Respite Care
Alivio en el cuidado

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Respite Care

How Taking Care of Yourself Helps Others

By Jane Sadowsky-Emmerth, R.N.

Jane Sadowsky-Emmerth, R.N.

According to AARP, 56 percent of New York’s Family Caregivers experience stress trying to balance their jobs and families. It’s no secret that family caregiving is a demanding job and trying to do it alone can lead to additional stress and serious health issues for those providing care. And while caring for family members can be considered a “labor of love,” that doesn’t make juggling work, family and other commitments any less stressful when someone needs special care at home.

Taking the time to seek support and maintain your own health is key to managing your role as a family caregiver and “me time” should not be seen as a “selfish” endeavor. If you’re overwhelmed by the daily routine of caregiving, your patience and compassion may wear thin, making it harder to connect with the person you’re caring for, causing you both to experience feelings of guilt, resentment and lack of personal fulfillment.

Respite care is a short-term break from caregiving. It may be having a friend or neighbor sit with your family member for an hour or two while you do chores, taking them to a Social Adult Day Center while you run an errand, or even arranging for a home health aide to stay with them for a weekend so you go to a grandchild’s wedding or graduation.

I hope these tips and tricks will help you feel more energetic, focused, and reinvigorated about your caregiving role. You may even be able to pick up tips on new ways to tackle common problems you face as a caregiver, helping to make the caregiving journey a more enjoyable and rewarding experience for both you and the loved one in your care.

Accept Help. Sometimes it feels like we have to do everything ourselves, especially when it comes to family, but we must remember we cannot do it all alone. Getting help from others is not a sign of weakness, and may actually play a vital role in sustaining personal care for your loved one. Write down some specific things people can do — like picking up prescriptions, dropping off a meal, chauffeuring to a doctor’s appointment, etc. Keep a running list of go-to tasks people can help with so when they offer, you have an answer.

Caregiving can be demanding job.

Take a Break from Caregiving. Everyone needs the opportunity and time to recharge, even the most devoted of caregivers. It may be possible to get your family member into an adult day care program that will be beneficial for your loved one, and provide you with some time to yourself. And, along with my first tip, remember that if someone offers help it is okay to ask if they can stay with your loved one for an hour or two.

Find a Community. Again, you are not in this alone. There are many people experiencing the same worries and stresses as you in this situation, and they can offer the opportunity for a support system and sounding board so you don’t feel so isolated. Reach out to other caregivers in your situation, and look for opportunities to give and get support. Recognizing that the work you do is important and that you’re not alone in your situation will help you reap the most positive benefits from your caregiving, which leads to my next tip.

Accepting help is key.

Stay Positive. Think actively about the positive aspects of caregiving. If your family member is able to communicate, talking about the things in life you’ve shared can be rewarding for both of you. Take time to look at old photos or videos, chat about people you love, or reminisce about trips you’ve taken. Using this time to strengthen your connection to one another can help you feel good about the work you’re doing and give your loved one a chance to express their thanks too.

Don’t Feel Guilty. At the end of the day, know that you are doing all you can as a caregiver and should never feel guilty. You love and care about this person, and even if they can’t show it, both they and everyone around you knows this deep down. You are a human being and are doing as much as you can.

Jane Sadowsky-Emmerth is an RN and Clinical Case Manager at Partners in Care, an affiliate of The Visiting Nurse Service of New York. VNSNY is a not-for-profit home- and community-based health care agency in the United States, providing quality private care services.

For more information please visit www.partnersincareny.org or call 888.735.8913.

 

Alivio en el cuidado

Cómo cuidarse ayuda a otros

Por Jane Sadowsky-Emmerth, R.N.

Jane Sadowsky-Emmerth, R.N.

De acuerdo con AARP, el 56 por ciento de los cuidadores familiares de Nueva York experimentan estrés al tratar de equilibrar sus trabajos y sus familias.

No es ningún secreto que el cuidado familiar es un trabajo exigente y tratar de hacerlo solo puede generar estrés adicional y graves problemas de salud para quienes brindan atención. Y aunque cuidar a los miembros de la familia puede considerarse una “labor de amor”, eso no cambia que hacer malabares en el trabajo, la familia y otros compromisos sea menos estresantes cuando alguien necesita cuidados especiales en el hogar.

Tomarse el tiempo para buscar apoyo y mantener su propia salud es clave para administrar su papel como cuidador familiar y el “tiempo para mí” no debe verse como un esfuerzo “egoísta”. Si está abrumado por la rutina diaria de cuidado, su paciencia y compasión pueden debilitarse, lo que dificulta la conexión con la persona que está cuidando y hace que ambos experimenten sentimientos de culpa, resentimiento y falta de satisfacción personal.

El alivio en el cuidado es un descanso a corto plazo. Puede ser que un amigo o vecino se siente con un miembro de su familia durante una o dos horas mientras realiza las tareas, lo lleve a un Centro Social Diurno para Adultos mientras realiza un mandado, o incluso haciendo arreglos para que un asistente de salud en el hogar se quede con ellos por un fin de semana para ir a la boda o a la graduación de un nieto.

Espero que estos consejos y trucos le ayuden a sentirse más enérgico, concentrado y revitalizado sobre su papel como cuidador. Incluso puede obtener recomendaciones sobre nuevas formas de abordar los problemas comunes que enfrenta como cuidador, ayudando a que su viaje sea una experiencia más agradable y gratificante tanto para usted como para el ser querido a su cargo.

Acepte ayuda. A veces parece que tenemos que hacer todo nosotros mismos, especialmente cuando se trata de la familia, pero debemos recordar que no podemos hacerlo solos. Obtener ayuda de otros no es un signo de debilidad, y de hecho puede jugar un papel vital en mantener la atención personal de su ser querido. Escriba algunas cosas específicas que las personas pueden hacer, como recoger recetas, dejar una comida, acompañamiento a una cita con el médico, etc. Mantenga una lista actualizada de las tareas con las que las personas pueden ayudar, de modo que cuando lo ofrezcan, usted tenga una respuesta.

Tómese el tiempo para recargar.

Tómese un descanso del cuidado. Todos necesitan la oportunidad y el tiempo para recargar, incluso los cuidadores más dedicados. Es posible que su familiar participe en un programa de cuidado diurno para adultos que será beneficioso para su ser querido y que le brinde algo de tiempo para usted. Y, junto con mi primer consejo, recuerde que, si alguien le ofrece ayuda, está bien preguntarle si puede quedarse con su ser querido durante una o dos horas.

Encuentre una comunidad. Una vez más, usted no está solo en esto. Hay muchas personas que experimentan las mismas preocupaciones y tensiones que usted en esta situación, y pueden ofrecerle la oportunidad de un sistema de soporte y una orientación para que no se sienta tan aislado. Comuníquese con otros cuidadores en su situación y busque oportunidades para dar y recibir apoyo. Reconocer que el trabajo que hace es importante y que no está solo en su situación le ayudará a obtener los beneficios más positivos del cuidado, lo que lleva a mi próximo consejo.

Los momentos compartidos son su propia recompensa.

Manténgase positivo. Piense activamente en los aspectos positivos del cuidado. Si su familiar puede comunicarse, hablar sobre las cosas en la vida que ha compartido puede ser gratificante para ambos. Tómese el tiempo para mirar fotos o videos antiguos, charlar sobre las personas que ama o recordar los viajes que ha realizado. Usar este tiempo para fortalecer su conexión puede ayudarle a sentirse bien con la labor que está realizando y darle a su ser querido la oportunidad de expresar su agradecimiento también.

No sienta culpa. Al final del día, sepa que está haciendo todo lo que puede como cuidador y que nunca debe sentirse culpable. Ama y cuida a esta persona, e incluso si no pueden mostrárselo, tanto ellos como todos los que le rodean lo saben en el fondo. Usted es un ser humano y hace todo lo que puede.

Jane Sadowsky-Emmerth es una enfermera titulada (RN, por sus siglas en inglés) y gerente de Casos Clínicos en Partners in Care, un afiliado del Servicio de Enfermeras Visitantes de Nueva York (VNSNY, por sus siglas en inglés), una agencia sin fines de lucro para el cuidado de la salud en el hogar y la comunidad en los Estados Unidos, que brinda servicios privados de atención de calidad.

Para obtener más información, por favor visite www.partnersincareny.org o llame al 888.735.8913.