Drive Time
Tiempo de donar

  • English
  • Español

Drive Time

Story by Megan Wrappe

Students welcomed donors.

Students welcomed donors.

As soon as the word is heard, about a dozen children in short blue smocks, scamper out to meet their guests.

“Escort,” calls out one of the adult volunteers who have helped to organize Christ the King Elementary School’s First Annual Blood Drive.

And quick as a flash, there come the student ambassadors.

They bolt from their seats in the school’s gymnasium and run to the sides of those who have just donated blood.

They take the donors by the hand and lead them to a table that is stacked high with water bottles, juices, cookies and other snacks so they can refuel.

At other tables, there is face painting, games, free health screenings and giveaways for attendees. The event was coordinated by school administrators, New York Blood Center (NYBC), and Fidelis Care.

And though the kids are only in the fourth and fifth grades, they know how important this blood drive is thanks to the Little Doctors program, which is sponsored by NYBC.

The program, which is in its first year at Christ the King, teaches children the importance of donating blood and provides education focused on blood and the circulatory system. They learn exactly where the donations go after a blood drive, who needs blood transfusions and why.

At first, teachers thought students would need time to come around.

But interest built quickly.

Part of the campaign.

Part of the campaign.

“We were surprised by how much the kids learned,” said fourth grade teacher Blanca Quintanilla. “They knew why people should donate and where it goes after this. And they weren’t squeamish around it at all.”

The blood drive was held on Sun., Apr. 23rd to coincide with the parish Masses held in the church adjacent to the school. After two hours, there had already been 11 donations from parishioners and parents.

Those who could not or chose not to donate still sought to be supportive.

Fifth grade teacher Cheryl Spann said many had made small monetary donations and wished the students luck with the rest of their drive.

Students pointed to school spirit as the chief motivation for their participation. They wanted to make their school shine, said a few friends who played in a circle.

A table of goodies.

A table of goodies.

A few others had slightly more ambitious aspirations.

“I want to be a surgeon,” explained seventh grader Ruby Rodríguez. “I want people to know where the blood goes so they can be satisfied with their donation.”

Rodríguez wasn’t alone.

The blood drive seemed to have sparked a small storm of interest in the medical field among the student volunteers.

Quintanilla said the school was committed to serving the community at large, and remarked that the success of the Little Doctors program would likely lead organizers to repeat the experience.

“We try to save as many lives as we can,” she said. “We want people to know that when you donate you save three lives.”

For more information on donating blood, please visit the New York Blood Center at www.nybloodcenter.org.

For more information on Christ the King Elementary School, please visit http://bit.ly/2oIfo4p.

Tiempo de donar

Historia por Megan Wrappe

The event was held in the school gym.

El evento se realizó en el gimnasio de la escuela.

Tan pronto como se escucha la palabra, una docena de niños con batas azules cortas salen a recibir a sus invitados.

“Escolta”, grita uno de los voluntarios adultos que han ayudado a organizar la Primera Colecta Anual de Sangre de la Escuela Primaria Cristo Rey.

Y rápido como un flash, vienen los estudiantes embajadores.

Echan a correr de sus asientos en el gimnasio de la escuela hacia los lados de quienes han donado sangre.

Ellos toman a los donantes de la mano y los llevan a una mesa que llena de botellas de agua, jugos, galletas y otros bocadillos para que puedan reabastecerse.

En otras mesas, hay pintura facial, juegos, exámenes gratuitos de salud y obsequios para los asistentes. El evento fue coordinado por administradores escolares, el Centro de Sangre de Nueva York (NYBC, por sus siglas en inglés) y Fidelis Care.

Y aunque los chicos apenas están en cuarto y quinto grado, saben lo importante que es esta donación de sangre gracias al programa Pequeños Doctores, patrocinado por NYBC.

El programa, que está en su primer año en Cristo Rey, enseña a los niños la importancia de donar sangre y proporciona educación centrada en la sangre y el sistema circulatorio. Ellos aprenden exactamente a dónde van las donaciones después de una colecta, quién necesita transfusiones de sangre y por qué.

On-site.

En el sitio.

Al principio, los maestros pensaron que los estudiantes necesitarían tiempo para dejarse convencer.

Pero el interés creció rápidamente.

“Nos sorprendió lo mucho que aprendieron los niños”, dijo la profesora de cuarto grado Blanca Quintanilla. “Ellos sabían por qué la gente debía donar y hacia dónde iba después de esto. Y no estaban  quisquillosos por ello en absoluto”.

La donación de sangre se llevó a cabo el domingo 23 de abril para coincidir con las misas parroquiales que se celebran en la iglesia adyacente a la escuela. Después de dos horas, había ya 11 donaciones de parroquianos y padres.

Quienes no pudieron o decidieron no donar, buscaban apoyo.

Cheryl Spann, profesora de quinto grado, dijo que muchos hicieron pequeñas donaciones monetarias y deseaban a los estudiantes suerte con el resto de su colecta.

Los estudiantes señalaron al espíritu escolar como la principal motivación para su participación. Querían hacer brillar a su escuela, dijeron dos amigas que jugaban juntas.

The elementary school opened in 1965.

La escuela primaria abrió en 1965.

Algunos otros tenían aspiraciones un poco más ambiciosas.

“Quiero ser cirujana”, explicó Ruby Rodríguez, estudiante de séptimo grado. “Quiero que la gente sepa a dónde va la sangre para que puedan estar satisfechos con su donación”.

Rodríguez no estaba sola.

La donación de sangre parecía haber provocado una pequeña tormenta de interés en el campo médico entre los estudiantes voluntarios.

Quintanilla dijo que la escuela estaba comprometida a servir a la comunidad en general, y señaló que el éxito del programa Pequeños Doctores Probablemente llevaría a los organizadores a repetir la experiencia.

“Tratamos de salvar tantas vidas como podemos”, dijo. “Queremos que la gente sepa que cuando dona, salva tres vidas”.

Para obtener más información sobre la donación de sangre, visite el Centro de Sangre de Nueva York en www.nybloodcenter.org.

Para más información sobre la Escuela Primaria Cristo Rey, por favor visite http://bit.ly/2oIfo4p.