Hell at Home
Infierno en casa

  • English
  • Español

Hell at Home

Tenants rally against squalid conditions, harrassment

By Gregg McQueen

“My ceiling was falling down,” said tenant Ann-Marie Benjamin.

A vampire.

A fraud.

A magician.
Residents at 124 East 176th Street employ a host of different words — some of them unprintable — to describe their landlord.

But they are all locked in unison regarding their distaste for the man who runs their building.

Tenants gathered outside Bronx Housing Court early on Thurs., May 2nd to rail against landlord David David, who they said has kept the building in poor condition for years, refusing to make repairs and engaging in harassment tactics. Many were members of the Northwest Bronx Community and Clergy Coalition (NWBCCC), a grassroots organization that advocates for economic justice.

Some wore garlands of garlic and carried signs referring to him as “Draculord.”

David, who also goes by the name David Kleiner, has appeared on the New York City Public Advocate’s Worst Landlords List.

“He’s a master of harassment,” said Corine Ombongo-Gordon, head of the building’s Tenant Association. “He uses all the gimmicks. He has a team of lawyers. Like a magician, he knows all the tricks with rent loopholes.”

After two years of tenant organizing, the residents are now fighting back, bringing legal action against David to force long-overdue repairs.

The building on East 176th Street.

According to Housing and Preservation Development (HPD) records, the building currently has 202 violations, including 45 “Class C” violations, considered the most dangerous.

The residents are being legally represented by the Community Development Project (CDP) of the Urban Justice Center. The legal non-profit, founded in 1984, focuses on assisting residents and fighting poverty in underserved communities.

Rallying prior to their initial court appearance, tenants ticked off a list of complaints about their living conditions.

Marina Esquilin has lived in the building for 28 years, and said she suffers constant ceiling leaks near her windows. “When it rains outside, it rains inside my apartment,” she said. “The landlord says it’ll get fixed but it never does.”

Tenant Ann-Marie Benjamin said her walls are covered in peeling paint and mold, and there are leaks above the windows.

“My ceiling was falling down,” she said.

Though HPD repaired the ceiling, Benjamin said she was supposed to receive a reduction in her rent.

It never came.

In María Almonte’s apartment, a water leak from her ceiling caused a fire in an electrical outlet. She needed to call the Fire Department and insisted that the landlord did not repair the outlet right away.

“To be honest, he doesn’t even answer my phone calls,” Almonte stated. “He was in my apartment once – I showed him all the conditions, but he still didn’t fix it.”

Tenants also reported that they frequently went without heat or hot water during the winter.

Almonte’s current rent is $1,750 a month, and the landlord is looking to raise it, she said.

“He should be reducing it because of all the issues,” she remarked. “My kids have rashes because of the mold.”

Protestors gathered outside Bronx Housing Court.

Ombongo-Gordon said she frequently pays for repairs out her own pocket.

“Most repairs were done with my own money. I have receipts to prove it,” she said. “I’m penalized to try to have a decent life.”

Some tenants said that David has taken them to housing court for non-payment of rent, even though they could easily prove they were fully paid up.

Though the cases were dismissed, the tenants said they represented harassment tactics.

“He’s taken me to court four times,” Esquilin said. “I always pay my rent. I showed that the check was cashed and had his signature on it, even though he said he didn’t [receive it].”

Benjamin said that when the landlord opted to repair her kitchen floor, repairs took seven days – she could not access her refrigerator or stove during that time.

“The whole idea was to punish us because I am a part of the tenant association,” she said. “We’re fed up and we’re not taking anymore.”

Black mold cloaks the walls of this apartment.

“We get nowhere with him. It’s very disturbing,” said Ombongo-Gordon.

Pilar De Jesús, a paralegal working on the case for Urban Justice Center, said the primary goal of the legal action is to bring resolution to outstanding repair issues and safety violations in the building.

Tenants are also seeking a reduction in rent due to the building not being maintained in a safe or satisfactory manner.

“We believe the tenants are owed their reduction,” said De Jesús.

The Bronx Free Press has reached out to the David for comment, but has not yet received a response.

Ombongo-Gordon insisted that tenants will continue to fight until they see corrective action at the building.

“We’re not asking him to transform it into a five-star place,” she remarked. “All we want is a decent place to live. Mold in your apartment is not decent, rats in your apartment are not decent, broken windows are not decent.”

 

For more, please visit urbanjustice.org.

Infierno en casa

Se manifiestan contra condiciones miserables y hostigamiento

Por Gregg McQueen

“Él ni siquiera responde mis llamadas telefónicas”, dijo la inquilina María Almonte.

Un vampiro.

Un fraude.

Un mago.

Los residentes del No. 124 de la calle 176 este, emplean una gran cantidad de palabras diferentes, algunas de ellas no imprimibles, para describir al propietario.

Pero todos están al unísono con respecto a su disgusto por el hombre que dirige su edificio.

Los inquilinos se reunieron temprano afuera del Tribunal de Vivienda del Bronx el jueves 2 de mayo para manifestarse contra el propietario David David, quien, según dijeron, ha mantenido el edificio en mal estado durante años, negándose a hacer reparaciones y participando en tácticas de acoso. Muchos eran miembros de la Coalición de la Comunidad y el Clero del Noroeste del Bronx (NWBCCC, por sus siglas en inglés), una organización de base que aboga por la justicia económica.

Algunos llevaban guirnaldas de ajo y portaban carteles que se referían a él como “Draculord”.

David, quien también usa el nombre David Kleiner, ha aparecido en la Lista de los Peores Propietarios del defensor público de la ciudad de Nueva York.

“Él es un maestro del acoso”, dijo Corine Ombongo-Gordon, presidenta de la Asociación de Inquilinos del edificio. “Él usa todos los trucos, tiene un equipo de abogados. Como un mago, sabe todos los trucos sobre los tecnicismos del alquiler”.

Después de dos años de organización de inquilinos, los residentes ahora están luchando, entablando una acción legal contra David para forzar reparaciones que se debieron realizar hace mucho tiempo.

El edificio en la calle 176 este.

De acuerdo con los registros de Preservación y Desarrollo de la Vivienda (HPD, por sus siglas en inglés), el edificio actualmente tiene 202 infracciones, incluidas 45 “Clase C”, que se consideran las más peligrosas.

Los residentes están siendo representados legalmente por el Proyecto de Desarrollo Comunitario (CDP, por sus siglas en inglés) del Centro de Justicia Urbana. La organización legal sin fines de lucro, fundada en 1984, se enfoca en ayudar a los residentes y luchar contra la pobreza en comunidades marginadas.

Manifestándose antes de su comparecencia inicial ante el tribunal, los inquilinos marcaron una lista de quejas sobre sus condiciones de vida.

Marina Esquilin ha vivido en el edificio por 28 años y dijo que sufre constantes goteras en el techo cerca de sus ventanas. “Cuando llueve afuera, llueve adentro de mi apartamento”, dijo. “El propietario dice que lo arreglará, pero nunca lo hace”.

La inquilina Ann-Marie Benjamin dijo que sus paredes están cubiertas de pintura descascarada y moho, y que hay fugas en las ventanas.

“Mi techo se estaba cayendo”, dijo.

Aunque el HPD reparó el techo, Benjamin dijo que se suponía que debía recibir una reducción en su alquiler.

Nunca llegó.

En el apartamento de María Almonte, una fuga de agua en su techo provocó un incendio en una toma de corriente. Tuvo que llamar al Departamento de Bomberos e insistió en que el propietario no reparó el enchufe de inmediato.

“Para ser honesta, ni siquiera responde a mis llamadas telefónicas”, declaró Almonte. “Estuvo en mi apartamento una vez, le mostré todas las condiciones, pero no lo solucionó”.

Los inquilinos también informaron que con frecuencia no tienen calefacción ni agua caliente durante el invierno.

Lenguaje de señas.

La renta actual de Almonte es de $1,750 dólares al mes, y el propietario está buscando aumentarla, dijo.

“Debería estar reduciéndola debido a todos los problemas”, comentó. “Mis hijos tienen sarpullidos por el moho”.

Ombongo-Gordon dijo que con frecuencia paga las reparaciones de su propio bolsillo.

“La mayoría de las reparaciones se hicieron con mi propio dinero. Tengo recibos para probarlo”, dijo. “Estoy siendo penalizada por tratar de tener una vida aceptable”.

Algunos inquilinos dijeron que David los llevó al tribunal de vivienda por falta de pago de la renta, a pesar de que fácilmente podían probar que había sido totalmente pagada.

Aunque los casos fueron desestimados, los inquilinos dijeron que representaron tácticas de acoso.

“Me ha llevado a la corte cuatro veces”, dijo Esquilin. “Yo siempre pago mi renta. Mostré que el cheque fue cobrado y tenía su firma en él, a pesar de que él dijo que no [lo recibió]”.

Benjamin comentó que cuando el propietario optó por arreglar el piso de su cocina, las reparaciones demoraron siete días y durante ese tiempo no pudo acceder a su refrigerador o estufa.

“La idea era castigarme porque soy parte de la asociación de inquilinos”, dijo. “Estamos hartos y no vamos a tolerarlo más”.

Los techos de este apartamento se están cayendo a pedazos.

“No resolvemos nada con él. Es muy inquietante”, dijo Ombongo-Gordon.

Pilar de Jesús, asistente legal que trabaja en el caso para el Centro de Justicia Urbana, dijo que el objetivo principal de la acción legal es resolver los problemas pendientes de reparación y las violaciones de seguridad en el edificio.

Los inquilinos también buscan una reducción en el alquiler debido a que el edificio no es mantenido de manera segura ni satisfactoria.

“Creemos que a los inquilinos se les debe su reducción”, dijo de Jesús.

The Bronx Free Press ha contactado a David para algún comentario, sin recibir respuesta.

Ombongo-Gordon insistió en que los inquilinos continuarán peleando hasta que vean una acción correctiva en el edificio.

“No le estamos pidiendo que lo transforme en un lugar de cinco estrellas”, comentó. “Todo lo que queremos es un lugar aceptable para vivir. El moho en tu apartamento no es aceptable, las ratas en tu apartamento no son aceptables, las ventanas rotas no son aceptables”.

 

Para más información, por favor visite urbanjustice.org.