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Story and photos by Mónica Barnkow

"Hay decenas de miles de residentes del Bronx que pueden beneficiarse", dijo Jane Bedell.

“There are tens of thousands of Bronx residents that can benefit,” said Jane Bedell.

“There are tens of thousands of Bronx residents that can benefit from this program.”

“[The department] supports the Diabetes Prevention Program,” added Jane Bedell, Assistant Commissioner for the city’s Department of Health and Mental Hygiene.

As Bedell spoke this past Thurs., Mar. 5th at the Betances Community Center, she was surrounded by beaming graduates.

The event was held to commemorate the 25th anniversary of the Health People Community Preventive Health Institute, which bills itself as the city’s largest peer educator-based health organization.

On Thursday, the program celebrated the successful efforts of its newest class of peer educators: 17 public housing residents who had completed the first six months of the National Diabetes Prevention Program (DPP). The weekly course seeks to reduce the risk in those who are pre-diabetic.

“Diabetes is the most serious health issue, especially in poor communities,” explained Executive Director Chris Norwood.

Since its founding in 1990, Health People has counted over 10,000 low-income residents as participants in programs that seek to assist them live healthier lives. The courses and programs are all taught by local residents trained as peer community health educators.

El centro esta ubicado en la calle 146.

The center is located on East 146th Street.

The South Bronx-based organization was originally established as a women’s AIDS prevention and education program with a mission to train residents of communities overwhelmed by the chronic disease. Its scope has since broadened.

Health People is the only Bronx-based agency approved by the Centers for Disease Control (CDC) to provide the DPP. Moreover, its diabetes prevention program is the first in the nation that has trained public housing residents to teach the course to fellow residents.

The DPP took place over 16 sessions and focused on preventive measures to reduce the risks of developing Type-2 diabetes, including the importance of a healthy diet and regular exercise.

Participants were considered overweight and pre-diabetic when the course began; all shed pounds by program’s end.

“We are all really proud of you,” said Norwood. “Be an ambassador. Tell your friends.”

Her message resonated with those in attendance.

“Este programa cambió mi vida", dijo Heidi Rodney.

“This program changed my life,” said Heidi Rodney.

“I am so proud of myself for working so hard. This program changed my life,” enthused graduate Heidi Rodney. “I will continue the success and I will make an impact to others.”

Carmen Ramírez’s participation also proved her a winner – she was one of the participants who lost the most weight.

“I want to thank my coaches for making me 25 pounds lighter,” said Ramِírez, who was accompanied by her two grandchildren. In addition to maintaining a balanced diet, participants were expected to increase their physical activity by 150 minutes a week as well.

The coaches noted that the lessons could be helpful to others facing off against the risks of diabetes.

“Losing 7 percent of body weight will reduce [one’s] risk of becoming diabetic by 58 percent,” said Darlene Cruz, Life Coach Supervisor, adding that portion control and calorie count were crucial in order to drop pounds.

“We can eat everything we want, but we need to know how,” she added.

Ramِírez agreed that gaining awareness into one’s unhealthy habits was fundamental.

El evento celebro la clase más nueva de educadores pares.

The event celebrated the newest class of peer educators.

“I wasn’t aware of what I was eating,” recalled Ramِírez, who started the program with 210 pounds and currently weighs 183. “[Now] I learned to read the labels.”

Her hard work and that of her fellow graduates was not lost on those who gathered to cheer them on, and, hopefully, emulate their efforts.

“The program works,” said John Marin, the son of Carmen, another graduate. “I am proud of her.”

For more information, please visit www.healthpeople.org or call 718.585.8585.

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Historia y fotos por Mónica Barnkow

Chris Norwood es la fundadora y directora ejecutiva de Health People.

Chris Norwood es la fundadora y directora ejecutiva de Health People.

“Hay decenas de miles de residentes del Bronx que pueden beneficiarse de este programa”, dijo Jane Bedell. “El Departamento de Salud de la ciudad apoya el Programa de Prevención de la Diabetes”.

Como Bedell, la Comisionada Adjunta del Departamento de Salud e Higiene Mental de la ciudad, habló el pasado jueves 5 de marzo en el Centro Comunitario Betances rodeada de graduados.

El evento se realizó para conmemorar el 25 aniversario del Instituto Preventivo de Salud comunitaria de Health People, el cual se promociona como la mayor organización de la ciudad de salud basada en educadores pares.

El jueves, el programa celebró los esfuerzos exitosos de su clase más nueva de educadores pares: 17 residentes de viviendas públicas que completaron los primeros seis meses del Programa Nacional de Prevención de la Diabetes (DPP por sus siglas en inglés). El curso semanal busca reducir el riesgo de aquellos que son pre-diabéticos.

“La diabetes es el problema más serio de salud, especialmente en las comunidades pobres”, explicó la fundadora y directora ejecutiva Chris Norwood.

Desde su fundación en 1990, Health People ha contado con más de 10,000 residentes de bajos ingresos como participantes en los programas que buscan ayudar a llevar vidas más sanas. Los cursos y programas son enseñados por residentes locales capacitados como educadores pares de salud comunitaria.

El evento celebro la clase más nueva de educadores pares.

El evento celebro la clase más nueva de educadores pares.

La organización con sede en el sur del Bronx se estableció originalmente como un programa para la prevención y educación del SIDA en mujeres, con la misión de capacitar a los residentes de las comunidades agobiadas por la enfermedad crónica. Su alcance se ha ampliado desde entonces.

Health People es la única agencia con sede en el Bronx aprobada por los Centros de Control de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) para proporcionar el DPP. Además, su programa de prevención de la diabetes es el primero en el país que ha capacitado a residentes de viviendas públicas para impartir el curso a otros residentes.

El DPP se llevó a cabo durante 16 sesiones y se enfocó en las medidas preventivas para reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, incluyendo la importancia de una dieta saludable y de realizar ejercicio de manera regular.

A los participantes se les consideró con sobrepeso y pre-diabéticos cuando comenzó el curso; todos perdieron peso al final del programa.

La graduada Gladys.

La graduada Gladys.

“Estamos todos muy orgullosos de ustedes”, dijo Norwood. “Sean  embajadores. Pasen la voz entre sus amigos”.

Su mensaje fue recibido.

“Estoy muy orgullosa de mí por trabajar tan duro. Este programa cambió mi vida”, dijo entusiasmada la graduada Heidi Rodney. “Voy a seguir con este éxito y voy a causar un impacto en otros”.

Carmen Ramírez también probó ser una ganadora, fue una de las participantes que perdió más peso.

“Quiero dar las gracias a mis entrenadores por hacerme 25 libras más ligera”, dijo Ramírez, quien estuvo acompañada por sus dos nietos. Se espera que los participantes aumenten su actividad física a 150 minutos a la semana.

Los entrenadores observaron que las clases podrían ser de utilidad para otros que enfrentan el riesgo de diabetes.

“Perder un 7 por ciento del peso corporal reducirá el riesgo de desarrollar diabetes en un 58 por ciento”, dijo Darlene Cruz, entrenadora supervisora de vida, quien agregó que el recuento de calorías y el control de porciones fueron cruciales para bajar de peso.

Carmen Ramírez, con sus nietos, pierdo 25 libras.

Carmen Ramírez, con sus nietos, pierdo 25 libras.

“Podemos comer todo lo que queramos, pero debemos saber cómo”, añadió.

Ramírez acordó que ser consciente sobre los hábitos poco saludables fue fundamental.

“Yo no era consciente de lo que comía”, dijo Ramírez, quien inició el programa con 210 libras y actualmente pesa 183. “[Ahora] aprendí a leer las etiquetas”.

El duro trabajo de Ramírez y sus compañeros de graduación no se perdió entre los que se reunieron para animarlos, y, con suerte, emularán sus esfuerzos.

“El programa funciona”, dijo John Marin, el hijo de Carmen, otra graduada. “Estoy orgulloso de ella”. 

Para mayor información, por favor visite www.healthpeople.org o llame al 718.585.8585.