“Let’s see what demons come out”
“Veamos qué demonios salen”

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“Let’s see what demons come out”

Advocates push for analyses on racial impact of rezonings

By Gregg McQueen[

“Let’s see what demons come out,” said City Councilmember Antonio Reynoso.

“People are suffering.”

This past May, Public Advocate Jumaane Williams introduced Intro 1572 in the City Council.

The bill, which is tied to neighborhood rezonings, would require that, in the instance of an implementation of an Environmental Impact Statement (EIS), there also be an analysis of racial and ethnic impacts on the neighborhoods in question. It also requires a study of whether the proposed action would affirmatively further fair housing within the meaning of the Fair Housing Act.

Williams and fellow elected officials, together with community groups and advocates, gathered at City Hall on Wed., Dec. 4th to call for a City Council hearing on the pending legislation.

The bill would mandate that racial impact studies be conducted when the city attempts to rezone a neighborhood.

At City Hall, Williams pointed out that 14 out of 15 rezonings proposed by the de Blasio administration have been in communities of color.

“Rezonings are so sure to pass, and so sure to be beneficial to developers, that even the announcement of a ULURP leads to rampant speculation that coincides with a rise in harassment,” he remarked.

Advocates noted that New York City has been rated as one of the most segregated cities in the United States and that rezonings are furthering the displacement of vulnerable communities.

Williams called on the city to perform a racial impact study before any more rezonings are brought up for a vote, and said his bill should be given a hearing as soon as possible.

The rally at City Hall.

“Let’s make this happen,” insisted Williams. “It’s a no-brainer.”

City Councilmember Rafael Salamanca, one of the bill’s sponsors, said the city created a housing crisis by rezoning Williamsburg, even though it intended to provide more affordable housing for the neighborhood.

He expressed concerns that the City Planning Commission (CPC) is currently studying the Southern Boulevard corridor in his district for a potential rezoning.

“It meets the criteria of other low-income, largely minority areas that the de Blasio administration has rezoned,” Salamanca said, citing East New York, Far Rockaway, East Harlem, Jerome Avenue, and Inwood.

“If the administration will continue to ask neighborhoods to support rezoning, it must do its part to make sure that people won’t be displaced,” he said.

Among the groups present at City Hall were Inwood Legal Action, New York Communities for Change (NYCC), Local 79, Communities Resist, and Churches United For Fair Housing (CUFFH), which released a report on Wednesday detailing the racial impact of recent rezonings.

According to the report, New York City rezoned nearly 200,000 properties between 2003 and 2007, with two neighborhoods experiencing changes not anticipated by the city.

“We have a city that is displacing the very people that stayed and made it what it is today,” said City Comptroller Scott Stringer. “We now need a new housing plan that doesn’t segregate. It’s time to make City Hall bring community activists in the room.”

Alex Fennell, Network Director of CUFFH, pointed out that Williamsburg saw population increase of 20,000, but lost 15,000 Latinx residents, while Park Slope saw a decrease of about 5,000 black and Latinx residents despite an overall population growth.

“The city was dismissive,” said Inwood Legal Action Co-Chair Cheryl Pahaham.

“We’ve watched as community of color after community of color was displaced following a rezoning that increased density,” said Fennell, who implored the city to pass Intro 1572. “We’ve all known this was happening, but we’ve not had the tools to show the administration the racial impact of their rezonings.”

Cheryl Pahaham serves as Co-Chair of Inwood Legal Action (ILA), a group of Inwood residents and business owners who have fought the city’s rezoning in that neighborhood and which has sued the city in state court.

Pahaham said that mandatory racial impact studies would make the city one of “justice and equality,” while reducing segregation, preventing litigation between communities and the city, and allowing residents greater input in the EIS process.

She explained that Inwood activist groups submitted an alternative plan for that neighborhood’s rezoning that called for 50 percent of all new housing to be affordable to households with median incomes below $40,000.

“The city was dismissive,” she remarked. “We believe that the city refused to study, with any kind of integrity, the racial impact of its proposed land use actions.”

City Councilmember Antonio Reynoso accused the city of being afraid to conduct racial impact studies due to “fear that if we do a study, they’re going to find out what we already know” about displacement.

“Let’s see what demons come out of these studies,” he said. “Then, start to address those demons.”

For more information, please visit racialimpactstudynyc.com.

 

“Veamos qué demonios salen”

Se demanda análisis sobre el impacto racial de la rezonificación

Por Gregg McQueen

La legislación propuesta requeriría estudios sobre el impacto racial.

“La gente está sufriendo”.

En mayo pasado, el defensor del pueblo, Jumaane Williams, presentó Intro 1572 en el Ayuntamiento.

El proyecto de ley, que está vinculado a la rezonificación de los vecindarios, requeriría que, en el caso de la implementación de una Declaración de Impacto Ambiental (EIS, por sus siglas en inglés), también se realice un análisis de los impactos raciales y étnicos en los vecindarios en cuestión. También requiere un estudio sobre si la acción propuesta alentaría afirmativamente la vivienda justa en el sentido de la Ley de Vivienda Justa.

Williams y otros funcionarios electos, junto con grupos comunitarios y de defensa, se reunieron en el Ayuntamiento el miércoles 4 de diciembre para convocar una audiencia en el Concejo Municipal sobre la legislación pendiente de aprobación.

El proyecto de ley exigiría que se realicen estudios de impacto racial cuando la ciudad intente rezonificar un vecindario.

En el Ayuntamiento, Williams señaló que 14 de las 15 rezonificaciones propuestas por la administración de Blasio han sido en comunidades de color.

“Las rezonificaciones son tan seguras y serán tan beneficiosas para los desarrolladores que incluso el anuncio de un ULURP lleva a una especulación desenfrenada que coincide con un aumento en el acoso”, comentó.

Los defensores señalaron que la ciudad de Nueva York ha sido calificada como una de las ciudades más segregadas en los Estados Unidos y que las rezonificaciones están fomentando el desplazamiento de las comunidades vulnerables.

Williams pidió a la ciudad que realice un estudio de impacto racial antes de que se llame a votar por más rezonificaciones, y dijo que su proyecto de ley debería ser escuchado lo antes posible.

Ahora necesitamos un nuevo plan de vivienda que no segregue,” dijo el Contralor Scott Stringer.

“Hagamos que esto suceda”, insistió Williams. “Es obvio”.

El concejal Rafael Salamanca, uno de los patrocinadores del proyecto de ley, dijo que la ciudad creó una crisis de vivienda al rezonificar Williamsburg, a pesar de que tenía la intención de proporcionar viviendas más asequibles para el vecindario.

Expresó su preocupación por que la Comisión de Planificación de la Ciudad (CPC) está estudiando el corredor Southern Boulevard en su distrito para una posible rezonificación.

“Cumple con los criterios de otras áreas de bajos ingresos, en gran parte minoritarias, que la administración de Blasio ha rezonificado”, dijo Salamanca, citando East New York, Far Rockaway, East Harlem, la avenida Jerome e Inwood.

“Si la administración continúa pidiendo a los vecindarios que apoyen la rezonificación, debe hacer su parte para asegurarse de que las personas no sean desplazadas”, señaló.

Entre los grupos presentes en el Ayuntamiento se encontraban Acción Legal de Inwood, Comunidades de Nueva York por el Cambio (NYCC, por sus siglas en inglés), Local 79, Comunidades Resiste y la Iglesia Unida por Vivienda Justa (CUFFH, por sus siglas en inglés), que publicó un informe el miércoles que detalla el impacto racial de las recientes rezonificaciones. .

Según el informe, la ciudad de Nueva York rezonificó casi 200,000 propiedades entre 2003 y 2007, y dos vecindarios experimentaron cambios no previstos por la ciudad.

“Tenemos una ciudad que está desplazando a las personas que se quedaron y lo convirtieron en lo que es hoy”, dijo el Contralor Scott Stringer. “Ahora necesitamos un nuevo plan de vivienda que no segregue. Es hora de hacer que el Ayuntamiento incluya a los activistas de la comunidad”.

Alex Fennell, director de Red de CUFFH, destacó que Williamsburg vivió un aumento poblacional de 20,000 personas, pero perdió a 15,000 residentes latinxs, mientras que Park Slope vio una disminución de aproximadamente 5,000 residentes negros y latinxs a pesar del crecimiento general de la población.

Los opositores a la rezonificación de Inwood han protestado durante todo el año.

“Hemos visto como comunidad de color tras comunidad de color fueron desplazadas después de una rezonificación que aumentó la densidad”, dijo Fennell, quien imploró a la ciudad aprobar la Intro 1572. “Todos sabíamos que esto estaba sucediendo, pero no teníamos las herramientas para mostrar al gobierno el impacto racial de sus rezonificaciones”.

Cheryl Pahaham funge como copresidenta de Acción Legal de Inwood (ILA, por sus siglas en inglés), un grupo de residentes de Inwood y dueños de negocios que han luchado contra la rezonificación de la ciudad en ese vecindario y que ha demandado a la ciudad en un tribunal estatal.

Pahaham dijo que los estudios obligatorios de impacto racial harían de la ciudad una de “justicia e igualdad”, al tiempo que reducirían la segregación, evitarían litigios entre las comunidades y la ciudad, y permitirían a los residentes una mayor contribución en el proceso EIS.

Explicó que los grupos de activistas de Inwood presentaron un plan alternativo para la rezonificación de ese vecindario que exigía que el 50 por ciento de todas las viviendas nuevas fueran asequibles para hogares con ingresos medios inferiores a $40,000 dólares.

“La ciudad no nos tomó en serio”, comentó. “Creemos que la ciudad se negó a estudiar, con cualquier tipo de integridad, el impacto racial de sus acciones propuestas de uso de la tierra”.

Antonio Reynoso, concejal, acusó a la ciudad de tener miedo de realizar estudios de impacto racial debido al “temor de que si se hace un estudio, van a averiguar lo que ya sabemos” sobre el desplazamiento.

“Veamos qué demonios salen de estos estudios”, dijo. “Entonces, empiecen a enfrentar a esos demonios”.