“Leave no American behind”
“No abandonar a ningún estadounidense “

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“Leave no American behind”

AG James, Hispanic Federation call for protection of U.S. citizens in Puerto Rico

“Every American deserves the right to equal protection under the law, no matter where they live,” said Attorney General Letitia James (center).

Drop it.

New York Attorney General Letitia James and the Hispanic Federation are calling on the U.S. Department of Justice and the Biden administration to drop their appeal in the case U.S. v Vaello-Madero, now before the U.S. Supreme Court, which would determine the status of assistance and federal programs to U.S. citizens who live in Puerto Rico.

At a press conference in San Juan on Thurs., Nov. 4, James and Hispanic Federation President Frankie Miranda were joined by local and visiting leaders to raise awareness about the potentially landmark case that will determine whether it is constitutional to deny otherwise eligible Americans access to Supplemental Security Income (SSI) benefits — based solely on their status as residents of Puerto Rico, Guam, the U.S. Virgin Islands, or American Samoa.

Earlier district and circuit court rulings found that excluding Puerto Ricans and residents of other territories from accessing these benefits is a violation of the Due Process Clause of the Fifth Amendment of the U.S. Constitution.

The federal government has appealed the case, with arguments scheduled to take place at the Supreme Court on November 9.

“Imagine the U.S. Department of Justice mounting an argument against providing equal access to potentially life-changing, and even lifesaving, federal benefits to an American citizen living in New York, Florida, Oklahoma, or any other state,” said James. “That is exactly the form of discrimination and unfair treatment more than 3 million American citizens are currently experiencing just because they live in Puerto Rico. We are supporting this fight in the Supreme Court because every American deserves the right to equal protection under the law, no matter where they live. It’s time for the federal government to drop this appeal and help ensure that no American is left behind as our country works to build back better.”

In September, James and a coalition of 18 attorneys general, filed an amicus brief in U.S. v Vaello-Madero, where they urged the Supreme Court to reject the federal government’s continued efforts to discriminate against the U.S. territories of Puerto Rico, Guam, the U.S. Virgin Islands, and American Samoa. In the brief, the coalition argued that legal precedent holds that Congress must have more than one reason to treat one region of the country differently than another, and that Congress has not even been consistent with its behavior because it has included some territories in benefits programs while excluding others.

Additionally, the coalition argued that excluding territories from anti-poverty programs harms some of the neediest Americans, and that the differential treatment of U.S. territories is rooted in discriminatory governing.

The case centers on the issue of access to Supplemental Security Income (SSI) benefits.

“While we recognize the important efforts by the Biden Administration to include SSI for Puerto Rico in the proposed Build Back Better legislation, we cannot continue to leave the rights of Puerto Ricans to the whims of Congress,” remarked Miranda, who met with President Joe Biden at the White House in August and called upon him to desist from his defense of the U.S. v Vaello-Madero case.

“This unjust discrimination against Puerto Rico in SSI and other federal programs is rooted in blatantly racist Supreme Court precedents determined over a century ago,” Miranda said. “The opportunity is now for President Biden and the Supreme Court to finally right this wrong with a new legal precedent that makes it clear unjustly denying any American their full rights is unconstitutional, and indefensible.”

 

“No abandonar a ningún estadounidense “

Fiscal general James y la Federación Hispana piden protección a los ciudadanos estadounidenses en Puerto Rico

Déjenlo.

“Todos los estadounidenses merecen el derecho a la misma protección ante la ley, sin importar dónde vivan”, dijo la fiscal general Letitia James (centro).

La fiscal general de Nueva York, Letitia James, y la Federación Hispana piden al Departamento de Justicia de los Estados Unidos y al gobierno de Biden retirar su apelación en el caso U.S. v Vaello-Madero, ahora ante la Corte Suprema de los Estados Unidos, que determinaría el estatus de la asistencia y los programas federales para los ciudadanos estadounidenses que viven en Puerto Rico.

En una conferencia de prensa en San Juan el jueves 4 de noviembre, James y el presidente de la Federación Hispana, Frankie Miranda, se unieron a líderes locales y visitantes para crear conciencia sobre el caso potencialmente histórico que determinará si es constitucional negar el acceso a estadounidenses que de otro modo serían elegibles para los beneficios de Ingreso Suplementario de la Seguridad (SSI, por sus siglas en inglés), con base únicamente en su condición de residentes de Puerto Rico, Guam, las Islas Vírgenes de los Estados Unidos o Samoa Estadounidense.

Fallos previos de tribunales de distrito y de circuito determinaron que excluir a los puertorriqueños y residentes de otros territorios del acceso a estos beneficios es una violación de la Cláusula del Debido Proceso de la Quinta Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos.

El gobierno federal ha apelado el caso y los argumentos están programados para el 9 de noviembre en la Corte Suprema.

“Imaginen que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos presenta un argumento en contra de brindar acceso equitativo a beneficios federales que pueden cambiar la vida e incluso salvar vidas a un ciudadano estadounidense que viva en Nueva York, Florida, Oklahoma o cualquier otro estado”, dijo James. “Esa es exactamente la forma de discriminación y trato injusto que más de 3 millones de ciudadanos estadounidenses están experimentando actualmente solo porque viven en Puerto Rico. Apoyamos esta lucha en la Corte Suprema porque todos los estadounidenses merecen el derecho a igual protección ante la ley, sin importar dónde vivan. Es hora de que el gobierno federal abandone esta apelación y ayude a garantizar que ningún estadounidense sea abandonado mientras nuestro país trabaja para reconstruirse mejor”.

En septiembre, James y una coalición de 18 fiscales generales, presentaron un escrito amicus en U.S. v Vaello-Madero, en el que instaron a la Corte Suprema a rechazar los continuos esfuerzos del gobierno federal para discriminar a los territorios estadounidenses de Puerto Rico, Guam, las Islas Vírgenes de los Estados Unidos y Samoa Estadounidense. En el escrito, la coalición argumentó que el precedente legal sostiene que el Congreso debe tener más de una razón para tratar una región del país de manera diferente a otra, y que el Congreso ni siquiera ha sido consistente con su comportamiento, porque ha incluido a algunos territorios en los programas de beneficios y ha excluido a otros.

Además, la coalición argumentó que excluir territorios de los programas contra la pobreza perjudica a algunos de los estadounidenses más necesitados, y que el trato diferencial de los territorios estadounidenses tiene sus raíces en un gobierno discriminatorio.

El caso se centra en el tema del acceso a los beneficios de Ingreso Suplementario de Seguridad (SSI, por sus siglas en inglés).

“Si bien reconocemos los importantes esfuerzos de la Administración Biden para incluir SSI para Puerto Rico en la propuesta legislación Build Back Better, no podemos continuar dejando los derechos de los puertorriqueños a los caprichos del Congreso”, comentó Miranda, quien se reunió con el presidente Joe Biden en la Casa Blanca en agosto y le pidió que desistiera de su defensa del caso U.S. v Vaello-Madero.

“Esta discriminación injusta contra Puerto Rico respecto a SSI y otros programas federales tiene sus raíces en precedentes descaradamente racistas de la Corte Suprema determinados hace más de un siglo”, dijo Miranda. “La oportunidad es ahora para que el presidente Biden y la Corte Suprema finalmente corrijan este error con un nuevo precedente legal que deje en claro que negar injustamente a cualquier estadounidense sus plenos derechos es inconstitucional e indefendible”.