A sweet send-off
Una dulce encomienda

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A sweet send-off

Story and photos by Robin Elisabeth Kilmer

Luis Puntiel and Gabriela Urie get their cake, and eat it, too.

Luis Puntiel and Gabriela Urie get their cake, and eat it, too.

Luis Puntiel and Gabriela Urie are about to embark on a very important part of their lives.

But first, carrot cake.

Puntiel and Urie were just days away from their graduation this past Fri., May 31st with plenty of plans ahead.

But there was the matter of sweet pastry to be handled first.
The two students from the High School of Mathematics, Science and Engineering at City College have been interning at The Bronx Free Press for most of the school year, spending their Fridays in the newsroom—learning how to use Excel; sifting through Census data; conducting interviews and taking photographs; and helping to undertake the monumental task of relocating hundreds of boxes of archived newspapers.

To mark the last days of their internship, and a job well done, the two were treated to a surprise cake from Carrot Top Pastries and the bountiful well wishes of the staff.

“They are both intelligent and thoughtful, and took their work seriously,” said Editor Debralee Santos. “They were a pleasure to work with, and we plan on enjoying the fruits of their labor again. They’ve been warned.”

They will soon have many other adventures ahead of them.

Urie wants to study criminal justice at John Jay College, and Puntiel plans to study applied statistics at City College.

Lofty aims called, but Puntiel first needed to wrangle with a more significant endeavor: prom.
In an effort to be elected prom king, Puntiel, 18, made a giant papiermâché figure, to which he affixed a mustache.

The creature’s nose graces a hallway at school, and makes a simple demand: “Pick me” read the letters glued to the mustache.
Jammed up the nostrils of the giant nose are hundreds of wads of paper that are meant to serve as a reminder.

“Pick Luis Puntiel for Prom King,” they say.

At press time, the decision had not yet been rendered as to whether Puntiel’s ploys would prove successful to crown him.

But whatever the outcome, he and Urie had plenty to look forward to.

After prom, the class will continue on a trip to Virginia, where they will visit Busch Gardens and King’s Dominion.

After that, summer – and its boundless opportunities – beckon.

“I have no set plans, just possibilities,” said Puntiel, who might travel to California.

“Whatever the city gives me, I’ll accept,” said Urie, an accomplished dancer, who is looking forward to a visit to Dallas, Texas.

One of Gabi’s summer goals is to “get a job. I told myself I’m not going to stay home.”

Please note, she hopes to work somewhere with air conditioning.

Una dulce encomienda

Historia y fotos por Robin Elisabeth Kilmer

Luis Puntiel y Gabriela Urie reciben su pastel, y se lo comen.

Luis Puntiel y Gabriela Urie reciben su pastel, y se lo comen.

Luis Puntiel y Gabriela Urie están a punto de embarcarse en una muy importante parte de sus vidas.

Pero primero, pastel de zanahorias.

Este pasado viernes 31 de mayo, Puntiel y Urie estaban a pocos días de su graduación, con muchos planes por delante.

Pero estaba el asunto de un pastel que debía manejarse primero.
Durante gran parte del año escolar, los dos estudiantes de ‘High School of Mathematics, Science and Engineering’ en City College habían estado como practicantes en el Bronx Free Press, transcurriendo sus viernes en la sala de redacción—aprendiendo como utilizar Excel, escudriñando los datos del censo; conduciendo entrevistas y tomando fotografías; y ayudando a sobrellevar la monumental tarea de reubicar cientos de cajas de archivos de periódicos.

Para marcar los últimos dias de su práctica, y una tarea bien realizada, a los dos se le presentó un pastel de sorpresa de Carrot Top Pastries y los generosos buenos deseos del personal.

“Ambos son inteligentes y cuidadosos, y tomaron su trabajo muy en serio:, dijo Debralee Santos, la Editora. “Fue un placer trabajar con ellos, y tenemos planes de hacerlo nuevamente. Ellos están advertidos.”

Dentro de poco ellos tendrán otras aventuras esperándoles.

Urie desea estudiar justicia criminal en John Jay College, y Puntiel tiene pensado estudiar estadísticas aplicadas en City College.

Las nobles aspiraciones les llamaron, pero Puntiel necesitó primero luchar con una encomienda más significativa e inminente: la fiesta de graduación.

En un esfuerzo por ser electo rey de la fiesta de graduación, Puntiel quien tiene 18 años, hizo una figura de papel mache gigantesca, al cual le agregó un bigote.

La nariz del papel mache engalana un pasillo de la escuela, y hace una simple demanda. “Escógeme” rezan las letras pegadas al bigote.

Apretujados en los orificios nasales de la gigantesca nariz se encuentran cientos de montones de papel. “Elija a Luis Puntiel como Rey de la Fiesta”, rezan estos.

Todavía no se sabe si las tácticas de Puntiel lograron convertirlo en un rey, pero no obstante el resultado, hay mucho por delante.

Despues de la fiesta, los alumnos irán a un paseo de la clase a Virginia, donde visitará a Busch Gardens y King’s Dominion, y luego, tendrán un interminable verano.

“Yo no tengo planes fijos, solo posibilidades”, dijo Puntiel, quien puede ser que viaje a California.

“Lo que sea que la ciudad me dé, lo aceptaré”, dijo Urie, una bailarina, quien espera visitar a Dallas, Texas.

Una de las metas de Gabi para el verano es “conseguir empleo. Me dije a mi misma que no me voy a quedar en casa”.
Ella espera trabajar en algún lugar con aire acondicionado.