Talking Terms
Hablando de términos

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Talking Terms

By Kathleen Pike

Talking about our innermost thoughts and feelings can be challenging – at least in part because sometimes we can’t find the words. In light of the start of a new school year, here are five specialized terms to expand our mental health vocabulary. Coming to us from as far back as the ancient western world to today’s millennials, some have infiltrated popular speech, but others not so much.

1. Anomie. Popularized by the French sociologist Emile Durkheim in his 1897 book Suicide, anomie describes apathy, alienation, and personal distress resulting from the loss of standards, structures and values previously shared by a society. At the core of much sociological theory a century ago, sociologists have passed the discourse of anomie along to social psychologists and mental health professionals. We have good reason to link rising rates of depression, anxiety and suicide to the debilitating and annihilating experience of anomie in today’s world that can leave people feeling simultaneously hyper-connected and profoundly emotionally disconnected.

2.  Cathexis. We can thank Herr Professor Doktor Sigmund Freud for bringing cathexis to our mental health vocabulary. Cathexis refers to the attachment, conscious or unconscious, of intense emotional feeling and significance to an idea, an object, or a person. According to Freud it is when we “cathect” to ideas, objects and people that we form real attachments and lasting memories. One of the goals of psychoanalysis is to uncover these attachments and understand how they work. In the process of therapy, if we come to see that such emotional investment and attachments are self-destructive or self-defeating, we aim to help patients “de-cathect” from such investments.  And so, begins the work of “letting go.”

3.  Conation. Thanks to millennial entrepreneurs this peppery piece of vocabulary is gaining a new life. From the Latin, conation is not a new term, but it is popping up more and more in the context of search for meaning. Millennial entrepreneurs equate conation with purposeful striving. The act of conation involves channeling one’s desires and energies to a single-minded pursuit of a goal, which ultimately contributes to constructing a meaningful and mentally healthy and successful life. A modern take on the old adage “1% inspiration, 99% perspiration.”

Sigmund Freud spoke of cathexis.

Sigmund Freud spoke of cathexis.

4.  Interoceptive Awareness. Am I aware of when I am tense? Can I describe the butterflies in my stomach when I am anxious?  Do I know when I am hungry or full?  This is what interoceptive awareness is – literally having “interior perception” so that we “see” and can describe what is going on inside. Interoceptive awareness of internal sensations in the body connects the mind with the nervous system. Hilde Bruch described the essential importance of developing one’s interoceptive awareness in her 1978 book, The Golden Cage, which captures the healing power for individuals with anorexia nervosa. For all of us, developing this intimately personal way of better knowing what our bodies are telling us is a good thing.

5.  Melancholia. From the ancient Greeks, melancholia is one of those poetic terms that was employed in literature, philosophy and medicine long before the emergence of psychiatry and psychology. In the ancient world, if you were feeling depressed, or melancholic, it was due to an overload of black bile. In fact the roots of melancholia stem from the ancient Greek words melas kholē, which literally mean “black bile.” The term melancholia has mostly fallen out of use in modern psychiatry and psychology, though it is sometimes still described with admiration as a deep sense of loss or existential grief that motivates artists.

Finding just the right word to express what is whirling around in our heads is an enormously satisfying experience.

Kathleen Pike, PhD is a Professor of Psychology and Director of the Global Mental Health Program at the Columbia University Medical Center. For more information, please visit www.cugmhp.org or call 646.774.5308.

Hablando de términos

Por Kathleen Pike

Hablar de nuestros pensamientos y sentimientos más íntimos puede ser un desafío, al menos en parte porque a veces no podemos encontrar las palabras. A la luz del comienzo de un nuevo año escolar, aquí hay cinco términos especializados para ampliar nuestro vocabulario de salud mental. Viniendo desde el antiguo mundo occidental hasta los millennials de hoy, algunos se han infiltrado en el discurso popular, pero otros no tanto.

1. Anomia. Popularizado por el sociólogo francés Emile Durkheim en su libro Suicide de 1897, anomia describe la apatía, la alienación y la angustia personal como resultado de la pérdida de estándares, estructuras y valores previamente compartidos por una sociedad. En el núcleo de mucha teoría sociológica hace un siglo, los sociólogos han pasado el discurso de la anomia a los psicólogos sociales y a los profesionales de la salud mental. Tenemos buenas razones para vincular las crecientes tasas de depresión, ansiedad y suicidio a la debilitante y aniquiladora experiencia de la anomia en el mundo actual que puede dejar a la gente sentirse simultáneamente hiperconectada y a nivel emocional, profundamente desconectada.

The book was published in 1897.

El libro fue publicado en 1897.

2.  Catexis. Podemos dar gracias a Herr Professor Doktor Sigmund Freud por aportar catexis a nuestro vocabulario de salud mental. Se refiere al apego, consciente o inconsciente, de sentimiento emocional intenso y significado a una idea, un objeto o una persona. Según Freud, cuando “hacemos catexis” de ideas, objetos y personas, formamos verdaderos apegos y recuerdos duraderos. Uno de los objetivos del psicoanálisis es descubrir estos apegos y entender cómo funcionan. En el proceso de la terapia, si llegamos a ver que tal inversión emocional y apegos son autodestructivos o contraproducentes, nuestro objetivo es ayudar a los pacientes a “deshacer catexis” de tales inversiones. Y así, comienza la obra de “dejar ir”.

3.  Volición. Gracias a los emprendedores ‘millennial’, esta enérgica pieza de vocabulario está ganando una nueva vida.  Desde el latín, volición no es un término nuevo, sino que aparece cada vez más en el contexto de la búsqueda del significado. Los emprendedores ‘millennial’ equiparan volición con el esfuerzo resoluto. El acto de volición consiste en canalizar los deseos y las energías propias a la búsqueda de una meta, que en última instancia, contribuye a la construcción de una vida significativa y mentalmente sana y exitosa. Una forma moderna en el viejo adagio “inspiración 1%, perspiración 99%”.

4.  Conciencia interoceptiva. ¿Soy consciente de cuándo estoy tenso? ¿Puedo describir las mariposas en mi estómago cuando estoy ansioso? ¿Sé cuándo tengo hambre o estoy lleno? Esto es lo que la conciencia interoceptiva es – literalmente tener “percepción interior” para que “veamos” y podamos describir lo que está sucediendo dentro. La conciencia interoceptiva de las sensaciones internas en el cuerpo conecta la mente con el sistema nervioso. Hilde Bruch describió la importancia esencial de desarrollar su conciencia interoceptiva en su libro de 1978, The Golden Cage, que capta el poder curativo para las personas con anorexia nerviosa. Para todos nosotros, desarrollar esta manera íntimamente personal de conocer mejor lo que nuestros cuerpos nos dice, es algo bueno.

Melancholic much?

¿Muy melancólico?

5.  Melancolía. Desde los antiguos griegos, la melancolía es uno de esos términos poéticos que se empleó en la literatura, la filosofía y la medicina mucho antes de la aparición de la psiquiatría y la psicología. En el mundo antiguo, si se sentía deprimido, o melancólico, se debía a una sobrecarga de bilis negro. De hecho, las raíces de la melancolía provienen de las palabras griegas melas kholē, que literalmente significan “bilis negra”. El término melancolía ha caído en su mayor parte en la psiquiatría y la psicología modernas, aunque a veces se describe con admiración como un profundo sentimiento de pérdida o dolor existencial que motiva a los artistas.

Encontrar la palabra correcta para expresar lo que está dando vueltas en nuestras cabezas es una experiencia enormemente satisfactoria.

Kathleen Pike, PhD, es profesora de Psicología y directora del Programa Mundial de Salud Mental en el Centro Médico de la Universidad Columbia. Para obtener más información, por favor visite www.cugmhp.org o llame al 646.774.5308.