Blue
Azul

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Blue

By Kathleen M. Pike

Men of the hue.

With the start of the new year and new decade, the color company Pantone has named classic blue (Pantone 19-4052) as its 2020 color of the year. With 1867 colors to choose from, Pantone says that classic blue has “a reassuring presence instilling calm, confidence and connection.”

Isn’t it interesting how we associate colors with human experiences and feelings? Calm, confident, connected make blue sound good, but what about feeling blue and talking till we’re blue in the face? And what do the data say about colors and mood?

1. Chromotherapy. Also known as colorology, the ancient practice of chromotherapy rests on the idea that colors are associated with health. Centuries ago, Egyptian, Chinese and other societies practiced chromotherapy to treat various human ailments. Chromotherapy treatments posit that the visible spectrum (colors) of electromagnetic radiation can cure various diseases. According to this tradition, red stimulates the body and mind and increases circulation. Yellow is purifying. Orange increases energy levels, and indigo treats dermatological conditions. Blue soothes illnesses and relieves pain. Despite its intriguing history, chromotherapy lacks scientific evidence and is commonly thought to be a practice of pseudoscience by twenty-first century standards.

Pick your card.

2. Research on Color and Emotional Experience. While various studies suggest that color may have an influence on how we feel and act, the data are sparse. Limited research indicates that color effects on mood are subject to personal, cultural, and situational factors. A small study suggests that blue light increases subjective alertness and performance on attention-based tasks. And some limited data suggest that people prefer blue interiors when shopping. The ideas that blue light may have a calming effect and even make our streets safer has some modest support from observational data, but we need data from rigorous studies in controlled settings to have a fuller understanding of these relationships.

Bright light therapy can serve as an effective intervention against SAD.

3. Blue Sky Thinking. A popular phrase in today’s world of entrepreneurial start-ups, blue sky thinking refers to brainstorming with no limits. Blue sky thinking invites creative ideas, regardless of reality and practical constraints, to generate new ways of thinking about old problems. Some people think the origins of blue sky thinking comes from the idea of lying in a wide open field pondering the world while gazing at the endless blue sky above. Others claim that the term originated in the twentieth century to describe fraud, and in particular, the practice of exaggerating financial projections that were no more tangible than blue sky and hot air.

Chromotherapy rests on the idea that colors are associated with health.

4. Feeling Blue. The vast majority of English speakers (but notably not all) recognize feeling blue as a colloquial way of describing feelings of sadness. Despite the popular expression, the origins of “feeling blue” to mean feeling sad are unclear. Some claim that it derives from the custom of old deep water sailing ships to fly a blue flag and paint the hull of the ship blue if the captain or any of the officers died during the voyage. Others claim that the roots rest with Geoffrey Chaucer’s poem from around 1385 Complaint of Mars, where he wrote about “tears of blue and a wounded heart.” And still others claim the origins lie in Greek mythology where blue was related to rain and storms caused by Zeus’ tears. Most interestingly, the expression is an idiom that doesn’t translate in many languages. In German, for example, someone who is blau (blue) is drunk.

Think without limits.

5. Therapy for Feeling Blue. Seasonal Affective Disorder (SAD) increases in the northern hemisphere at this time of year given the decreased hours of sunlight. Other forms of depression, including major depression, are prevalent year round. The good news is that a number of effective treatments exist to help individuals when depression strikes. Cognitive behavioral therapy, Interpersonal psychotherapy, medication and even bright light therapy are among the effective interventions used to prevent and treat both seasonal and non-seasonal depression. The challenge for the field now is to develop greater capacity to personalize care so that we are better able to predict which treatment is best for a particular individual.

For all the claims about colors impacting our moods, the data are sparse. But the good news is that where we need data, we have it. Effective treatments for depression are available. And they can help us go from feeling blue to the creative space of blue skies and the calm, confidence and connection of this year’s classic blue.

Kathleen M. Pike, PhD is Professor of Psychology and Director of the Global Mental Health Program at the Columbia University Medical Center (CUMC). For more information, please visit cugmhp.org or call 646.774.5308.

Azul

Por Kathleen M. Pike

Hombres de la tonalidad.

Con el comienzo del nuevo año y la nueva década, la compañía de colores Pantone ha nombrado al azul clásico (Pantone 19-4052) como su color del año 2020. Con 1867 colores para elegir, Pantone dice que el azul clásico tiene “una presencia tranquilizadora que infunde calma, confianza y conexión”.
¿No es interesante cómo asociamos los colores con las experiencias y sentimientos humanos? Tranquilidad, confianza, conexión, hacen que el azul suene bien, pero ¿qué hay de sentirse azul y hablar hasta que estemos azules de la cara? ¿Y qué dicen los datos sobre los colores y el estado de ánimo?

1. Terapia del color (cromoterapia). También conocida como colorología, la antigua práctica de la terapia de color se basa en la idea de que los colores están asociados con la salud. Siglos atrás, las sociedades egipcias, chinas y otras, practicaban la terapia de color para tratar varias dolencias humanas. Los tratamientos cromoterapia postulan que el espectro visible (colores) de la radiación electromagnética puede curar diversas enfermedades. Según esta tradición, el rojo estimula el cuerpo y la mente, y aumenta la circulación. El amarillo es purificador. El naranja aumenta los niveles de energía y el índigo trata las afecciones dermatológicas. El azul alivia las enfermedades y el dolor. A pesar de su intrigante historia, la cromoterapia carece de evidencia científica y comúnmente se cree que es una práctica de pseudociencia bajo los estándares del siglo XXI.

Elija su carta.

2. Investigación sobre color y experiencia emocional. Si bien varios estudios sugieren que el color puede influir en cómo nos sentimos y actuamos, los datos son escasos. La investigación limitada indica que los efectos del color en el estado de ánimo están sujetos a factores personales, culturales y circunstanciales. Un pequeño estudio sugiere que la luz azul aumenta el estado de alerta subjetivo y el rendimiento en tareas basadas en la atención. Y algunos datos limitados sugieren que las personas prefieren los interiores azules cuando están de compras. Las ideas de que la luz azul puede tener un efecto calmante e incluso hacer que nuestras calles sean más seguras, tienen un apoyo modesto de los datos de observación, pero necesitamos resultados de estudios rigurosos en entornos controlados para tener una mejor comprensión de estas relaciones.

La terapia con luz brillante puede servir como una intervención efectiva contra el TAE.

3. Pensamiento de cielo azul. Una frase popular en el mundo actual de nuevas empresas emprendedoras, el pensamiento de cielo azul se refiere a la lluvia de ideas sin límites. El pensamiento de cielo azul invita a ideas creativas, independientemente de la realidad y las limitaciones prácticas, para generar nuevas formas de pensar sobre viejos problemas. Algunas personas piensan que los orígenes del pensamiento sobre el cielo azul provienen de la idea de tumbarse en un campo abierto y reflexionar sobre el mundo mientras contemplan el infinito cielo azul en lo alto. Otros afirman que el término se originó en el siglo XX para describir el fraude y, en particular, la práctica de exagerar las proyecciones financieras que no eran más tangibles que el cielo azul y el aire caliente.

La cromoterapia se basa en la idea de que los colores están asociados con la salud.

4. Sentirse triste (sensación azul). La gran mayoría de los angloparlantes (pero no todos) reconocen que la sensación azul es una forma coloquial de describir los sentimientos de tristeza. A pesar de la expresión popular, los orígenes de “la sensación azul” para significar sentirse triste no están claros. Algunos afirman que se deriva de la costumbre de los viejos veleros de aguas profundas de enarbolar una bandera azul y pintar el casco del barco de azul si el capitán o alguno de los oficiales habían muerto durante el viaje. Otros afirman que sus raíces descansan en el poema de Geoffrey Chaucer de alrededor de 1385, Complaint of Mars, donde escribió sobre “lágrimas azules y un corazón herido”. Y aún otros afirman que los orígenes se encuentran en la mitología griega, en donde el azul estaba relacionado con la lluvia y las tormentas causadas por las lágrimas de Zeus. Lo más interesante es que la expresión no se tiene traducción en muchos idiomas. En alemán, por ejemplo, alguien que está blau (azul) está borracho.

Piense sin límites.

5. Terapia para la tristeza. El trastorno afectivo estacional aumenta en el hemisferio norte en esta época del año debido a la disminución de las horas de luz solar. Otras formas de depresión, incluida la depresión mayor, son frecuentes durante todo el año. La buena noticia es que existen varios tratamientos efectivos para ayudar a las personas cuando ocurre la depresión. La terapia cognitiva conductual, la psicoterapia interpersonal, los medicamentos e incluso la terapia con luz brillante se encuentran entre las intervenciones efectivas utilizadas para prevenir y tratar la depresión estacional y no estacional. El desafío para el campo ahora es desarrollar una mayor capacidad para personalizar la atención para que podamos predecir con más exactitud qué tratamiento es mejor para un individuo en particular.

Para todas las afirmaciones sobre los colores que afectan nuestros estados de ánimo, los datos son escasos. Pero la buena noticia es que donde necesitamos datos, los tenemos. Se encuentran disponibles tratamientos efectivos para la depresión. Y pueden ayudarnos a pasar de la tristeza azul al espacio creativo de los cielos azules y la calma, la confianza y la conexión del azul clásico de este año.

Kathleen M. Pike, PhD, es profesora de Psicología y directora del Programa Mundial de Salud Mental en el Centro Médico de la Universidad Columbia (CUMC, por sus siglas en inglés). Para obtener más información, por favor visite cugmhp.org o llame al 646.774.5308