Raising awareness, fighting disease
Levantando conciencia, luchando la enfermedad

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Raising awareness, fighting disease

One family at a time

Story and photos by Robin Elisabeth Kilmer

700,000 New Yorkers are living with diabetes.

Nearly half of them are Latinos.

These numbers’ effect on individual families too often plays out with tragic results.

Henry Cruz comes from a family of twelve.

Everyone in his family was diagnosed with diabetes, and now, only four are still alive.

In an effort to reduce these numbers, the Latino Diabetes Awareness Movement unveiled its second annual campaign on this past Wed., Jan. 16th at Urban Health Plan’s El Nuevo San Juan Health Center on 1065 Southern Boulevard.

Cruz will play a role educating others.

“I may not be able to save my siblings, but I can save other lives,” he said.

The Second Annual Latino Diabetes Awareness Movement campaign was launched at Urban Health Plan, Inc. Pictured from left to right: Diabetes advocate Henry Cruz; Sen. Jeff Klein; President and COO of Mount Sinai Hospital Wayne Keathley; President and CEO of Urban Health Plan Paloma Izquierdo-Hernández; President of The Hispanic Federation Jose Calderón.

The Second Annual Latino Diabetes Awareness Movement campaign was launched at Urban Health Plan, Inc. Pictured from left to right: Diabetes advocate Henry Cruz; Sen. Jeff Klein; President and COO of Mount Sinai Hospital Wayne Keathley; President and CEO of Urban Health Plan Paloma Izquierdo-Hernández; President of The Hispanic Federation Jose Calderón.

The campaign is a partnership between, among others, Urban Health Plan, Inc., Mount Sinai Medical Center, the Hispanic Federation, and elected officials, including Borough Presidents Scott Stringer and Rubén Díaz Jr. and State Senators Jeff Klein and Gustavo Rivera.

An important factor in the campaign is its bilingual education component, which encourages New Yorkers, especially Latinos, to “Get Informed! Get Tested! Get Healthy!”

There will also be service announcements on the radio, in the papers and other public forums.
One of the goals of the Get Informed! Get Tested! Get Healthy! initiative is for Latinos throughout the five boroughs to remember these five steps to better health: knowing your blood and glucose numbers; maintaining a healthy weight; exercising daily; limiting fatty foods; and talking to a doctor.

Some of these steps, while not novel, are harder to achieve than others.

What organizers hope will help in refocusing attention is the frequent testings and screenings they will offer.

In fact, the day after kicking off its second year, the Latino Diabetes Health Movement had free testing in seven Bronx locations.

Cruz concurs that knowledge is power, and much knowledge is needed to overcome fear, and the stigma, associated with a diabetes diagnosis.

“There’s such a fear of needles,” he said. “And we will go into denial, and disregard it as a common cold.”
Cruz’s own diagnosis offers a stirring example of denial.

Growing up, his older siblings had diabetes type 1, and had to urinate into cups daily to determine their sugar levels.

If their sugar levels were unstable, their urine would change color when they dropped a tablet into the cup.
One day, Cruz’s sister compelled him to test his own urine.

“Colors started erupting like a volcano,” recalled Cruz.

His mom, however, told him not to worry—that his urine had changed color because he just ate.

“I’m dedicated to the fight,” said diabetes advocate Henry Cruz, who lost his siblings to the disease.

“I’m dedicated to the fight,” said diabetes advocate Henry Cruz, who lost his siblings to the disease.

But Cruz was diagnosed with diabetes at age ten.

At one point, Cruz’s diabetes got so bad he went blind right before his college graduation—putting on hold his plans to go to graduate school and get a job.

Cruz got his eyesight back with the help of doctors at Mount Sinai, and now maintains healthy diet and a strict exercise regime.

He has helped raise five of his nieces and nephews, who now have children of their own.

“They all call me Pop-Pop,” he said with a smile.

Cruz said that management of diabetes is a critical component, and that if his siblings had managed their diabetes better, they might have lived longer.

One of his brothers had to get a leg and five toes amputated.

On the other hand, Cruz is fit, energetic, and has all of his limbs—and his vision—intact.

“I’m dedicated to the fight. I want to serve as an example to someone, to remove the shame of being diagnosed.”

 

Levantando conciencia, luchando la enfermedad

Una familia a la vez

Historia y fotos por Robin Elisabeth Kilmer

700,000 neoyorquinos están viviendo con diabetes.

Cerca de la mitad de ellos son latinos.

Pero los efectos en familias individuales pueden conllevar trágicos resultados.

Henry Cruz viene de una familia de doce. Todo el mundo en su familia fue diagnosticado con diabetes, y ahora, solo cuatro permanecen vivos.

En un esfuerzo para reducir estos números, el Movimiento de Conciencia de Diabetes en Latinos dio a conocer su segundo año de campaña el 16 de enero de 2013 en el Centro de Salud ‘Urban Health Plan’s El Nuevo San Juan’ en el 1065 del Southern Boulevard.

Cruz desempeñará un papel educando a otros.

“A lo mejor no puedo salvar a mis hermanos pero puedo salvar otras vidas”, indicó.

The Second Annual Latino Diabetes Awareness Movement campaign was launched at Urban Health Plan, Inc. Pictured from left to right: Diabetes advocate Henry Cruz; Sen. Jeff Klein; President and COO of Mount Sinai Hospital Wayne Keathley; President and CEO of Urban Health Plan Paloma Izquierdo-Hernández; President of The Hispanic Federation Jose Calderón.

El Movimiento de Conciencia de Diabetes, en su segundo año, se lanzo en Centro de Salud ‘Urban Health Plan, Inc.’. De izquierda a derecha: Henry Cruz; el Senador Jeff Klein; Presidente de Mount Sinai Wayne Keathley; Presidente de Urban Health Plan Paloma Izquierdo-Hernández; Presidente de la Federación Hispana José Calderón.

La campaña es una asociación entre Urban Health Plan, Inc., el Centro Médico Mount Sinai, la Federación Hispana y oficiales electos, incluyendo los presidentes de condado Scott Stringer y Rubén Díaz, Jr. y los senadores estatales Jeff Klein y Gustavo Rivera.

Un factor importante en la campaña es su iniciativa de educación, la cual exhorta a los neoyorquinos – especialmente latinos – a “Informarse. Examinarse. Estar Saludable”.

También estarán colocando anuncios en la radio, periódicos y otros foros públicos.

Una de las metas de la iniciativa “Informarse. Examinarse. Estar Saludable” es para que los latinos a través de los cinco condados recuerden estos cinco pasos para una mejor salud: saber los números de su sangre y glucosa; mantener un peso saludable; ejercitarse diariamente; limitar los alimentos grasosos y hablar con un doctor.

Algunos de estos pasos, los cuales no son exactamente nuevos, son más difíciles de lograr que otros. Lo que los organizadores esperan ayudará a reenfocar atención son las frecuentes pruebas y exámenes. De hecho, el día después de comenzar su segundo año, el Movimiento de Salud de Diabetes de Latinos tuvo pruebas gratis en siete ubicaciones en el Bronx.

Cruz concluye que el conocimiento es poder, y se necesita mucho conocimiento para superar el miedo, y el estigma, asociado con el diagnóstico de diabetes.

“Hay tanto miedo de agujas”, dijo el. “Y nos vamos en negación y lo desatenderemos como un resfriado común”.

El propio diagnóstico de Cruz ofrece un conmovedor ejemplo de negación.

Cruz fue diagnosticado a la edad de diez.

Sus hermanos mayores tuvieron diabetes Tipo1, y tenían que orinar en vasos diariamente para determinar sus niveles de azúcar.

Si sus niveles de azúcar no eran estables, su orín cambiaría de color cuando echaran un pastilla comprimida en el vaso.

Una vez la hermana de Cruz, le dijo que probara su propia orina.

“Los colores comenzaron a erupcionar como un volcán”, recordó Cruz.

Sin embargo, su madre, le dijo que no se preocupara de que su orina hubiese cambiado de color porque acababa de comer.

“I’m dedicated to the fight,” said diabetes advocate Henry Cruz, who lost his siblings to the disease.

“Estoy dedicado a la lucha,” dijo Henry Cruz, quien espera promover conciencia en la diabetes y ayudar a salvar las vidas de otros.

En un momento, la diabetes de Cruz se puso tan mala que se quedó ciego justo antes de su graduación universitaria – posponiendo sus planes de ir a la escuela posgraduada y conseguir un empleo.

Cruz recuperó su vista con la ayuda de doctores en Mount Sinai, y ahora mantiene una dieta saludable y un estricto régimen de ejercicio. Ha ayudado a criar a cinco de sus sobrinas y sobrinos – quienes ahora tienen sus propios hijos.

“Me dicen ‘Pop-Pop’”, dijo con una sonrisa.

Cruz dijo que el manejar la diabetes es clave, y que si sus hermanos hubieran manejado su propia diabetes mejor, a lo mejor hubieran vivido más.

Uno de sus hermanos se tuvo que amputar una pierna y cinco dedos. Por otro lado, Cruz está en forma, es energético y tiene todas sus extremidades – y su visión intacta.

“Estoy dedicado a la lucha. Deseo servir de ejemplo a alguien, para remover la vergüenza de ser diagnosticado”.