Catch Rider takes off
Catch Rider despega

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Catch Rider takes off

Story by Sherry Mazzocchi

Do aspiring rappers from the South Bronx and a 14-year-old girl from a small Appalachian town have much in common?

The novel is about Sidney, a 14-year-old girl from a small Appalachian town.

The novel is about Sidney, a 14-year-old girl from a small Appalachian town.

Novelist and Bronx resident Jennifer Lyne thinks so.

After her father dies, Sidney Criser’s world falls apart.

As the heroine of Lyne’s first novel, Catch Rider, Sidney has to grow up fast—and she resents it.

Sidney is a little like the characters in the movie Lyne produced with her husband Adam Watstein, Off the Hook.

The 2002 film, shot with hand held 16 mm cameras, is about two young men who aspire to be rappers and who want to make it big in the music world.

Both projects, says Lyne, speak to seeking out opportunity.

“It’s about wanting to get out and make something of yourself and all of the things you have to deal with to do that,” Lyne said.

Instead of rapping, Sidney rides horses.

She’s ridden every kind of horse—even green, or untrained ones since she could walk. That’s turned her into a great rider.

Her bible is Practical Horseman magazine.

When her mother can’t pay the bills, Sidney gets a job in a barn where girls her age train for horse jumping competitions.

She ends up working for Kelly, a girl from a very wealthy family who rides a “pushbutton” horse—an expensive animal so well trained that even people without proper form look good.

“You have to have a lot of money—not just be well off—to own a horse like that,” Lyne said. Sidney also realizes that it takes an army of people to make it look like Kelly’s horsemanship is effortless.

Catch Rider was inspired by Lyne’s experience.

“I’m not a mountain girl, but I’ve put my time in,” she said.

After college, she worked at The Homestead, a luxury resort in Hot Springs, Virginia three hours west of Richmond, her hometown.

For two years, she took people trail riding and, like Sidney, rode a lot of green horses. She also met a lot of horse people.

“They made a bet I wouldn’t last two weeks,” she said. “It was hard work, physical work. But I really like a challenge, and I really liked them. So I stuck it out.”

They were great storytellers.

“Probably the best I’ve ever encountered,” said Lyne. “They know how to have you hang on to the end of your seat and tell the perfect story.”

“It’s about wanting to get out and make something of yourself,” said Catch Rider author Jennifer Lyne.

“It’s about wanting to get out and make something of yourself,” said Catch Rider author Jennifer Lyne.

At night, she wrote many of them down.

Some of her characters in Catch Rider are based on those people.

June, for example, was based on a man who lived deep in the woods with his brother and sister.

He went to town once a year to buy a chocolate bar.

The story in the novel about him falling out of an apple tree, breaking a hip and his sister pushing him to town in a wheelbarrow is true.

“You’d think he’d be really shy,” she said, “kind of like a Boo Radley character. But he couldn’t stop talking. He was very social. He lived in the woods and he’d get out and see us and he’d talk for hours.”

He never watched television, explains Lyne, but he walked through the woods in total darkness and would know every tree.

“I could write a whole book about him,” she said.

Lyne always knew she was a writer, but says she was too much of a perfectionist to start.

She thought writing was a magical act—that words just pour out effortlessly.

“I didn’t know it’s not like that,” she said.

She finally discovered it’s a process. “I had to get into my late thirties and say—I have to do this. Now.”

Catch Rider has a lean, elegant style, honed by her work on screenplays.

She wrote for about a year, working in the early morning at The Indian Road Café in Inwood. Lyne’s office is close by and she still visits the café regularly.

Writing is not unlike riding, she said. Sidney’s life is chaotic and riding gives her life a sense of meaning and structure.

“It’s all about technique and esthetics,” she said.

But people who don’t know anything about horses can recognize themselves in this story, she said.

“They’re learning about a different world but a familiar character.”

Jennifer Lyne will read from Catch Rider at the Indian Road Café, 600 W. 218th Street, on Thurs., Sept. 26th at 8:30 p.m. For more information, please visit www.jenniferhlyne.com.

Catch Rider despega

Historia por Sherry Mazzocchi

¿Los aspirantes a raperos del Sur del Bronx y una niña de 14 años de una pequeña ciudad de los Apalaches tienen mucho en común?

Sidney, una niña de 14 años, es la heroína de la primera novela de Lyne.

Sidney, una niña de 14 años, es la heroína de la primera novela de Lyne.

La novelista y residente del Bronx Jennifer Lyne piensa así.

Luego de que su padre murió, el mundo de Sidney Criser se desboronó.

Sidney, como la heroína de la primera novela de Lyne, Catch River, tuvo que crecer rapidamente – y lo resiente.

Sidney es un poco como los personajes en la película que Lyne produjo con su esposo Adam Watstein, “Off the Hook”.

La película del 2001, filmada con cámaras de 16 mm, es acerca de dos hombres jóvenes que desean llegar lejos en el mundo de la música como raperos.

“[Los dos proyectos son] acerca de salir y lograr algo para si mismo, y todas las cosas con las que tienes que lidiar para hacer eso”, dijo Lyne.

En lugar de rapear, Sidney monta caballos desde que podía caminar.

Ella ha montado todo tipo de caballo – hasta aquellos sin entrenar.

Eso la convirtió en un gran jinete.

Su Biblia es la revista “Practical Horseman”.

Cuando su madre no puede pagar las deudas, Sidney consigue un trabajo en una finca donde niñas de su edad entrenan para competencias de saltos en caballos.

Termina trabajando para Kelly, una niña de una familia adinerada quien monta un caballo con botones de mando – un caro animal tan bien entrenado que incluso hasta personas sin la debida forma lucen bien.

“Tienes que tener mucho dinero – no solo estar bien – para ser dueña de un caballo como ese”, dice Lyne. Sidney también se da cuenta de que se necesita un ejército de personas para que parezca que la equitación de Kelly es sin esfuerzo.

Catch Rider fue inspirada por la experiencia de Lyne.

“No soy una chica de campo pero he puesto mi tiempo en ello”, dijo ella.

Luego de la universidad, trabajó en “The Homestead”, un lujoso resort en Hot Springs, Virginia, a tres horas al oeste de Richmond, su ciudad natal.

“Es acerca de salir y lograr algo para si mismo”, dijo autora Jennifer Lyne de Catch Rider.

“Es acerca de salir y lograr algo para si mismo”, dijo autora Jennifer Lyne de Catch Rider.

Por dos años, llevó a personas a pasear en caballo y como Sidney, montó muchos caballos sin domar.

También conoció a muchas personas con caballos.

“Hicieron una apuesta que no iba a durar dos semanas”, dijo ella. Es un trabajo duro, trabajo físico. Pero realmente me gustan los retos, y realmente me gustan. Así es que me quedé”.

Eran grandes narradores.

“Probablemente los mejores que he encontrado”, dijo. “Saben como mantenerte atenta y cuentan la historia perfecta”.

Por la noche les escribía.

Algunos de sus personajes se basan en esas personas.

June está basado en un hombre que vivía en el bosque con su hermano y hermana. Iba al pueblo una vez al año para comprar barras de chocolate. La historia en la novela acerca de él cayéndose de un árbol de manzana, rompiéndose una cadera y su hermana lo empuja hasta el pueblo en una carretilla es cierta.

“Creerías que sería realmente tímido”, dijo, “como un personaje de Boo Radley. Pero no podía parar de hablar. Era bien social. Vivía en el bosque y salía nos veía y hablaba por horas”.

Nunca vio televisión, pero caminaba por el bosque en completa oscuridad y conocía cada árbol.

“Podría escribir un libro entero sobre él”, dijo ella.

Lyne siempre supe que era una escritora, pero era demasiado perfeccionista para comenzar. Pensaba que escribir era un acto mágico – que las palabras salían sin esfuerzo. “No sabía que no era así”, dijo ella. Finalmente descubrió que era un proceso.

“Tuve que entrar en mis treinta y decir – tengo que hacer esto. Ahora”.

Catch Rider tiene un estilo elegante, perfeccionado por sus trabajos en guiones. Escribió por cerca de un año, trabajando temprano en la mañana en ‘The Indian Road Café’ en Inwood. La oficina de Lyne está cerca y todavía visita el café regularmente.

El escribir no es diferente a montar, dijo ella. La vida de Sidney es caótica y el montar le da a su vida un sentido de significado y estructura.

“Es todo acerca de técnica y estética”, dijo ella.

Pero las personas que no saben nada de caballos se pueden reconocer ellos mismos en esta historia, dijo.

“Están aprendiendo acerca de un mundo diferente pero un personaje familiar”.

Jennifer Lyne leerá de Catch Rider en el Indian Road Café en el 600 de la Calle 218 en Manhattan, el 26 de septiembre a las 8:30 a.m. Para mas information, favor visite www.jenniferhlyne.com.