To rejoice, and renew
En el regocijo, la renovación

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To rejoice, and renew

Story by Diana R. Cabral and Debralee Santos

Photos by Emmanuel Abreu | Abreu Visuals

“The struggle continues,” said Iris Colón.

“The struggle continues,” said Iris Colón.

They raised their voices – and their fists.

For several years, the group 35 Mujeres x NYC has held monthly rallies on the last Sunday of the month for the release of Oscar López Rivera, charged with “seditious conspiracy” in 1981 in pursuit of the independence of Puerto Rico.

It is the same crime with which anti-apartheid leader Nelson Mandela was charged.

López Rivera, a 74-year-old veteran of the Vietnam War, had served 35 years of a 55-year federal sentence.

Some consider López Rivera the longest held political prisoner in the history of the island nation’s independista movement, and they had rallied during the years of the Obama presidency to call for his sentence to be commuted.

A White House petition drew 108,413 people signatures.

The group gathered at Fordham Plaza.

The group gathered at Fordham Plaza.

Among those who advocated for his release were Pope Fracis, Nobel Peace Prize winner Archbishop Desmond Tutu, former U.S. President Jimmy Carter, New York City Council Speaker Melissa Mark-Viverito, Hamilton creator Lin-Manuel Miranda, New York State Assemblymember Jose Rivera and artists Ricky Martin and Residente of Calle 13.

Mili Bonilla joins in the celebration.

Mili Bonilla joins in the celebration.

And the women of 35 Mujeres NYC.

Dressed in bright pink shirts, they have convened from 4:00 to 4:35 p.m. at different public spaces throughout the city – plazas, beaches, parks, and bridges. They formed drumming circles, chanted and sang patriotic songs.

They waved large cardboard likenesses of López Rivera, flew Puerto Rican flags, and collected petition signatures.

On Jan. 17th, just days before the end of his second term, Obama commuted López Rivera’s sentence, sparking exultation from his supporters.

López Rivera was returned on February 9th to a halfway house in Puerto Rico to serve out the terms of a 120-day restrictive stay during which he has limited access to media and visitors.

He will be released on May 17th at 8:00 a.m.

And yet, the women say they still have work to do.

Live drumming is a staple.

Live drumming is a staple.

They say they will continue to gather until López Rivera is fully free, and will persist in calling attention to the socio-economic crises faced by residents on the island.

This past Sun., Feb. 26th, the group again assembled on Fordham Plaza – defiant as ever.

“He has been an inspiration to the Puerto Rican people,” argued Ana López, New York Coordinator to Free Oscar López (no relation). “The government tried to break his spirit but they could not do it.”

Of the 35 years López Rivera was imprisoned, twelve were spent in solitary confinement. Despite the limitations, the two maintained a consistent correspondence, first through in-person visits, then with more frequent phone calls and mail. They were allowed to communicate via email only in November 2014.

López said she expected he would resume a post of leadership within the Puerto Rican community.

“He will be our guiding light in our movement now,” she said. “He will be our spokesperson, we hope.”

Singing “La Borinqueña.”

Singing “La Borinqueña.”

Mili Bonilla, another member of the group, said that there are many events planned upon López Rivera’s release, including stops in Chicago to visit the schools he helped to found, and visits to New York for celebrations at Hostos Community College and at the annual Puerto Rican Day Parade, where he will be honored as a “Prócer de la Libertad,” or “Hero of Liberty.” It is expected also that he will offer a presentation in June at the United Nations on decolonization.

For many of the Mujeres, the monthly rallies have yielded more than a public platform upon which to advocate for any one individual. The work has also forged ties within the intergenerational group and furthered a sense of collective commitment to a country they say lacks fundamental liberties.

“I am happy that Oscar is free. But the struggle continues,” explained Iris Colón.

The group in East Harlem in 2016.

The group in East Harlem in 2016.

Colon describes herself as a Puerto Rican nationalist, and says she is deeply concerned with the economic crisis on the island in addition to the proposed funding cuts of about $400 million to the University of Puerto Rico.

“He has been an inspiration,” said Ana López.

“He has been an inspiration,” said Ana López.

“I am a part of a media network Información al Desnudo (Raw Story), where we bring news and information to the Puerto Rican diaspora all over the United States,” added the young activist amid the rhythms and chants cutting through the frigid air. “I like to be with the people. Talking to them, learning from them.”

As the rally wound down, Colón’s somber voice broke through.

Soon, the women, many with fists raised high. had joined her in singing “La Borinqueña,” the Puerto Rican national anthem.

“La tierra de Borinquen
donde he nacido yo
es un jardín florido
de mágico primor.”

For more information, please visit http://bit.ly/2mHFLXv.

En el regocijo, la renovación

Historia por Diana R. Cabral y Debralee Santos

Fotos por Emmanuel Abreu | Abreu Visuals

La primera reunión después de la noticia de la liberación de López Rivera se celebró en Times Square.

La primera reunión después de la noticia de la liberación de López Rivera se celebró en Times Square.

Elevaron sus voces y sus puños.

Durante varios años, el grupo 35 Mujeres x NYC realizó manifestaciones mensuales el último domingo de cada mes por la liberación de Oscar López Rivera, acusado de “conspiración sediciosa” en 1981, en pos de la independencia de Puerto Rico.

Es el mismo delito del que fue acusado Nelson Mandela, dirigente antiapartheid.

López Rivera, un veterano de 74 años de la Guerra de Vietnam, cumplió 35 años de una sentencia federal de 55 años.

Algunos consideran a López Rivera el prisionero político más antiguos en la historia del movimiento independista de la nación insular, y se manifestaron durante los años de la presidencia de Obama para pedir que fuese conmutada su sentencia.

Una petición de la Casa Blanca atrajo firmas de 108,413 personas.

Activist Esperanza Martell.

La activista Esperanza Martell.

Entre los que abogaron por su liberación estuvieron: el Papa Francisco; el ganador del Premio Nobel de la Paz, el arzobispo Desmond Tutu; el ex presidente de los Estados Unidos Jimmy Carter; la presidenta del Concejo de la Ciudad de Nueva York, Melissa Mark-Viverito; el creador de Hamilton Lin-Manuel Miranda; El asambleísta del Estado de Nueva York José Rivera y los artistas Ricky Martin y Residente de Calle 13.

Y las mujeres de 35 Mujeres NYC.

Vestidas con camisetas de color rosa brillante, se reunían de 4:00 a 4:35 p.m. en diferentes espacios públicos de la ciudad, como plazas, playas, parques y puentes. Formaban círculos de tambores, gritaban y cantaban canciones patrióticas.

Hicieron grandes figuras de cartón de López Rivera, volaban banderas puertorriqueñas y recolectaban firmas de peticiones.

El 17 de enero, pocos días antes del final de su segundo mandato, Obama conmutó la sentencia de López Rivera, provocando júbilo entre sus partidarios.

The group in East Harlem in 2016.

El grupo en East Harlem en 2016.

López Rivera fue devuelto el 9 de febrero a una casa intermedia en Puerto Rico para cumplir los términos de una estancia restrictiva de 120 días, durante los cuales tiene un acceso limitado a visitantes y medios de comunicación.

Será puesto en libertad el 17 de mayo a las 8:00 a.m.

Y sin embargo, las mujeres dicen que todavía tienen trabajo por hacer.

Dicen que seguirán reuniéndose hasta que López Rivera sea completamente libre y persistirán en llamar la atención sobre las crisis socioeconómicas a las que se enfrentan los habitantes de la isla.

El pasado domingo 26 de febrero, el grupo volvió a reunirse en Fordham Plaza, desafiante como siempre.

“He has been an inspiration,” said Ana López.

“Él ha sido una inspiración”, dijo Ana López.

“Él ha sido una inspiración para el pueblo puertorriqueño”, argumentó Ana López, coordinadora de Nueva York para liberar a Oscar López (sin relación). “El gobierno intentó romper su espíritu pero no pudieron hacerlo”.

Singing “La Borinqueña.”

Cantando “La Borinqueña”.

De los 35 años que López Rivera estuvo encarcelado, doce los pasó en aislamiento. A pesar de las limitaciones, los dos mantuvieron una correspondencia consistente, primero a través de visitas en persona, luego con llamadas telefónicas más frecuentes y correo. Se les permitió comunicarse por correo electrónico sólo en noviembre de 2014.

López dijo esperar que él retome un puesto de liderazgo dentro de la comunidad puertorriqueña.

“Va a ser luz que nos guíe en nuestro movimiento ahora”, dijo. “Él será nuestro portavoz, esperamos”.

Mili Bonilla, miembro del grupo, dijo que hay muchos eventos programados para la liberación de López Rivera, incluyendo paradas en Chicago para visitar las escuelas que él ayudó a fundar y visitas a Nueva York para celebraciones en Hostos Community College y en el Desfile del Día Puertorriqueño, donde será honrado como “Prócer de la Libertad” o “Héroe de la Libertad”. También se espera que ofrezca una presentación en junio, en las Naciones Unidas, sobre la descolonización.

Para muchas de las Mujeres, las manifestaciones mensuales han cedido más que una plataforma pública sobre la cual apoyar a cualquier individuo. El trabajo también ha forjado lazos dentro del grupo intergeneracional y ha promovido un sentido de compromiso colectivo con un país que, dicen, carece de libertades fundamentales.

Live drumming is a staple.

La percusión en vivo es un elemento básico.

“Estoy feliz de que Oscar sea libre. Pero la lucha continúa “, explicó Iris Colón.

Colón se describe a sí misma como una nacionalista puertorriqueña, y dice que está profundamente preocupada por la crisis económica en la isla, además de los recortes de fondos propuestos de unos $ 400 millones a la Universidad de Puerto Rico.

“Soy parte de una red de medios Información al Desnudo (Raw Story), y llevamos noticias e información a la diáspora puertorriqueña en todo Estados Unidos”, añadió la joven activista en medio de los ritmos y cantos que cortaban el aire helado. “Me gusta estar con la gente. Hablar con ella, aprender de ella”.

A medida que la manifestación terminaba, la sombría voz de Colón se rompió.

Pronto, las mujeres, muchas con los puños elevados, se le unieron cantando “La Borinqueña”, el himno nacional puertorriqueño.

“La tierra de Borinquen
donde he nacido yo
es un jardín florido
de mágico primor”.

Para obtener más información, por favor visite http://bit.ly/2mHFLXv.