Congressman Adriano Espaillat (at microphone).

Representative Adriano Espaillat and other community leaders clarified misleading information on Wed., Nov. 21st concerning current rules and proposed changes on public charge issues.

“We know the holiday season is when many of our fellow immigrants travel back home to see their loved ones,” said Espaillat. “I believe there is a panic that anyone who travels with a green card at an airport will be stopped and there will be a deportation proceeding beginning. That is not the case.”

Angela Fernández, Executive Director of Northern Manhattan Coalition for Immigrant Rights (NMCIR), said that the confusion stemmed from a memorandum referencing changes that would go into effect Nov. 19th. “But that policy memorandum is completely different. It does not affect green card holders or permanent residents. It affects people who are applying to become a green card holder.”

Changes are being proposed.

She added that the new policy memorandum states that if the government denies a form, they will include a NTA, or a notice to appear. Applicants will have to go to court and fight against deportation.

“That’s different,” she said. “That did not happen before.”

Fernández stressed that green card holders currently receiving public benefits should continue to receive them. While green card holders taking trips abroad are not subject to public charge, they should note some important considerations.

“If, as a permanent resident, you have had criminal convictions or there may be some issue of fraud in receiving public benefits, or if the trip outside of the U.S. is longer than 180 days, in those limited circumstances, it would be important to discuss it with an immigration attorney before taking a trip abroad,” she said.

Alina Charniauskaya, Staff Attorney at The Legal Aid Society, said immigrant families are already considering difficult choices with respect to their future status.  “The proposed public charge rule is a cruel and inhuman effort by the Trump administration to make it harder for middle income and poor families to get their green cards,” she said.

NMCIR Executive Director Angela Fernández called attention to the public comment period.

Public charge refers to the inadmissibility of non-U.S. citizens seeking to enter the U.S. or become permanent residents because in the future they may be likely to rely on the government for subsistence.

Currently the government only considers the use of cash benefits such as Temporary Assistance for Needy Families, Social Security Income (for which most immigrants do not qualify) and long term institutionalization at government expense. They allow non-cash benefits such as long-term care paid by Medicaid, the Supplemental Nutrition Assistant Program (SNAP, or food stamps), Section 8 housing vouchers and more.

However, newly proposed regulations could mean that the government might deny non-citizens’ applications for legal permanent resident status if they have or if they are considered likely to use those benefits in the future.  Some additional benefits that the Trump administration may deem problematic include Head Start, Children’s Health Insurance Program (CHIP), subsidized insurance under the Affordable Care Act, and transit vouchers.

The proposals do not affect people who already have green cards.

Advocates have urged action.

“Hundreds are so confused. There have been so many news reports before we even knew what was happening or what was coming that it really confused and frightened community members,” said Anu Joshi, Senior Director of Immigrant Rights Policy at the New York Immigration Coalition (NYIC).

Before the government can change the rules, they must accept public comments on the new policies. The government must respond to every individual public comment.   There is a concerted national effort get 100,000 public comments. “This will force the government to really reckon with the impact that this rule change will have on immigrant communities,” said Joshi.

The notion of response is vague, she added, but the government has to demonstrate that they have read each individual comment and in some way addressed it. “That might not mean what we want it to mean. But if the rule goes into court, then they will have to show in court that they took into account each public comment.”

Comments are publicly available on the Federal Register and the public comment period ends in about two weeks.

“The more comments they have, and right now there are 70,000 comments, the longer it will take for the government to respond,” said Fernández. “And the longer it will take for them to implement changes if there are going to be any changes.”

To comment on the proposed changes on public charge, please visit ouramericanstory.us.

For more information, please call the Legal Aid Hotline at 844.955.3425 or call the Northern Manhattan Coalition for Immigrant Rights (NMCIR) at 212.781.0355 or visit nmcir.org.

Cambios propuestos a carga pública provocan pánico

Historia por Sherry Mazzocchi

“Creo que existe pánico”, dijo el congresista Adriano Espaillat (en el micrófono).

En los últimos días han circulado rumores erróneos de que los titulares de tarjetas verdes serían detenidos y arrestados en los aeropuertos.

El miércoles 21 de noviembre, el representante Adriano Espaillat y otros líderes de la comunidad aclararon información engañosa sobre las reglas actuales y los cambios propuestos en asuntos de carga pública.

“Sabemos que la temporada de fiestas es cuando muchos de nuestros compañeros inmigrantes viajan a casa para ver a sus seres queridos”, dijo Espaillat. “Creo que existe pánico de que cualquier persona que viaje con una tarjeta verde en un aeropuerto sea detenida y comience un proceso de deportación. Ese no es el caso”.

Ángela Fernández, directora ejecutiva de la Coalición del Norte de Manhattan por los Derechos de los Inmigrantes (NMCIR, por sus siglas en inglés), dijo que la confusión surgió de un memorando que hace referencia a los cambios que entrarán en vigor el 19 de noviembre. “Pero ese memorándum de políticas es completamente diferente. No afecta a los titulares de la tarjeta verde ni a los residentes permanentes. Afecta a las personas que están solicitando convertirse en titulares de una tarjeta verde”.

La directora ejecutiva de NMCIR, Ángela Fernández, llamó la atención sobre el período de comentarios públicos.

Añadió que el nuevo memorando de política establece que, si el gobierno niega un formulario, incluirá un NTA o un aviso para que aparezca. Los solicitantes tendrán que ir a la corte y luchar contra la deportación.

“Eso es diferente”, dijo ella. “Eso no sucedía antes”.

Fernández destacó que los titulares de tarjetas verdes que actualmente reciben beneficios públicos deben continuar recibiéndolos. Si bien los titulares de tarjetas verdes que realizan viajes al extranjero no están sujetos a carga pública, deben tener en cuenta algunas consideraciones importantes.

“Si, como residente permanente, ha tenido condenas penales o puede haber algún problema de fraude al recibir beneficios públicos, o si el viaje fuera de los Estados Unidos dura más de 180 días, en esas circunstancias limitadas, sería importante discutirlo con un abogado de inmigración antes de hacer un viaje al extranjero”, dijo.

Alina Charniauskaya, abogada de la Sociedad de Ayuda Legal, dijo que las familias inmigrantes ya están considerando opciones difíciles con respecto a su futuro estatus migratorio. “La regla de carga pública propuesta es un esfuerzo cruel e inhumano por parte de la administración de Trump para hacer más difícil que las familias de ingresos medios y pobres obtengan sus tarjetas verdes”, dijo.

La carga pública se refiere a la inadmisibilidad de los ciudadanos no estadounidenses que desean ingresar a los Estados Unidos o convertirse en residentes permanentes porque en el futuro es probable que dependan del gobierno para su subsistencia.

Actualmente, el gobierno solo considera el uso de beneficios en efectivo como la Asistencia Temporal para Familias Necesitadas, el Ingreso del Seguro Social (para el cual la mayoría de los inmigrantes no califican) y la institucionalización a largo plazo a expensas del gobierno. Permiten beneficios no monetarios, como el cuidado a largo plazo pagado por Medicaid, el Programa de Asistencia de Nutrición Suplementaria (SNAP, o cupones de alimentos), vales de vivienda de la Sección 8 y más.

Sin embargo, las nuevas regulaciones propuestas podrían significar que el gobierno podría denegar las solicitudes de no ciudadanos para un estatus de residente legal permanente si las tienen o si se considera probable que usen esos beneficios en el futuro. Algunos de los beneficios adicionales que la administración Trump puede considerar problemáticos incluyen: Head Start, el Programa de Seguro de Salud para Niños (CHIP, por sus siglas en inglés), el seguro subsidiado en virtud de la Ley del Cuidado Asequible de la Salud y los vales de transporte.

Las propuestas no afectan a las personas que ya tienen tarjetas verdes.

Se están proponiendo cambios.

“Cientos están muy confundidos. Ha habido tantos informes de noticias antes de que siquiera supiéramos lo que estaba sucediendo o lo que se avecinaba, que realmente confundió y asustó a los miembros de la comunidad”, dijo Anu Joshi, directora senior de Políticas de Derechos de los Inmigrantes de la Coalición de Inmigración de Nueva York (NYIC, por sus siglas en inglés).

Antes de que el gobierno pueda cambiar las reglas, deben aceptar comentarios públicos sobre las nuevas políticas. El gobierno debe responder a cada comentario público individual. Hay un esfuerzo nacional concertado para obtener 100,000 comentarios públicos. “Esto obligará al gobierno a considerar realmente el impacto que tendrá este cambio de reglas en las comunidades de inmigrantes”, dijo Joshi.

La noción de respuesta es vaga, agregó, pero el gobierno tiene que demostrar que ha leído cada comentario individual y que de alguna manera lo ha abordado. “Eso podría no significar lo que queremos que signifique. Pero si la regla va a la corte, entonces tendrán que demostrar en la corte que tomaron en cuenta cada comentario público”.

Los comentarios están disponibles al público en el Registro Federal y el período de comentarios públicos termina en aproximadamente dos semanas.

“Cuantos más comentarios tengan, y en este momento hay 70,000 comentarios, más tardará el gobierno en responder”, dijo Fernández. “Y más tiempo les llevará implementar cambios, si es que los habrá”.

Para comentar sobre los cambios propuestos en la carga pública, por favor visite ouramericanstory.us.

Para obtener más información, llame a la línea directa de asistencia legal al 844.955.3425 o llame a la Coalición del Norte de Manhattan por los Derechos de los Inmigrantes (NMCIR) al 212.781.0355 o visite nmcir.org.