Dramatic undercount on nursing home COVID deaths: AG James
Dramático conteo incompleto de muertes por COVID en hogares de ancianos: AG James

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Dramatic undercount on nursing home COVID deaths: AG James

“Nursing home residents and workers deserve…safe environments,” said Attorney General Letitia James.

Fifty percent.

The number of COVID-19 deaths at New York nursing homes was dramatically higher than initially cited, charges State Attorney General Letitia James in a damning new report.

Released on Thursday, the blistering report finds the New York State Department of Health’s (DOH) published nursing home data may have undercounted deaths by as much as 50 percent.

In addition, many nursing homes failed to comply with critical infection control policies, James said, leading her office to launch investigations into more than 20 facilities.

The 60-page report is the result of a months-long investigation into nursing homes’ handling of the COVID-19 pandemic, spurred by hundreds of complaints to the Office of the Attorney General (OAG).

“As the pandemic and our investigations continue, it is imperative that we understand why the residents of nursing homes in New York unnecessarily suffered at such an alarming rate,” said James. “While we cannot bring back the individuals we lost to this crisis, this report seeks to offer transparency that the public deserves and to spur increased action to protect our most vulnerable residents.”

The report charges the Department of Health with undercounting COVID-related deaths.

In March 2020, the OAG launched an investigation to investigate allegations of COVID-19-related neglect of residents in nursing homes. A hotline set up to receive complaints logged nearly 800 complaints by August.

Preliminary data obtained by OAG suggests that many nursing home residents died from COVID-19 in hospitals after being transferred from their nursing homes, which is not reflected in the DOH’s published total of nursing home deaths.

Data also reflects apparent underreporting to DOH by some nursing homes of resident deaths occurring in nursing homes. The OAG found that deaths appear to be undercounted by DOH by approximately 50 percent, James said.

In one example detailed in the report, a facility disclosed five confirmed and six presumed COVID-19 deaths at the facility as of August 3 to DOH. However, the facility reported to OAG a total of 27 COVID-19 deaths at the facility and 13 hospital deaths — a discrepancy of 29 deaths.

Insufficient personal protective equipment (PPE) and inadequate COVID-19 testing for residents and staff in the early stages of the pandemic also put residents at increased risk of harm, the report said.

The investigation also revealed that nursing homes’ lack of compliance with infection control protocols put residents in increased danger, while facilities that had lower pre-pandemic staffing ratings had higher COVID-19 fatality rates.

Based on these findings, James is conducting ongoing investigations into more than 20 nursing homes whose reported conduct presented particular concern.

Out of the 619 nursing homes in New York State, 401 are for-profit, privately owned entities. Of these for-profit sites, more than two-thirds have the lowest possible CMS Staffing ratings, which reflects the number of staffing hours in a facility’s nursing department relative to the number of residents. More than half of all COVID-19 resident deaths occurred in these 280 facilities, the report said.

In a complaint described in the report, a son indicated that his mother was not receiving proper care at a New York City facility because of critically low staffing levels at the facility. His mother was never tested for COVID-19, but later died while exhibiting COVID-19 symptoms. Between late March and early April 2020, the facility was so understaffed that the onsite management of the entire facility was left in the hands of just two nurse supervisors, the complaint said. During one week of April 5, 33 residents died at that facility, 15 percent of all its residents.

Governor Andrew Cuomo.

According to the report, some nursing homes pressured, knowingly permitted or incentivized existing employees who were ill or met quarantine criteria to report to work and even work multiple consecutive shifts, in violation of infection control protocols.

Last year, Governor Andrew Cuomo created immunity provisions that limit health care professionals from potential liability arising from certain decisions or actions related to the care of individuals during the COVID-19 pandemic.

To ensure that nursing homes cannot evade potential accountability, James recommended eliminating these immunity provisions.

James has encouraged New Yorkers with information or concerns about nursing home conditions to file confidential complaints online at the OAG website or by calling 833.249.8499.

“Nursing home residents and workers deserve to live and work in safe environments,” said James. “I will continue to work hard to safeguard this basic right during this precarious time.”

 

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Dramático conteo incompleto de muertes por COVID en hogares de ancianos: AG James

“Los residentes y trabajadores de hogares de ancianos merecen… entornos seguros”, dijo la fiscal general Letitia James.

Cincuenta por ciento.

El número de muertes por COVID-19 en los hogares de ancianos de Nueva York fue dramáticamente más alto de lo que se citó inicialmente, acusa la fiscal general del estado, Letitia James, en un nuevo informe condenatorio.

Publicado el jueves, el informe revela que los datos publicados por el Departamento de Salud del estado de Nueva York (DOH, por sus siglas en inglés) en los asilos de ancianos, pueden haber subestimado las muertes hasta en un 50 por ciento.

Además, muchos hogares de ancianos no cumplieron con las críticas políticas de control de infecciones, dijo James, lo que llevó a su oficina a iniciar investigaciones en más de 20 instalaciones.

El informe de 60 páginas es el resultado de una investigación de meses sobre el manejo de la pandemia de COVID-19 en los hogares de ancianos, impulsada por cientos de quejas ante la Oficina de la fiscal general (OAG, por sus siglas en inglés).

“A medida que continúan la pandemia y nuestras investigaciones, es imperativo que entendamos por qué los residentes de los hogares de ancianos en Nueva York sufrieron innecesariamente a un ritmo tan alarmante”, dijo James. “Si bien no podemos recuperar a las personas que perdimos por esta crisis, este informe busca ofrecer la transparencia que el público merece y estimular una mayor acción para proteger a nuestros residentes más vulnerables”.

El informe acusa al Departamento de Salud de subestimar las muertes relacionadas con la COVID.

En marzo de 2020, la OAG inició una investigación para indagar las denuncias de negligencia de residentes en hogares de ancianos relacionadas con la COVID-19. Una línea directa creada para recibir quejas registró casi 800 hasta agosto.

Los datos preliminares obtenidos por la OAG sugieren que muchos residentes de hogares de ancianos murieron por COVID-19 en hospitales después de ser trasladados de sus hogares de ancianos, lo que no se refleja en el total publicado por el DOH de muertes en hogares de ancianos.

Los datos también reflejan un aparente conteo incompleto al DOH por parte de algunos hogares de ancianos de las muertes de residentes que ocurren en los hogares de ancianos. La OAG descubrió que el DOH parece haber subestimado las muertes en aproximadamente un 50 por ciento, dijo James.

En un ejemplo detallado en el informe, una instalación reveló cinco muertes confirmadas y seis presuntas por COVID-19 en la instalación al 3 de agosto al DOH. Sin embargo, la instalación informó a la OAG un total de 27 muertes por COVID-19 en la instalación y 13 muertes en el hospital, una discrepancia de 29 muertes.

El equipo de protección personal (EPP) insuficiente y las inadecuadas pruebas de COVID-19 para los residentes y el personal en las primeras etapas de la pandemia, también pusieron a los residentes en mayor riesgo, dice el informe.

La investigación también reveló que la falta de cumplimiento de los protocolos de control de infecciones en los hogares de ancianos puso a los residentes en mayor peligro, mientras que las instalaciones que tenían calificaciones más bajas de personal antes de la pandemia tenían tasas de mortalidad por COVID-19 más altas.

Con base en estos hallazgos, James está llevando a cabo investigaciones en más de 20 hogares de ancianos cuya conducta reportada presentó una preocupación particular.

De los 619 hogares de ancianos en el estado de Nueva York, 401 son entidades de propiedad privada con fines de lucro. De estos sitios con fines de lucro, más de dos tercios tienen las calificaciones de personal de CMS más bajas posibles, lo que refleja la cantidad de horas de personal en el departamento de enfermería de una instalación en relación con la cantidad de residentes. Más de la mitad de todas las muertes de residentes por COVID-19 ocurrieron en estas 280 instalaciones, dice el informe.

En una denuncia descrita en el informe, un hijo indicó que su madre no estaba recibiendo la atención adecuada en una instalación de la ciudad de Nueva York debido a los niveles críticamente bajos de personal en el lugar. A su madre nunca se hizo la prueba de COVID-19, pero luego murió mientras mostraba síntomas de la enfermedad. Entre finales de marzo y principios de abril de 2020, la instalación tenía tan poco personal que la administración in situ de todo el lugar quedó en manos de solo dos supervisores de enfermería, según la denuncia. Durante la semana del 5 de abril, 33 residentes murieron en esa instalación, el 15 por ciento de todos sus residentes.

El gobernador Andrew Cuomo.

Según el informe, algunos hogares de ancianos presionaron, permitieron o incentivaron -a sabiendas- que empleados enfermos -o que cumplían con los criterios de cuarentena- se presentaran a trabajar, e incluso trabajaran múltiples turnos consecutivos, en violación de los protocolos de control de infecciones.

El año pasado, el gobernador Andrew Cuomo creó disposiciones de inmunidad que limitan a los profesionales de la salud de la responsabilidad potencial que surja de ciertas decisiones o acciones relacionadas con el cuidado de las personas durante la pandemia de COVID-19.

Para asegurarse de que los hogares de ancianos no puedan evadir la posible responsabilidad, James recomendó eliminar estas disposiciones de inmunidad.

La fiscal general ha alentado a los neoyorquinos con información o inquietudes sobre las condiciones de los asilos de ancianos a presentar quejas confidenciales en línea en el sitio web de la OAG o llamando al 833.249.8499.

“Los residentes y trabajadores de los hogares de ancianos merecen vivir y trabajar en entornos seguros”, dijo James. “Seguiré trabajando duro para salvaguardar este derecho básico durante estos tiempos peligrosos”.

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