Mental Health in the Workplace
Premiando la salud mental en el trabajo

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Mental Health in the Workplace

By Kathleen Pike, PhD

From the basement work cubicle to the c-suite corner office, mental health problems are everywhere in the workplace. Hiding in plain sight, people generally suffer in secrecy and in silence. This past Tuesday, October 10th, was World Mental Health Day 2017 – and its focus this year was on mental health in the workplace – clearly an idea whose time has come. The truth is that mental health issues are commonplace – even in the workplace. And for the most part, employers are totally unprepared.

For company leaders, here’s the bottom line:

1. Mental illness is the leading cause of presenteeism and absenteesim at work. Six in 10 people say poor mental health has impacted their concentration at work – meaning that they are physically present but seriously underperforming. And then there are millions of work days that turn into sick days each year due to mental health problems – 70 million in the UK, 32 million in France, 18 million in Germany. One in ten employees have taken time off work for depression. As we try to look the other way, the reality is that mental illness is associated with the great disadvantage for employees and employers.

One in five employees will have a mental health condition.

One in five employees will have a mental health condition.

2. One in five employees will have a mental health condition over the course of their careers that impacts performance and requires time away from work. And workers have partners, parents and children who also may have mental health conditions requiring extra attention at some point. Addressing employee mental health needs comes with a cost – but ignoring mental health in the workplace is not an option; the costs triple and quadruple when we turn a blind eye – which doesn’t make any cents.

3. Just $1 of investment in treatment for depression and anxiety leads to a return of $4 in better health and ability to work. Effective treatments exist for common mental disorders. And early intervention improves prognosis.

4. Millions and billions and trillions. Each year in the U.S., mental illness accounts for the loss of 217 million workdays and costs $193.2 billion in lost earnings.  And the World Economic Forum estimates that the cumulative global impact of mental disorders in terms of lost economic output will amount to $16.3 trillion between 2011 and 2030.

Workplaces can foster change.

Workplaces can foster change.

5.  Employers can be agents of change. Stigma, discrimination and prejudice exacerbate already challenging circumstances for individuals with mental illness. Employers can develop policies that support employees by ‘normalizing’ mental illnesses as health conditions that carry no shame. Employers can facilitate access to care and adopt effective work re-entry programs for individuals with mental health problems. Employers who want to maximize work productivity need to know that they will have greater success when they spend some time and resources on addressing mental health at the office.

“Love and work…work and love…what else is there really?” Commonly attributed to Sigmund Freud, this sentiment is affirmed time and again by surveys and studies documenting that, above all else, people pursue and find meaning in love and work. World Mental Health Day 2017 calls on each of us to ensure that this is true for all of us – even those with mental illness.

Kathleen M. Pike, PhD is Professor of Psychology and Director of the Global Mental Health Program at Columbia University Medical Center. For more information, please visit cugmhp.org or call 646.774.5308.

Premiando la salud mental en el trabajo

Por Kathleen Pike, PhD

Desde el cubículo de trabajo del sótano hasta la oficina-suite de la esquina, los problemas de salud mental están en todas partes en el lugar de trabajo. Ocultándose a plena vista, la gente generalmente sufre en secreto y en silencio. El pasado martes 10 de octubre fue el Día Mundial de la Salud Mental 2017, y su enfoque este año fue sobre la salud mental en el lugar de trabajo, claramente una idea cuyo momento ha llegado. La verdad es que los problemas de salud mental son comunes, incluso en el lugar de trabajo. Y en su mayor parte, los empleadores están totalmente desprevenidos.

Para los líderes de compañías, aquí está la conclusión:

1. La enfermedad mental es la causa principal del presentismo y el absentismo laboral. Seis de cada 10 personas dicen que la mala salud mental ha impactado su concentración en el trabajo, lo que significa que están físicamente presentes, pero que tienen un rendimiento muy bajo. Y luego hay millones de días de trabajo que se convierten en días de enfermedad cada año debido a problemas de salud mental: 70 millones en el Reino Unido, 32 millones en Francia y 18 millones en Alemania. Uno de cada diez empleados se ha tomado días libres por depresión. Mientras tratamos de desviar la mirada, la realidad es que la enfermedad mental está asociada con grandes desventajas para empleados y empleadores.

Employers can facilitate access to care.

Los empleadores pueden facilitar el acceso a la atención.

2. Uno de cada cinco empleados tendrá una condición de salud mental en el transcurso de su carrera que afectará su desempeño y requerirá tiempo libre del trabajo. Y los trabajadores tienen parejas, padres e hijos que también pueden tener condiciones de salud mental que requieran atención adicional en algún momento. Abordar las necesidades de la salud mental de los empleados tiene un costo, pero ignorar la salud mental en el lugar de trabajo no es una opción; los costos se triplican y cuadruplican cuando hacemos la vista gorda, lo que no genera dinero.

3. Tan solo $1 dólar de inversión en tratamiento para la depresión y la ansiedad tiene un retorno de $4 dólares en mejoras de salud y capacidad laboral.  Existen tratamientos efectivos para los trastornos mentales comunes. Y la intervención temprana mejora el pronóstico.

4. Millones, miles de millones y millones de millones.  Cada año en los Estados Unidos, las enfermedades mentales representan pérdidas por $217 millones de jornadas de trabajo y costos por $193.2 mil millones en ganancias perdidas. El Foro Económico Mundial estima que el impacto global acumulativo de los trastornos mentales en términos de producción económica perdida ascenderá a $16.3 millones de millones de dólares entre 2011 y 2030.

5. Los empleadores pueden ser agentes de cambio. El estigma, la discriminación y los prejuicios exacerban las circunstancias ya difíciles para las personas con enfermedad mental. Los empleadores pueden desarrollar políticas que respalden a los empleados al “normalizar” las enfermedades mentales como condiciones de salud que no causan vergüenza. Los empleadores pueden facilitar el acceso a la atención y adoptar programas efectivos de reingreso al trabajo para los individuos con problemas de salud mental. Los empleadores que deseen maximizar la productividad del trabajo deben saber que tendrán mayor éxito cuando dediquen tiempo y recursos a abordar la salud mental en la oficina.

Early intervention improves prognosis.

La intervención temprana mejora el pronóstico.

“Amor y trabajo… trabajo y amor… ¿qué más hay realmente?”. Atribuido comúnmente a Sigmund Freud, este sentimiento se afirma una y otra vez mediante encuestas y estudios que documentan que, por encima de todo, las personas buscan y encuentran significado en el amor y en el trabajo. El Día Mundial de la Salud Mental 2017 hace un llamado a cada uno de nosotros para asegurarnos de que esto sea cierto para todos, incluso para quienes sufren de enfermedades mentales.

Kathleen M. Pike, PhD, es profesora de Psicología y directora del Programa Global de Salud Mental en el Centro Médico de la Universidad Columbia. Para obtener más información, por favor visite cugmhp.org o llame al 646.774.5308.