Crisis builds in the Bronx
La crisis se alista en el Bronx

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Crisis builds in the Bronx

by David Greene

Houses of worship were closed.

New York is now the eye of the storm.

The state, with more than 1,500 positive coronavirus cases thus far, is at the epicenter of the pandemic in the United States.

By Tuesday night, there were 923 coronavirus cases in New York City and seven deaths reported.

Medical professionals are bracing for an expected wave of patients fearing or infected with the coronavirus. Not since the outbreak of the Spanish Flu of 1918 has the city taken such drastic measures against an outbreak of disease.

Nationally, all sports events, and concerts have been suspended indefinitely.

Residents seek medical attention at the ER.

Mayor Bill de Blasio has closed public schools until April 20th, and restaurants and bars (save for takeout and delivery services) are closed indefinitely.

The Archdiocese of New York has also ordered all churches closed in an effort to stop the spread of the virus.

Supermarkets across the borough were doing their best to keep shelves stacked, but the most popular items, such as meat, chicken, coffee and toilet paper, can be hard to find.

Montefiore Hospital on East Gun Hill Road confirmed that patients who had tested positive for COVID-19 were admitted.

As he posted a sign telling parishioners that regular Saturday mass was cancelled, one priest from Francis Xavier Church in Morris Park told members, “The Archbishop has told us to suspend all public masses at all the churches in the Archdiocese.”

Asked how long, the priest replied, “Maybe for a week or two, I don’t know.”

Shelves at many stores have been stripped.

One elderly woman arriving at the church remarked, “It’s so sad what’s going on. Shocking? Yes. I know it’s so many people.” The woman then turned to her friend. “We gotta go home, the church is closed.”

All area nursing homes were soon under lock-down, many no longer allowing visitors.

“Kani,” who wore a protective mask while manning the entrance of the Bainbridge Nursing and Rehabilitation Center in Norwood, explained, “We have to protect our residents and make sure that everyone in the facility is safe.”

He added, “I’m concerned for myself, my family and the residents I’m working with. We’re doing the best we can. The whole thing is very, very crazy. We don’t know what is happening. I hope things will get better.”

La crisis se alista en el Bronx

Por David Greene

Esta farmacia muestra letreros educativos.

Nueva York es ahora el ojo de la tormenta.

El estado, con mas de 1,500 casos reportados de casos positivos de coronavirus hasta el momento, está en el epicentro de la pandemia en los Estados Unidos.

Para el martes por la noche, hubo 923 casos de coronavirus en la ciudad de Nueva York y se informaron siete muertes.

Los profesionales médicos se preparan para una ola esperada de pacientes que temen estar -o están- infectados con el coronavirus. Desde el brote de la gripe española de 1918, la ciudad no había tomado medidas tan drásticas contra un brote de enfermedad.

A nivel nacional, todos los eventos deportivos y conciertos se han suspendido indefinidamente.

El alcalde Bill de Blasio ha cerrado las escuelas públicas hasta el 20 de abril, y los restaurantes y bares (excepto los servicios de comida para llevar y entrega a domicilio) están cerrados indefinidamente.

Se promulgaron nuevas medidas en hogares de ancianos.

La Arquidiócesis de Nueva York también ordenó el cierre de todas las iglesias en un esfuerzo por detener la propagación del virus.

Los supermercados en todo el condado hacen todo lo posible para mantener los estantes con mercancía, pero los artículos más populares, como carne, pollo, café y papel higiénico, pueden ser difíciles de encontrar.

El Hospital Montefiore, en East Gun Hill Road, confirmó que los pacientes que dieron positivo para COVID-19 fueron admitidos.

Cuando publicó un letrero que decía a los feligreses que la misa regular de los sábados se cancelaba, un sacerdote de la Iglesia Francis Xavier en Morris Park dijo a los miembros: “El arzobispo nos ha dicho que suspendamos todas las misas públicas en todas las iglesias de la Arquidiócesis”.

Cuando se le preguntó cuánto tiempo, el sacerdote respondió: “Tal vez por una semana o dos, no lo sé”.

Los horarios han sido interrumpidos.

Una anciana que llegó a la iglesia comentó: “Es muy triste lo que está pasando. ¿Impactante? Sí. Sé que es tanta gente”. La mujer luego se volvió hacia su amiga: “tenemos que irnos a casa, la iglesia está cerrada”.

Todos los hogares de cuidados para adultos mayores del área pronto fueron cerrados, muchos ya no permitían visitas.

“Kani”, quien llevaba una máscara protectora mientras manejaba la entrada del Centro de Enfermería y Rehabilitación de Bainbridge en Norwood, explicó: “tenemos que proteger a nuestros residentes y asegurarnos de que todos en la instalación estén seguros”.

Y agregó: “estoy preocupado por mí, por mi familia y por los residentes con los que trabajo. Estamos haciendo lo mejor que podemos. Todo es muy, muy loco. No sabemos lo que está sucediendo. Espero que las cosas mejoren”.