“We were expected to be strong”
“Esperaban que fuéramos fuertes”

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“We were expected to be strong”

Mental health clinic serves seniors

Story by Gregg McQueen

Iris Nieves is a survivor.

The Bronx resident, who once struggled with depression, did not feel she could talk for many years to her family about her issues.

“It was taboo to talk about that stuff,” remarked Nieves of her large Puerto Rican family. “We’d never dare talk about depression or mental health issues. We were expected to be strong.”

“It’s a good thing for seniors to know that they aren’t alone,” explained District Director Aisha Parillon.

“It’s a good thing for seniors to know that they aren’t alone,” explained District Director Aisha Parillon.

Keeping feelings bottled up tore her family apart, Nieves said, as other loved ones succumbed to depression. Both her husband and granddaughter committed suicide.

And when Nieves experienced a botched knee replacement surgery that left her unable to walk properly, she finally broke down.

“It was overwhelming,” she recalled. “I just couldn’t cope anymore.”

Her physician referred her to The Geriatric Mental Health Outpatient Clinic of the Jewish Association Serving the Aging (JASA).

Nieves was astounded when she first began meeting with a clinician.

“It felt more like talking to a friend,” Nieves stated. “It was a huge relief to finally be able to talk about my feelings.”

In an unassuming office on Fordham Road, the JASA clinic is providing services that help Bronx seniors like Nieves cope with mental health issues.

About 250 patients annually, through individual and group therapy sessions, crisis management services, consultations and psychiatric evaluations, are served at the clinic.

Opened in 1986, it is the first of its kind in the borough to offer a comprehensive range of mental health services for older adults, said Aisha Parillon, the Bronx District Director for JASA’s mental health services.

“Our clients are typically suffering from depression or anxiety,” said Parillon. “We have quite a few who are suffering from grief and bereavement issues, due to the loss of a spouses or adult children who have died.”

Parillon said there are numerous factors that contribute to depression in older adults.

“It’s usually a combination of loneliness and loss, and people have difficulty coping with changing roles, like not being the breadwinner in the family any longer,” she explained. “It can also be difficult for aging adults to deal with the fact that they can’t get around or see as well as they used to.”

“We’re like a family at this point,” said Iris Nieves.

“We’re like a family at this point,” said Iris Nieves.

At the JASA clinic, patients are assessed during the intake process and provided with education on mental health and wellness. After diagnosis, JASA’s clinicians and psychiatrists help the patient manage their condition through therapy sessions, with medication prescribed if needed. Some patients participate in a weekly support group.

The clinic is open Monday through Friday, 9 a.m. to 5 p.m. There is also a 24-hour on-call service, said Parillon, so if a client experiences a crisis they can get in touch with the on-call clinician at any time.

“The only criteria for using our facility is that you’re at least 60 years of age, and willing and able to participate in our therapy programs,” said Parillon.

Through funding from the city, JASA’s mental health clinic hosts community workshops, to promote the clinic’s services and reduce the stigma associated with depression.

For older generations, mental health was not a topic for discussion when they were growing up, and there is often a sense of fear and shame associated with seeking assistance for mental health issues, said Parillon.

“Social stigma is very common,” she remarked. “The purpose of our outreach efforts is to reduce that negative stigma and to educate about how treatment can help seniors.”

Nieves knows about that stigma all too well.

That first visit to the clinic was in 2002, and Nieves still visits the clinic every week since. Each Monday, she participates in the group therapy sessions.

“We’re like a family at this point,” commented Nieves. “It’s really encouraging to interact with other people who are experiencing the same thing you are.”

Members of the group also get together outside of the clinic’s walls, meeting for lunches and coffee.

“We encourage socialization,” said Parillon. “It’s a good thing for seniors to know that they aren’t alone.”

Nieves said she has learned to cope better with her depression as well as physical ailments due to the clinic’s assistance.

“The best medicine is when people can get together and talk about their problems,” she stated.

The Geriatric Mental Health Outreach Center of JASA is located at 1 Fordham Plaza, Suite 908, in the Bronx.

For more information, visit www.jasa.org or call 718.365.4044.

“Esperaban que fuéramos fuertes”

Clínica de salud mental atiende a personas mayores

Historia por Gregg McQueen

Iris Nieves es una sobreviviente.

La residente del Bronx, quien alguna vez luchó contra la depresión, por muchos años sintió que no podía hablar con su familia acerca de sus problemas.

“Era un tabú hablar de esas cosas”, comentó Nieves de su gran familia puertorriqueña. “Nunca no atrevimos a hablar de depresión o de problemas de salud mental. Esperaban que fuéramos fuertes”.

“We’re like a family at this point,” said Iris Nieves.

“Somos como una familia en este momento”, dijo Iris Nieves.

Guardar sentimientos reprimidos destruyó a su familia, explico Nieves, ya que otros seres queridos sucumbieron a la depresión. Tanto su marido como su nieta se suicidaron.

Y cuando Nieves experimentó una cirugía fallida de reemplazo de rodilla que la dejó incapaz de caminar correctamente, finalmente estalló.

“Fue abrumador”, recordó. “Ya no podía afrontarlo”.

Su médico la refirió a la Clínica Ambulatoria de Salud Mental Geriátrica de la Asociación Judía Sirviendo la Vejez (JASA por sus siglas en inglés).

Nieves se sorprendió cuando comenzó a reunirse con un médico.

“Parecía más como hablar con un amigo,” dijo Nieves. “Fue un gran alivio finalmente poder hablar de mis sentimientos.”

En una modesta oficina en Fordham Road, la clínica JASA proporciona servicios que ayudan a las personas mayores del Bronx -como Nieves- a lidiar con problemas de salud mental.

Cerca de 250 pacientes al año son atendidos en la clínica a través de sesiones de terapia individual y de grupo, servicios de gestión de crisis, consultas y evaluaciones psiquiátricas.

Abierta en 1986, es la primera de su tipo en el condado en ofrecer una gama completa de servicios de salud mental para los adultos mayores, dijo Aisha Parillon, directora del distrito del Bronx de los servicios de salud mental de JASA.

“Nuestros clientes típicamente sufren de depresión o ansiedad”, dijo Parillon. “Tenemos un buen número de personas que sufren de problemas de aflicción y duelo debido a la pérdida de un cónyuge o hijos adultos”.

Parillon explicó que hay numerosos factores que contribuyen a la depresión en los adultos mayores.

“Por lo general es una combinación de soledad y pérdida, y la gente tiene dificultad lidiando con el cambio de roles, como ya no ser el sostén de la familia”, señaló. “También puede ser difícil para los adultos que envejecen el tener que lidiar con el hecho de que no pueden moverse o ver tan bien como antes”.

En la clínica JASA, los pacientes son evaluados durante el proceso de admisión y reciben educación sobre salud mental y bienestar. Después del diagnóstico, los médicos y los psiquiatras de JASA ayudan al paciente a manejar su condición a través de sesiones de terapia y con medicamentos prescritos si es necesario. Algunos pacientes participan en un grupo semanal de apoyo.

"Es bueno para las personas mayores saber que no están solas", explicó la directora de distrito Aisha Parillon.

“Es bueno para las personas mayores saber que no están solas”, explicó la directora de distrito Aisha Parillon.

La clínica está abierta de lunes a viernes, de 9 a.m. a 5 p.m. También hay un servicio de guardia las 24 horas, dijo Parillon, así que si un cliente experimenta una crisis puede estar en contacto con el médico de guardia en cualquier momento.

“El único criterio para usar nuestras instalaciones es tener al menos 60 años de edad y la voluntad y capacidad para participar en nuestros programas de terapia”, dijo Parillon.

A través de financiamiento de la ciudad, la clínica de salud mental JASA organiza talleres comunitarios para promover los servicios de la clínica y reducir el estigma asociado con la depresión.

Para las generaciones mayores la salud mental no era un tema de discusión cuando estaban creciendo, y hay a menudo una sensación de miedo y vergüenza asociada a buscar ayuda para los problemas de salud mental, señaló Parillon.

“El estigma social es muy común”, remarcó. “El objetivo de nuestros esfuerzos es reducir el estigma negativo y educar sobre cómo el tratamiento puede ayudar a las personas mayores”.

Nieves conoce ese estigma demasiado bien.

Esa primera visita a la clínica fue en 2002 y Nieves todavía visita la clínica cada semana desde entonces. Cada lunes participa en las sesiones de terapia grupal.

“Somos como una familia en este momento”, comentó Nieves. “Es realmente alentador interactuar con otras personas que están pasando por lo mismo que tú”.

Los miembros del grupo también se reúnen afuera de las paredes de la clínica para almorzar o tomar café.

“Los animamos a socializar”, dijo Parillon. “Es bueno para las personas mayores saber que no están solas”.

Nieves dijo que ha aprendido a lidiar mejor con la depresión, así como con las dolencias físicas, gracias al apoyo de la clínica.

“La mejor medicina es cuando la gente puede reunirse y hablar de sus problemas”, afirmó.

El Centro de Salud Mental Geriátrica de JASA se encuentra en el no. 1 de Fordham Plaza, Suite 908, en el Bronx.

Para obtener más información, visite www.jasa.org o llame al 718.365.4044.