The Bronx Plan
Un plan de primera

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The Bronx Plan

Story and photos by Gregg McQueen

“The more teachers we have that are staying in the Bronx, the better for our students and our community,” said ELL teacher Erin Sonada.

Kyle Brillante, Principal of Highbridge Green School in the South Bronx, said he has grappled for years with the problem of attracting experienced teachers to the school.

“We struggle hiring new teachers,” he said. “Sixty percent of our teachers have less than three years of experience.”

Brillante said that many instructors have been reluctant to come to the Bronx because schools there have traditionally lacked resources.

“I can tell you without a doubt that the Bronx has been a borough that has been underserved,” remarked Brillante, who said he is optimistic about the city’s new “Bronx Plan,” announced in October as part of the city’s contract agreement with the United Federation of Teachers (UFT).

The plan is designed to bolster 180 historically underserved schools over the next three years by providing additional resources and offering certain staffers bonuses of up to $8,000, to persuade teachers to work in hard-to-staff schools.

“We’ve never seen anything like it,” said Brillante, whose school was among the first 50 schools accepted into the Bronx Plan.

The schools were announced by Mayor Bill de Blasio and Schools Chancellor Richard Carranza on February 8.

“It was a vision of investing and recognizing that a lot of schools could reach their greatness if they had the people power, if they had the right teachers and they got those teachers to come to the school, stay in the school, and contribute all that they had, because, if we didn’t do that, we would risk continuing a status quo that was broken,” de Blasio said.

Students at the Highbridge Green School receive additional resources.

About 15 percent of teachers leave the 50 participating schools every year, city officials said.

De Blasio said it will be up to each of the 50 schools to decide what resources will best serve them.

“We can have family book clubs, spring break study programs, laptop libraries so our young people have the technology need to bring home,” he said. “We’re also going to do some of the physical things the schools need. Some need Wi-Fi, some need more technology in the classroom, some need air conditioning in the classroom and that is coming too, and we’re going to focus on these schools and give them priority.”

Schools were invited to apply to the Bronx Plan based on their location in the city, staff turnover, student performance, and current trust levels among staff as measured by a DOE survey.

The first 50 schools include 32 from the Bronx, 11 from East New York and Brownsville and 7 from the Rockaways.

“We are listening to the people that know this community the best,” said Chancellor Richard Carranza.

“Through the Bronx Plan, we are listening to the people that know this community the best. Each school will build a true partnership between the principal and the educators that focuses on unique projects that they choose together,” said Carranza. “And it’s not just the principal, it’s not just the teachers, but it’s a community, it’s our parents, where it’s appropriate, it’s our students, it’s our faith-based leaders, it’s our community activists – the people that have invested their lives in communities, coming together and having a plan.”

Beginning this spring, the Bronx Plan schools may receive coaching to assess their school needs and facilitate solutions to challenges. Some projects might include purchasing new materials, teacher training, parent programs and resources, increased translation at school conferences and events, and summer bridge programs. Schools will receive small grants annually to support their projects.

The schools will also have priority access to DOE initiatives such as Computer Science for All, Algebra for All, and AP for All, and can receive hard-to-staff pay differential.

“We struggle hiring new teachers,” said Principal Kyle Brillante.

“The more teachers we have that are staying in the Bronx, the better for our students and our community,” said Erin Sonada, an ELL teacher and the Highbridge Green’s UFT Chapter Leader.

Brilliante said Highbridge Green  would seek more professional development and training for its teachers in addition to the pay differential, and would look to hold more field trips for its kids, as well as improve math and literacy performance.

A School Leadership Team comprised of teachers and families will determine how to use extra resources from the city.

“[We] applied to the Bronx plan because we thought this was a unique opportunity to right some wrongs, to have all the right voices at the table,” Brillante said. “It’s a chance for schools to collaborate, and for decisions to be made from the bottom up, not the top down.”

 

 

Un plan de primera

Ayuda para las escuelas con dificultad para contratar personal

Historia y fotos por Gregg McQueen

“Cuantos más maestros tengamos quedándose en el Bronx, mejor será para nuestros estudiantes y nuestra comunidad”, dijo la maestra de ELL Erin Sonada.

Kyle Brillante, director de la escuela Highbridge Green en el sur del Bronx, dijo que ha lidiado durante años con el problema de atraer maestros con experiencia a la escuela.

“Nos cuesta contratar nuevos maestros”, dijo. “El sesenta por ciento de nuestros maestros tiene menos de tres años de experiencia”.

Brillante dijo que muchos instructores se han mostrado reacios a venir al Bronx porque las escuelas ahí tradicionalmente han carecido de recursos.

“Puedo decirle sin lugar a dudas que el Bronx ha sido un condado desatendido”, comentó Brillante, explicando que es optimista sobre el nuevo “Plan del Bronx” de la ciudad, anunciado en octubre como parte del acuerdo de contrato de la ciudad con la Federación Unida de Maestros (UFT, por sus siglas en inglés).

El plan está diseñado para reforzar 180 escuelas históricamente desatendidas en los próximos tres años proporcionándoles recursos adicionales y ofreciendo a ciertos empleados bonos de hasta $8,000 dólares, para persuadir a los maestros a trabajar en escuelas con dificultad para conseguir personal.

“Nunca hemos visto nada igual”, dijo Brillante, cuya escuela fue una de las primeras 50 aceptadas en el Plan del Bronx.

Las escuelas fueron anunciadas por el alcalde Bill de Blasio y el canciller de las escuelas, Richard Carranza, el 8 de febrero.

“Fue una visión de invertir y reconocer que muchas escuelas podrían alcanzar su grandeza si tuvieran el poder de la gente, si tuvieran los maestros correctos y si consiguieran que esos maestros vinieran a la escuela, se quedaran en la escuela y contribuyeran con todo lo que tienen, porque, si no lo hiciéramos, nos arriesgaríamos a continuar con un status quo roto”, dijo de Blasio.

El personal de las escuelas seleccionadas tendrá acceso prioritario a las iniciativas del DOE.

Alrededor del 15 por ciento de los maestros abandonan las 50 escuelas participantes cada año, dijeron funcionarios de la ciudad.

De Blasio dijo que dependerá de cada una de las 50 escuelas decidir qué recursos les servirán mejor.

“Podemos tener clubes familiares de libros, programas de estudio de vacaciones de primavera, bibliotecas portátiles para que nuestros jóvenes tengan la tecnología que necesitan para llevar a casa”, dijo. “También vamos a hacer algunas de las cosas físicas que necesitan las escuelas. Algunas necesitan Wi-Fi, otras necesitan más tecnología en el aula, otras necesitan aire acondicionado en el aula y eso también viene, y nos centraremos en estas escuelas y les daremos prioridad”.

Se invitó a las escuelas a postularse al Plan del Bronx en función de su ubicación en la ciudad, la rotación de personal, el aprovechamiento de los estudiantes y los niveles actuales de confianza entre el personal, según lo determinado por una encuesta del DOE.

Las primeras 50 escuelas incluyen 32 del Bronx, 11 del este de Nueva York y Brownsville y 7 de Rockaways.

“Estamos escuchando a las personas que mejor conocen a esta comunidad”, dijo el canciller Richard Carranza.

“A través del Plan del Bronx, escuchamos a las personas que conocen mejor a esta comunidad. “Cada escuela creará una verdadera asociación entre el director y los educadores centrada en los proyectos únicos que elijan juntos”, dijo Carranza. “Y no es solo el director, no son solo los maestros, sino que es una comunidad, son nuestros padres, donde es apropiado, son nuestros estudiantes, son nuestros líderes basados en la fe, son nuestros activistas comunitarios, las personas que han invertido sus vidas en las comunidades, uniéndose y teniendo un plan”.

A partir de esta primavera, las escuelas del Plan del Bronx pueden recibir entrenamiento para evaluar sus necesidades escolares y facilitar soluciones a los desafíos. Algunos proyectos pueden incluir la compra de nuevos materiales, capacitación de maestros, programas y recursos para padres, mayor traducción en conferencias y eventos escolares y programas de puente de verano. Las escuelas recibirán pequeñas subvenciones anualmente para apoyar sus proyectos.

También tendrán acceso prioritario a iniciativas del DOE, como Informática para todos, Álgebra para todos y AP para todos, y pueden recibir un pago diferencial por la dificultad para contratar personal.

“Tenemos dificultades para contratar nuevos maestros”, dijo el director Kyle Brillante.

“Cuantos más maestros tengamos quedándose en el Bronx, mejor será para nuestros estudiantes y nuestra comunidad”, dijo Erin Sonada, una maestra de ELL y líder del capítulo UFT de Highbridge Green.

Brilliante dijo que Highbridge Green buscaría más desarrollo profesional y capacitación para sus maestros además del diferencial salarial, así como realizar más viajes de estudios para sus niños, y mejorar el aprovechamiento en matemáticas y alfabetización.

Un equipo de liderazgo Escolar compuesto por maestros y familias determinará cómo usar los recursos adicionales de la ciudad.

“[Nosotros] aplicamos al plan del Bronx porque pensamos que esta era una oportunidad única para corregir algunos errores, tener todas las voces correctas en la mesa”, dijo Brillante. “Es una oportunidad para que las escuelas colaboren y para que las decisiones se tomen de abajo hacia arriba, no de arriba hacia abajo”.