Film fest brings fanáticos

Festival de películas lleva fanáticos

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Film fest brings fanáticos

Story and photos by Robin Elisabeth Kilmer


After a two-year hiatus, the Second Annual Dominican Film Festival was launched this year with a screening of The King of Najayo, a film about Dominican drug lord Julián López.

The film was directed by Fernando Báez Mello, and uptown resident Manuel Pérez Batista played the role of López.

The film festival boasted numerous sponsors, including Columbia University Medical Center, NewYork-Presbyterian Ambulatory Care Network, EmblemHealth, CUNY’s Dominican Studies Institute, and The Bronx Free Press, among others.

The screening, held on Wed., Jun. 26th, at the Alumni Auditorium of the Columbia University Medical Center was the movie’s premiere in the United States.

Filmgoers at the premiere. Photo by Robin Elizabeth Kilmer

Filmgoers at the premiere.
Photo by Robin Elizabeth Kilmer

“I’m happy, nervous and proud of this product,” said Pérez to the audience before the screening, in which his family and friends would see him play a notorious Dominican druglord.

His anxiety proved ill-founded, as after the screening, an appreciative audience gave it two thumbs up.

“This is the best Dominican movie I’ve seen,” lauded one woman.

“It was very realistic,” said Niove Gómez.

The consensus, it seemed, was that the movie was a true-to-life depiction of the drug trade in the Dominican Republic.

“It touched on a lot of things going on right now,” said Mérelis Ortiz.

“They are problems that resonate throughout much of the Caribbean,” said Katia Roma, who is half-Puerto Rican.

“My island is right next door, and the problem is the same,” she said.

The three girls, students at City College, were glad to see an international film debut uptown, and so was Pérez, who did not expect the movie to make its United States premiere in his own neighborhood.

“It’s a surprise,” he said.

Pérez had never played a Dominican drug dealer before, and wanted the audience to see the human side of López.

“He’s not just a drug dealer. There’s heart behind the meanness,” he said.

The movie, while entertaining, was also meant to be provocative.

“Dominican film is going through a highly creative moment,” said festival founder and director Armando Guareño. Photo by Robin Elizabeth Kilmer

“Dominican film is going through a highly creative moment,” said festival founder and director Armando Guareño.
Photo by Robin Elizabeth Kilmer

“I think there’s a big message,” said Báez. “People should see what the consequences are of a destructive life.”

López, in fact, killed his best friend, and died himself in a hail of bullets.

The King of Najayo is vastly different from Sanky Panky, a 2007 comedy filmed in the Dominican Republic, which revolves around the life of a Dominican gigolo.

Sanky Panky is Wilfredo Santamaría’s favorite Dominican movie.

Santamaría happened to pass the auditorium on his way to deliver a package.

Until he saw the line on the sidewalk at the medical center, he was unaware of the festival’s existence.

“It’s really cool,” he said.

Santamaría said he would look to attend in the future.

“There are very few Dominican movies in New York.”

For five days, the spotlight shone on over 20 Dominican films, which ranged from the comedic Lotoman 2.0, about a family striving for happiness, and the dramatic Ana’s Struggle, about a mother who looks for her son’s murderer.

“I’m happy…and proud,” said actor Manny Pérez. Photo by Robin Elizabeth Kilmer

“I’m happy…and proud,” said actor Manny Pérez.
Photo by Robin Elizabeth Kilmer

There was also a screening of Elliot Loves, the first feature film directed by Dominican-American Gary Terracino, which deals with a homosexual Dominican man looking for love.

“Dominican film is going through a highly creative moment which is worth knowing and promoting,” said the festival’s founder and director Armando Guareño.

While the plots varied, there was a common thread throughout.

The films brought to their mostly Dominican audience a sense of familiarity – both in the themes represented and in the creative personnel engaged – otherwise missing in typical Hollywood fare.

Reylisa Anico, Niki Quintero and Gabriella Domínguez were dressed in all black and heels for the occasion and were giddy with excitement.

Anico and Domínguez were particularly eager to see Kaylien, a short film directed by actress Zoe Saldana, which screened on Saturday.

Saldana is an inspiration to them.

“She is someone from the community who has been raised up,” said a beaming Anico.

To learn more about the festival and the films screened, please visit www.dffnyc.com/index.html

Festival de películas lleva fanáticos

Historia y fotos por Robin Elisabeth Kilmer

Después de una pausa, el Segundo Anual Festival de Cine Dominicano fue lanzado este año presentando The King of Najayo, una película acerca del narcotraficante dominicano Julian López.

La película fue dirigida por Fernando Báez Mello y el residente de Washington Heights Manuel Pérez Batista haciendo el papel de López.

La proyección, celebrada el miércoles, 26 de junio, en el Auditorio de Ex-alumnos del Centro Médico de la Universidad Columbia, fue el estreno de la película en los Estados Unidos.

“Estoy contento, nervioso y orgulloso de este producto”, dijo Pérez a la audiencia antes de la proyección, en la cual su familia y amigos lo verán desempeñando a un conocido narco dominicano.

“Estoy contento y orgulloso”, dijo el actor Manny Pérez. Foto por Robin Elizabeth Kilmer

“Estoy contento y orgulloso”, dijo el actor Manny Pérez.
Foto por Robin Elizabeth Kilmer

Pero al parecer la ansiedad de Pérez era infundada.

Luego de la proyección, una apreciativa audiencia le dio su aprobación.

“Esta es la mejor película dominicana que he visto”, elogio una mujer.

“Fue bien realística”, dijo Niove Gómez, quien también se encontraba en la audiencia.

El consenso, parece ser, que la película era una fiel representación del tráfico de drogas en la República Dominicana.

“Tocó muchas cosas que están sucediendo ahora mismo”, dijo Merelis Ortiz.

Son problemas que resuenan a lo largo de gran parte del Caribe, dijo Katia Roma, quien es mitad puertorriqueña.

“Mi isla está al lado, y el problema es el mismo”, dijo ella.

Las tres chicas, quienes son estudiantes del City College, estuvieron felices de ver un estreno internacional localmente, y también lo estuvo Pérez, quien no esperaba que su película tuviera el estreno en los Estados Unidos en su propio vecindario.

“Es una sorpresa”, dijo el.

En el estreno Foto por Robin Elizabeth Kilmer

En el estreno
Foto por Robin Elizabeth Kilmer

Pérez quien nunca antes había interpretado a un narcotraficante antes, deseaba que la audiencia viera el lado humano de López.

“El no es solo un narcotraficante. Hay un corazón detrás de la maldad”, dijo el.

La película, aunque entretenida, también estaba destinada a ser provocativa.

“Pienso que hay un gran mensaje”, dijo Báez. “La gente debería de ver cuales son las consecuencias de una vida destructiva”.

De hecho, Pérez mató a su mejor amigo y el murió en una lluvia de balas.

The King of Najayo es muy diferente de Sanky Panky, una comedia del 2007 filmada en la República Dominicana, la cual gira alrededor de la vida de un ‘gigolo’ dominicano.

Sanky Panky es la película dominicana favorita de Wilfredo Santamaría.

Santamaría resultó que pasaba por el auditorio de camino a entregar un paquete en el hospital. Hasta que vio la línea en la acera del centro médico, el desconocía de la existencia del festival.

“Es realmente bueno”, dijo el.

Santamaría dijo que buscaría asistir en el futuro.

“Hay muy pocas películas dominicanas en Nueva York”.

“El cine dominicano está pasando a través de un momento altamente creativo”, dijo fundador y director Armando Guareño. Foto por Robin Elizabeth Kilmer

“El cine dominicano está pasando a través de un momento altamente creativo”, dijo fundador y director Armando Guareño.
Foto por Robin Elizabeth Kilmer

Por cinco días, el foco brillo sobre 20 películas dominicanas, que fluctuaban desde la comedia Lotoman 2.0, acerca de una familia buscando felicidad, y la dramática Ana’s Struggle, acerca de una madre buscando al asesino de su hijo.

También hubo una proyección de Elliot Loves, la primera película dirigida por el dominicano-americano Gary Terracino, la cual presenta un hombre dominicano homosexual buscando amor.

“El cine dominicano está pasando a través de un momento altamente creativo que vale la pena conocer y promover”, dijo el fundador y director del festival Armando Guareño.

Aunque las tramas variaron, había un hilo común en todo.

Las películas llevaron a su audiencia, en su mayoría dominicana, un sentido de familiaridad – tanto en los temas representados como en el personal creativo – de otra manera faltando en una película típica de Hollywood.

Reylisa Anico, Niki Quintero y Gabriella Domínguez estaban vestidas de negro y tacones altos para la ocasión y se sentían mareadas de emoción.

Anico y Domínguez estaban particularmente ansiosas de ver Kaylien, una corta película dirigida por la actriz Zoe Saldaña, la cual fue presentada el sábado.

Saldaña es una inspiración para ellas.

“Ella es alguien de la comunidad que se ha levantado”, dijo una sonriente Anico.

Para saber más acerca del festival y las películas presentadas, favor de visitar www.dffnyc.com/index.html