An Equal Shot
Una misma oportunidad

  • English
  • Español

An Equal Shot

By New York City Comptroller Scott M. Stringer

DirDiaLogoNew York City is—and always has been—a place of opportunity for immigrants. We are home to over 200 spoken languages, and the people who have come here from around the world helped build this city. We have welcomed them for hundreds of years.

Diversity is our greatest strength, but it must be protected and preserved. That’s why I was greatly concerned during a recent visit to the Bronx Housing Court to find that most signs were posted only in English.

Translation services were lacking, and Help Centers did not provide services in enough languages.

This is exclusion of the worst sort – an insult to thousands of non-English speaking New Yorkers who in many cases have come to Housing Court because they are threatened with eviction or foreclosure.

"This is an insult to thousands of non-English speaking New Yorkers."

“This is an insult to thousands of non-English speaking New Yorkers.”

Justice is hard to find in a courthouse that confuses the people it’s supposed to serve, and you shouldn’t lose a battle to save your home just because you have limited English proficiency.

Unfortunately that’s what too many New Yorkers are facing, not just in the Bronx but in throughout the city.

Immediately after my tour, our office visited Housing Courts in all five boroughs to examine the state of multi-lingual services, and we found similar problems.

In Brooklyn, the signs leading to interpreters are small and poorly marked. In Queens, signs offering interpretation services are only in English. In Manhattan, the first signs you see upon entering the courthouse are in English only.

In some courts, people wait hours for an interpreter.

Sometimes they’re told to come back another day. As a result, hard-working New Yorkers are often pressured by landlord attorneys to cut deals in hallway negotiations – and to give up their rights – without the benefit of an interpreter.

Housing advocates.

Housing advocates.

This is absolutely unacceptable, and it must end now.

Just as the U.S. Supreme Court has ruled that non-English speaking residents have a right to bilingual education, we have an obligation to make sure that our courts provide services in more than one language.

To achieve these reforms, I’ve sent a letter to Chief Administrative Judge Gail Prudenti, calling for improved language access and offering recommendations for important changes.

But we’re not stopping there.

I’m joining forces with a coalition of housing rights and legal advocates, as well as with the City Council and Speaker Melissa Mark-Viverito, to push for improvements in all five boroughs.

Because there is no time to wait when it comes to basic civil rights.

New York City is home to nearly two million people with limited English proficiency—and our judicial system is failing them.

For too long, our courts have been nickel and diming New Yorkers who don’t speak English.

I hope you’ll join with me in fighting for language access rights, so we can bring greater justice to our Housing Court.

Una misma oportunidad

Por el Contralor de la Ciudad de Nueva York, Scott M. Stringer

DirDiaLogoLa Ciudad de Nueva York es, y siempre ha sido, un país de oportunidad para inmigrantes. Se habla más de 200 idiomas en nuestra ciudad y las personas quienes han llegado aquí de todas partes del mundo ayudaron a construir esta ciudad.  Hemos acogido inmigrantes en nuestra ciudad durante cientos de años.

La diversidad es nuestra mayor fortaleza, pero debe ser protegida y preservada. Es por eso que me preocupó tanto mi última visita a la corte de vivienda en el Bronx, cuando me di cuenta que la mayoría de letreros estaban en inglés. Servicios de traducción faltaban, y los centros de ayuda no ofrecían suficiente servicios en otros lenguajes.

Esto es el peor tipo de marginación. Es un insulto a miles de neoyorquinos – quienes en muchos casos han llegado a la corte de vivienda porque están a riesgo de desalojamiento o un juicio hipotecario. Es difícil encontrar justicia en una corte que confunde a la gente quienes deben servir, y uno no debe perder una batalla por su hogar solamente por tener dominio limitado del inglés.

Desafortunadamente, esto es algo que muchos neoyorquinos enfrentan, no solamente en el Bronx, pero también por toda la ciudad.

"Es un insulto a miles de neoyorquinos."

“Es un insulto a miles de neoyorquinos.”

Inmediatamente después del recorrido, mi personal fue a visitar las cortes de vivienda en todos los cinco condados para examinar la situación de servicios multilingües, y encontramos problemas similares.  En Brooklyn, los carteles dirigiendo a los interpretes no fueron suficientemente visibles. En Queens, los carteles ofreciendo servicios de intérpretes solo aparecían en inglés. En Manhattan, los primeros carteles que se ven a la entrada aparecen solamente en inglés.

En algunas cortes, la gente espera horas para que llegue un intérprete.

De vez en cuando, reciben instrucciones a regresar otro día. Como resultado, estos neoyorquinos trabajadores frecuentemente son presionados por  abogados de propietarios a negociar en los pasillos de la corte, renunciando sus derechos afuera de la corte por parte de hacer un trato sin el beneficio de un intérprete. Esta práctica es inaceptable, y absolutamente debe terminar ahora – no puede esperar hasta mañana.

Housing advocates.Igual a la decisión de la Corte Suprema afirmando el derecho a los residentes no anglohablantes a una educación bilingüe, nosotros estamos obligados a asegurar que las cortes ofrezcan servicios en varios idiomas. Para lograr estas reformas, mandé una carta al Juez Presidenta Administrativa, Gail Prudenti, demandando mejor acceso y ofreciendo recomendaciones para cambios importantes.

Pero nosotros no vamos a parar con esto. Estoy colaborando con una alianza de activistas de derechos de vivienda y defensores legales, y también con el Consejo de la Ciudad y su Portavoz, Melissa Mark-Viverito, para empujar por mejoramientos en todos los cinco condados.

No hay tiempo para esperar cuando se trata de los derechos civiles más básicos.

Casi dos millones de personas con capacidad limitada de inglés viven en la Ciudad de Nueva York y nuestro sistema judicial los está fallando.

Durante demasiado tiempo, nuestras cortes han estado quedando cortos con los neoyorquinos que no hablan inglés. Espero que se unen conmigo para luchar por los derechos a acceso al idioma, para que podamos lograr una mayor justicia a nuestras cortes de vivienda.