Flipping the Script 101
Volteando el guión 101

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Flipping the Script 101

By Sherry Mazzocchi

“I like to think creatively,” said activist Nelson Luna.

When Nelson Luna was still in high school, he was asked if he had any white friends.

Luna grew up shuttling between his grandmother’s Lower East Side apartment and his parents’ home in the Bronx. His parents are of Dominican and Puerto Rican descent, and each generation of his New York family had lived in public housing.

The question came when Luna and his best friend Whitney Stephenson were interviewed by Taylor McGraw for the Miseducation youth-centered education podcast.  At the time, they were top students at Democracy Prep, a prestigious charter school. Their conversation was lively and enthusiastic.

“But when he asked that question, we had to pause and sit in silence for a second,” he said. “We don’t know any white kids our age.”

After that, Luna and Stephenson started holding meetings at the Bronx Library Center. They invited other students to talk about their educational experiences.  Their conversations led to poetry, spoken word and other art forms. They were invited to perform at local venues, including the Schomberg Center for Research in Black Culture.

From those meetings, Teens Take Charge evolved. The young people are policy advocates for their own education, tackling desegregation, budgeting and testing concerns. “Teenagers are the biggest stakeholders when it comes to their educational experience because they’re there day in and day out,” said Luna.

Teens Take Charge members meet with policymakers and school officials to forge an educational path that meets their needs. Recently, the David Prize recognized Luna as a finalist for a $200,000 award, given to visionary New Yorkers who strive to make the city a better place.

Luna, now 20, is enrolled at Columbia College and majors in Urban Studies and Sociology, yet still advocates for students’ rights.  He has spent the last few weeks organizing to save the Summer Youth Employment Program, which was on the city budget’s chopping block.

“I like to think creatively,” he said. “I like to think of this pandemic as an opportunity.” His team is developing programs and workshops designed to mentor and support teens. He thinks of the work as re-imaging education and creating new futures and outcomes for young people.

“I wasn’t even thinking about my own future when I started any of these things,” he said. “It was really about, how can I transform my people, my community?”

The classrooms at Columbia are not nearly as diverse as those of Democracy Prep. But his textbooks are full of data and statistics about neighborhoods he’s intimately familiar with.

“It comes from stories of people like myself, who have experienced this firsthand,” he said. His studies underscore a lived reality of poverty and entrenchment in a cycle of racism and violence.

“It really maps how public housing was made to keep low income Black families in a cyclical, generational poverty trap,” he said.  He said great-grandparents moved to public housing in New York and Chicago from other countries, and other parts of the U.S., only to stay there for generations.

For Luna, these issues are intertwined with the racism he sees as inherent in the Constitution with the Founding Fathers’ acceptance of slavery and a view of Black people as less than human. Segregation is no accident, he said, nor are resulting generations of people snared in poverty and lack of opportunity.

“We have students coming from so many different parts of the world, and they don’t have a good foundation of American history,” he said. “So if you don’t teach the intentional and true history of segregation, a whole bunch of people are going to assume this was accidental. And that’s the biggest crime, coming out of an urban studies class, thinking that.”

For more, please visit teenstakecharge.com.

 

Volteando el guión 101

Por Sherry Mazzocchi

“Me gusta pensar creativamente”, dijo el activista Nelson Luna.

Cuando Nelson Luna aún estaba en preparatoria, le preguntaron si tenía algún amigo blanco.

Luna creció viajando entre el departamento del Lower East Side de su abuela y la casa de sus padres en el Bronx. Sus padres son de ascendencia dominicana y puertorriqueña, y cada generación de su familia de Nueva York había vivido en viviendas públicas.

La pregunta surgió cuando Luna y su mejor amiga Whitney Stephenson fueron entrevistados por Taylor McGraw para el podcast de educación centrado en la juventud Miseducation.  En ese momento, eran los mejores estudiantes de Democracy Prep, una prestigiosa escuela charter. Su conversación era animada y entusiasta.

“Pero cuando hizo esa pregunta, tuvimos que hacer una pausa y quedarnos en silencio por un segundo”, dijo. “No conocemos niños blancos de nuestra edad”.

Después de eso, Luna y Stephenson comenzaron a celebrar reuniones en el Centro Bibliotecario del Bronx. Invitaron a otros estudiantes a hablar sobre sus experiencias educativas. Sus conversaciones condujeron a la poesía, la palabra hablada y otras formas de arte. Fueron invitados a presentarse en lugares locales, incluido el Centro Schomberg para la Investigación de la Cultura Negra.

De esas reuniones, Teens Take Charge (Adolescentes Se Hagen Cargo, en español) evolucionó. Los jóvenes son defensores de políticas para su propia educación, abordando problemas de no segregación, presupuestos y exámenes. “Los adolescentes son las principales partes interesadas cuando se trata de su experiencia educativa porque están ahí día tras día”, dijo Luna.

Los miembros de Teens Take Charge se reúnen con responsables políticos y funcionarios escolares para forjar un camino educativo que satisfaga sus necesidades. Recientemente, el Premio David reconoció a Luna como finalista para un premio de $200,000 dólares, que se otorga a neoyorquinos visionarios que se esfuerzan por hacer de la ciudad un lugar mejor.

Luna, que ahora tiene 20 años, está inscrito en Columbia College y se especializa en Estudios Urbanos y Sociología, pero aún defiende los derechos de los estudiantes. Ha pasado las últimas semanas organizando la salvación del Programa de Empleo Juvenil de Verano, que estaba en el bloque de recortes del presupuesto de la ciudad.

“Me gusta pensar creativamente”, dijo. “Me gusta pensar en esta pandemia como una oportunidad”. Su equipo está desarrollando programas y talleres diseñados para guiar y apoyar a los adolescentes. Él piensa en el trabajo como una nueva imagen de la educación y la creación de nuevos futuros y resultados para los jóvenes.

“Ni siquiera estaba pensando en mi propio futuro cuando comencé alguna de estas cosas”, dijo. “Realmente se trataba de cómo poder transformar a mi gente, mi comunidad”.

Las aulas de Columbia no son tan diversas como las de Democracy Prep. Pero sus libros de texto están llenos de información y estadísticas sobre vecindarios con los que está íntimamente familiarizado.

Hablando en el Ayuntamiento.

“Viene de historias de personas como yo, que han experimentado esto de primera mano”, dijo. Sus estudios subrayan una realidad vivida de pobreza y afianzamiento en un ciclo de racismo y violencia.

“Realmente mapea cómo se hizo la vivienda pública para mantener a las familias negras de bajos ingresos en una trampa de pobreza cíclica y generacional”, dijo. Explicó que los bisabuelos se mudaron a viviendas públicas en Nueva York y Chicago desde otros países y otras partes de los Estados Unidos, solo para quedarse ahí por generaciones.

Para Luna, estos temas están entrelazados con el racismo que él considera inherente a la Constitución con la aceptación de la esclavitud por parte de los Padres Fundadores y una visión de los negros como algo menos que humano. La segregación no es accidental, dijo, ni tampoco las generaciones resultantes de personas atrapadas en la pobreza y la falta de oportunidades.

“Tenemos estudiantes que vienen de muchas partes diferentes del mundo, y no tienen una buena base de la historia estadounidense”, dijo. “Entonces, si no enseñas la historia intencional y verdadera de la segregación, un montón de gente va a asumir que esto fue accidental. Y ese es el mayor crimen, salir de una clase de estudios urbanos, pensando eso”.

 

Para más información, por favor visite teenstakecharge.com.