Even Princesses have Problemsncluso las princesas tienen problemas 

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Even Princesses have Problems

By Kathleen D. Pike

The Crown offers a different reality.

Okay. I admit it. I am one of those Americans who is irrationally beguiled by British royalty. So what better way to indulge my fascination than to watch The Crown this past year – or this past week’s Oprah Winfrey interview with Meghan and Harry? 

Season 4 of The Crown could have been called Even Princesses have Problems. In her lifetime and her legacy, Diana taught us some painful truths about mental health and illness. Hers was a story of an eating disorder, the quintessential mental health condition that disproportionately burdens women. March is Women’s History Month. What might Diana say about The Crown’s depiction of her story? What might the “People’s Princess” say about women and mental health, particularly eating disorders, today?

 

  1. Not just princesses. One cultural myth is that princesses enjoy fairytale lives. Diana’s story clearly busts that myth. Another myth that still needs busting is that eating disorders only afflict people who fall in the category of the 3W’s: women, white, and wealthy. It is correct that anorexia nervosa and bulimia nervosa are more common among women, and anorexia nervosa is less common among women of color, but people of all cultures, colors, and gender can and do suffer from the whole range of eating disorders.

 

  1. Don’t dismiss my struggles. The Crowndepicts those around Diana as responding in ways that convey a clear lack of understanding. Disgusted by Diana’s eating disorder, members of the royal family disparage her mental health problems as silliness. They want her eating disorder to disappear. In a 1995 BBC Panoramainterview, Diana described her struggles with depression, postpartum depression, self-injury, and bulimia. “I was crying out for help, but giving the wrong signals, and people were using my bulimia as a coat on a hanger: they decided that was the problem – Diana was unstable.” Fortunately, she eventually got the help she needed.

 

  1. A new love story.

    Don’t be afraid to ask for help. Because mental disorders are so widely misunderstood, many people are afraid to seek help when they are hurting. We don’t hesitate when we have a toothache, backache, or headache, so why do we wait when our mental health aches? Long before mental health became a celebrity cause, Diana found her voice and used her platform to bring mental health out of the shadows. Her legacy lives on in her sons, who are champions for increasing understanding about mental health. In 2017, William spoke of his mother’s bulimia, praising her for speaking out about her experience and asserting that “we need to normalize the conversation about mental health.”

 

  1. Would Diana say that The Crowndepicted her experience accurately?I can only speculate, but in her own words at the 1993 London International Conference on Eating Disorders, she shared, “I have it on very good authority that the quest for perfection our society demands can leave the individual gasping for breath.” Eating disorders “have at their core a far deeper problem than mere vanity” and reflect “painful issues” that can lead to a “spiral of secret despair.” The Crown clearly portrayed these profound psychological struggles and conveyed the pain and suffering that Diana, herself, described with dramatic effect.

 

  1. Was it really necessaryto show repeated episodes of binge eating and purging?I don’t know. Actress Emma Corrin was committed to rendering the full story as she felt that it would honor Diana’s honesty. Others contend that it was gratuitous and perhaps even risky. Would these graphic episodes distract from the underlying pain? Would they traumatize or trigger some viewers? Would The Crown create a copycat risk similar to what has been described in the case of suicide? These are very legitimate concerns, but they should not keep us from speaking the truth. The Crown consulted with experts, provided a warning at the start of relevant episodes and treatment resources at the end. When Diana spoke out about her eating disorder, we saw a surge in treatment-seeking among individuals who had been suffering in silence. It was dubbed the “Diana Effect.” My hope is that The Crown does the same. 

Incluso las princesas tienen problemas 

Por Kathleen D. Pike 

 

La princesa Diana en la Conferencia Internacional de Londres sobre Trastornos de la Alimentación de 1993.

Bueno. Lo admito. Soy una estadounidense que se deja engañar irracionalmente por la realeza británica. Entonces, ¿qué mejor manera de complacer mi fascinación que mirar The Crown el año pasado, o la entrevista de Oprah Winfrey de la semana pasada con Meghan y Harry? 

 

La temporada 4 de The Crown podría haber sido llamada Incluso las princesas tienen problemas. Durante su vida y su legado, Diana nos enseñó algunas verdades dolorosas sobre la salud y la enfermedad mental. La suya fue la historia de un trastorno alimentario, la condición de salud mental por excelencia que agobia de manera desproporcionada a las mujeres. Marzo es el mes de la historia de la mujer. ¿Qué diría Diana sobre la descripción que hace The Crown de su historia? ¿Qué podría decir la “Princesa del Pueblo” sobre las mujeres y la salud mental, en particular sobre los trastornos alimentarios, en la actualidad? 

 

  1. No solo princesas.Un mito cultural es que las princesas disfrutan de la vida de los cuentos de hadas. La historia de Diana claramente rompe ese mito. Otro mito que aún debe ser eliminado es que los trastornos alimentarios solo afectan a las personas que entran en la categoría de las 3W en inglés: mujeres, blancas y ricas, (women, white, and wealthy, respectivamente). Es cierto que la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa son más comunes entre las mujeres, y la anorexia nerviosa es menos común entre las mujeres de color, pero las personas de todas las culturas, colores y géneros pueden sufrir y padecer toda la gama de trastornos alimentarios.

 

  1. No descarten mis problemas.The Crowndescribe a los que rodean a Diana respondiendo de maneras que transmiten una clara falta de comprensión. Disgustados por el trastorno alimentario de Diana, los miembros de la familia real menosprecian sus problemas de salud mental como tonterías. Quieren que desaparezca su trastorno alimentario. En una entrevista de 1995 con Panorama BBC, Diana describió sus luchas con la depresión, la depresión posparto, las autolesiones y la bulimia. “Pedía ayuda a gritos, pero dando las señales equivocadas, y la gente estaba usando mi bulimia como un abrigo en una percha, decidieron que ese era el problema: Diana era inestable”. Afortunadamente, finalmente obtuvo la ayuda que necesitaba. 

 

  1. Una nueva historia de amor.

    No tema pedir ayuda.Debido a que los trastornos mentales son tan mal entendidos, muchas personas tienen miedo de buscar ayuda cuando están sufriendo. No dudamos cuando tenemos dolor de muelas, dolor de espalda o dolor de cabeza, entonces, ¿por qué esperar cuando nos duele la salud mental? Mucho antes de que la salud mental se convirtiera en una causa famosa, Diana encontró su voz y usó su plataforma para sacar la salud mental de las sombras. Su legado sigue vivo en sus hijos, quienes son campeones por aumentar la comprensión sobre la salud mental. En 2017, William habló de la bulimia de su madre, la elogió por hablar sobre su experiencia y afirmó que “tenemos que normalizar la conversación sobre la salud mental”.

 

  1. ¿Diría Diana que The Crowndescribe su experiencia con precisión?Solo puedo especular, pero en sus propias palabras en la Conferencia Internacional de Londres sobre Trastornos de la Alimentación de 1993, compartió: “Tengo muy buena autoridad en cuanto a que la búsqueda de la perfección que exige nuestra sociedad puede dejar al individuo sin aliento”. Los trastornos alimentarios “tienen en su núcleo un problema mucho más profundo que la mera vanidad” y reflejan “problemas dolorosos” que pueden conducir a una “espiral secreta de desesperación”. The Crown retrató claramente estas profundas luchas psicológicas y transmitió el dolor y el sufrimiento que la propia Diana describió con un efecto dramático. 

 

  1. ¿Era realmente necesario mostrar episodios repetidos de atracones y purgas? No lo sé. La actriz Emma Corrin se comprometió a presentar la historia completa, ya que sintió que honraría la honestidad de Diana. Otros sostienen que fue innecesario y quizás incluso arriesgado. ¿Estos episodios gráficos distraerían la atención del dolor subyacente? ¿Traumatizarían o desencadenarían a algunos espectadores? ¿Crearía The Crownun riesgo de imitación similar al que se ha descrito en el caso del suicidio? Estas son preocupaciones muy legítimas, pero no deben impedirnos decir la verdad. The Crownconsultó con expertos, brindó una advertencia al comienzo de los episodios relevantes y recursos de tratamiento al final. Cuando Diana habló sobre su trastorno alimentario, vimos un aumento en la búsqueda de tratamiento entre las personas que habían estado sufriendo en silencio. Fue apodado el “efecto Diana”. Mi esperanza es que The Crown haga lo mismo.