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Praising the “People’s Priest”
Alabando al “Sacerdote del Pueblo”

Praising the “People’s Priest”

Story and photos by Gregg McQueen


“He fought for the forgotten,” said Councilmember Ritchie Torres.
“He fought for the forgotten,” said Councilmember Ritchie Torres.

For more than 50 years, Bronx residents uttered his name with gratitude.

Following his death, it seemed only fitting that the same community would move to commemorate his name permanently.

The corner of East 182nd and Grote Streets in Crotona has been named for the late Reverend John C. Flynn, a beloved pastor and Bronx fixture affectionately known as the “People’s Priest,” who passed away in 2012.

On Fri., May 27th, a new street sign was unveiled in front of St. Martin’s of Tours Parish, where Flynn served for over 20 years before retiring in 2010.

City Councilmember Ritchie Torres joined with parishioners, community members and Flynn’s sister, Mary Ellen Loveless, to celebrate Flynn and reveal the sign.

Joe Padilla, a longtime St. Martin’s parishioner and friend of Flynn’s who led the effort to drum up community support for the street renaming, said the pastor was appreciated because of his service outside the church’s walls.

Reverend John C. Flynn.
Reverend John C. Flynn.

“He was different,” Padilla said. “A lot of parish priests you only see at church, but Father Flynn lived his life outside interacting with the people, especially with immigrants.”

At the ceremony, Torres and Padilla pulled away a covering to reveal the new street sign.

Torres then presented Loveless with a version of the sign for her to keep, as well as the pen that Mayor Bill de Blasio used to sign the Flynn street naming bill into law.

“I think all of us can say that our community is better off for having had Reverend John Flynn as a leader,” stated Torres.

Raised in Yonkers, Flynn was ordained a priest in 1955. After spending time in Westchester, he was assigned to the Church of Saint Raymond in Parkchester.

Loveless recalled that her brother’s effort to integrate Hispanic parishioners into the predominately Irish parish was met with resistance at the time.

“People said to him, ‘If you like the Hispanics so much, why don’t you go live with them?” remarked Loveless. “He said, ‘OK, I think I will.”

Loveless said her brother moved to Venezuela, where he learned Spanish and spent several years working with poor families.

He then returned to the Bronx and dedicated himself to helping the ethnic community, Loveless explained.

“He thought, ‘I’ll go where they need me,’” she said.

Making it official.
Making it official.

Flynn was known for making daily rounds in the Crotona community, which included ministering to drug dealers, troubled youth and poor families.

In the ‘90’s, Flynn launched a boot camp-style program, called Save a Generation, designed to help high school dropouts obtain their GED and prepare for college. He also encouraged local youth to come to the parish to trade their guns in for a crucifix.

Torres said that Flynn was often referred to as “the last of the street priests,” and also helped low-income Bronx residents advocate for better housing.

“In our community, he fought for the forgotten,” remarked Torres. “His late-night walks and visits to those in need, whether sick or not, at their home or an institution, were a fixture in the community.”

Flynn passed away in September 2012 at the age of 83. During the final years of his life, he spent time at a Riverdale nursing home battling an illness.

Those who gathered last Friday to honor Flynn remembered the pastor as a compassionate man who devoted his life to serving the most at-risk community members.

Heidi Hynes, Executive Director of the Mary Mitchell Family and Youth Center, located around the corner from St. Martin’s of Tours, said that Flynn was a mentor to her and often visited the center.

“We knew he was special,” said Joe Padilla.
“We knew he was special,” said Joe Padilla.

“When you saw him walking up down the street, you felt like you could do a little bit more, you could open yourself up a little bit more to help other people who needed you,” she said.

“We knew he was special,” added Padilla. “He was supportive of immigrants at a time when it wasn’t always popular to do so.”

Padilla, a former law enforcement official, explained that Flynn’s effort to get young people to trade in guns for crucifixes was effective in making local streets safer.

“There were a lot of gangs at the time around here,” Padilla said. “If you talk to kids who participated in that, many of them say that Father Flynn helped inspire them in a positive way.”

Loveless, a Yonkers resident, said that she would display her take-home street sign in her front yard.

“He certainly deserved it,” Loveless said of the honor bestowed upon her brother. “I’m more than proud. I really think he’s saintly.”

Alabando al “Sacerdote del Pueblo”

Historia y fotos por Gregg McQueen


Flynn was ordained a priest in 1955.
Flynn fue ordenado sacerdote en 1955.

Durante más de 50 años, los residentes del Bronx pronunciaron su nombre con gratitud.

Después de su muerte, parecía lógico que la misma comunidad se moviera para conmemorar su nombre de forma permanente.

La esquina de las calles Grote y 182 este en Crotona, ha sido renombrada en honor del fallecido reverendo John C. Flynn, un pastor amado y elemento fijo del Bronx, cariñosamente conocido como el “sacerdote del pueblo”, quien falleció en 2012.

El viernes 27 de mayo, un nuevo letrero de la calle fue develado frente a la Parroquia St. Martin’s of Tours, donde Flynn sirvió por más de 20 años antes de retirarse en 2010.

El concejal Ritchie Torres se unió a los feligreses, miembros de la comunidad y la hermana de Flynn, Mary Ellen Loveless, para celebrar a Flynn y develar el letrero.

Joe Padilla, feligrés de St. Martin’s y un viejo amigo de Flynn, quien dirigió el esfuerzo para obtener el apoyo de la comunidad para el cambiar el nombre la calle, dijo que el pastor era apreciado por su servicio fuera de los muros de la iglesia.

“Él era diferente”, dijo Padilla. “A muchos párrocos solo se les ve en la iglesia, pero el padre Flynn vivió su vida afuera, interactuando con la gente, especialmente con los inmigrantes”.

“I’m more than proud,” said Mary Ellen Loveless, Flynn’s sister.
“Estoy más que orgullosa”, dijo su hermana Mary Ellen Loveless.

En la ceremonia, Torres y Padilla retiraron una cubierta para develar el nuevo letrero de la calle.

Torres presentó entonces a Loveless una versión del letrero para que ella lo conserve, así como la pluma con la que el alcalde Bill de Blasio firmó la propuesta del cambio de nombre de la calle Flynn para convertirla en ley.

“Creo que todos podemos decir que nuestra comunidad es mejor por haber tenido al reverendo John Flynn como líder”, afirmó Torres.

Criado en Yonkers, Flynn fue ordenado sacerdote en 1955. Después de pasar tiempo en Westchester, fue asignado a la Iglesia de Saint Raymond en Parkchester.

Loveless recuerda que el esfuerzo de su hermano para integrar a feligreses hispanos en la parroquia predominantemente irlandesa fue recibido con resistencia en el momento.

“La gente le dijo: si te gustan tanto los hispanos ¿por qué no vas a vivir con ellos?”, comentó Loveless. “Me dijo: está bien, creo que lo haré”.

Loveless dijo que su hermano se mudó a Venezuela, donde aprendió español y pasó varios años trabajando con familias pobres.

Luego regresó al Bronx y se dedicó a ayudar a la comunidad étnica, explicó.

“Él pensaba: iré a donde me necesiten”, dijo.

Flynn fue conocido por hacer rondas diarias en la comunidad de Crotona, que incluía atender a traficantes de drogas, jóvenes con problemas y familias pobres.

En los años 90, Flynn puso en marcha un programa estilo campo de entrenamiento, llamado Salvar una Generación, diseñado para ayudar a los estudiantes que abandonan la escuela a obtener su GED y prepararse para la universidad. También animó a la juventud local a ir a la parroquia para intercambiar sus armas por un crucifijo.

Torres dijo que a Flynn se le llamaba a menudo “el último de los sacerdotes de la calle”, y también ayudó a los residentes del Bronx de bajos ingresos a conseguir una mejor vivienda.

“En nuestra comunidad, luchó por los olvidados”, comentó Torres. “Sus paseos nocturnos y visitas a los necesitados, ya sea por enfermedad o no, en su casa o en una institución, eran una constante en la comunidad”.

Flynn falleció en septiembre de 2012 a la edad de 83 años. Durante los últimos años de su vida, pasó un tiempo en un hogar de ancianos de Riverdale luchando contra una enfermedad.

Los que se reunieron el pasado viernes en honor a Flynn recordaron al pastor como un hombre compasivo que dedicó su vida a servir a la mayoría de los miembros de la comunidad en riesgo.

Mayor Bill de Blasio signs the co-naming bill in February.
El alcalde Bill de Blasio firmó el proyecto de ley en febrero.

Heidi Hynes, directora ejecutiva del Centro Juvenil y Familiar Mary Mitchell, que se encuentra en la esquina de St. Martin’s of Tours, dijo que Flynn fue un mentor para ella y visitaba a menudo el centro.

“Cuando lo veías caminando por la calle, sentías que podías hacer un poco más, podías abrirte un poco más para ayudar a otras personas”, dijo.

“Sabíamos que era especial”, agregó Padilla. “Él apoyó a los inmigrantes en un momento en que no siempre fue popular hacerlo”.

Padilla, un ex agente de la ley, explicó que el esfuerzo de Flynn para que los jóvenes intercambiaran armas por crucifijos fue eficaz en hacer las calles locales más seguras.

“Había muchas pandillas en el momento por aquí”, dijo. “Si usted habla con los niños que participaron en eso, muchos de ellos dicen que el padre Flynn los ayudó y los inspiró de una manera positiva”.

Loveless, residente de Yonkers, dijo que iba a mostrar su letrero de la calle para llevar a casa en su patio delantero.

“Desde luego, se lo merecía”, dijo Loveless del honor conferido a su hermano. “Estoy más que orgullosa. Realmente creo que es un santo”.


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