“Basic human compassion”
“Compasión humana básica”

  • English
  • Español

“Basic human compassion”

Story and photos by Gregg McQueen

“This is my home,” said Blonnie Rodgers.

But’s it not been sweet for some time.

Tenants gathered in protest.

Tenants gathered in protest.

Rodgers and fellow tenants at their Mott Haven apartment building rallied against their landlord on May 8, claiming they’re fed up living in deplorable conditions.

Residents of 386 East 139th Street complained of lack of heat, leaking ceilings, mold and mice, as well as broken stairs, hallway lights and locks.

The building is comprised of 18 units.

The building is comprised of 18 units.

Rodgers explained that her kitchen ceiling collapsed due to a water leak and has yet to be repaired. “It’s been three weeks, and no response,” she remarked.

She said she is unable to cook and is fearful of the mold that has started growing.

“It’s unhealthy to live like this,” Rodgers said. “I’ve been calling 311 every day.”

“I’ve fallen down the stairs twice because the steps are broken,” said resident Shaquan, who has lived in the building for a year. “The lights in my hallway didn’t work for ten months. And our front door doesn’t lock all the way. Anybody can get in, so it’s not safe.”

“It’s unsafe for everybody,” added tenant Juan Cano. “It’s very concerning, because you’re a paying tenant.”

The residents accused managing agent CYA Management of allowing the building to deteriorate and not responding to phone calls requesting help. They said the building’s superintendent does not live onsite and is also unresponsive.

Parts of the ceiling have collapsed in this apartment.

Parts of the ceiling have collapsed in this apartment.

“He stopped answering the phone,” said Cano.

Residents at the 18-unit building have formed a tenants association with the help of the South Bronx Tenants Movement, which has been helping to strategize how to hold the landlord accountable.

According to Department of Housing Preservation and Development (HPD) records, there are currently 92 open violations at the building. Residents said that when they first formed the tenants association there were 56 violations, but that number jumped to 92 after HPD personnel visited the site several times.

“The city’s come in here a few times, and made note of everything,” said Cano. “They come, they write their report, but so far, nothing’s been fixed.”

Attempts to reach the managing agent by phone were unsuccessful.

Cano said his own apartment ceiling collapsed and went three months without being repaired.

 “It’s not safe,” said Shaquan, pointing to broken emergency lights.

“It’s not safe,” said Shaquan, pointing to broken emergency lights.

“I finally took it upon myself to fix because I have kids and I don’t want them breathing mold,” he said.

Residents said they hope to open a dialogue with the landlord and have issued a letter asking for a resolution to the building conditions.

“We want to have a meeting with him and talk about the problems,” said Cano. “If it comes to it, we might do a rent strike.”

Tenant Roy Cano said that conditions in the building worsened after the current management company started running the building about three years ago.

“We want some basic human compassion, that we’re more than just a paycheck to a landlord,” he said.

Despite the building conditions, residents said they hoped to continue living in the building provided that repairs are made.

Rodgers said conditions needed to improve. The building has been her home for 42 years.

“It’s all I know.”


“Compasión humana básica”

Historia y fotos por Gregg McQueen

The front vestibule.

El vestíbulo delantero.

“Este es mi hogar”, dijo Blonnie Rodgers.

Pero no ha sido dulce por algún tiempo.

Rodgers y otros inquilinos de un edificio de apartamentos de Mott Haven se manifestaron contra su casero el 8 de mayo, alegando que están hartos de vivir en condiciones deplorables.

Los residentes del No. 386 de la Calle 139 Este se quejaron de falta de calefacción, techos con goteras, moho y ratones, así como escaleras rotas, luces de pasillo y cerraduras descompuestas.

Rodgers explicó que el techo de la cocina se derrumbó debido a una fuga de agua y aún no se ha reparado. “Han pasado tres semanas y no hay respuesta”, comentó.

Dijo que no puede cocinar y tiene miedo del moho que ha comenzado a crecer.

“Es insalubre vivir así”, dijo Rodgers. “He estado llamando al 311 todos los días”.

“Me he caído por las escaleras dos veces porque los escalones están rotos”, dijo el residente Shaquan, quien ha vivido en el edificio durante un año. “Las luces en mi pasillo no funcionaron durante diez meses. Y nuestra puerta no se cierra por completo. Cualquiera puede entrar, así que no es seguro”.

“No es seguro para nadie”, agregó el inquilino Juan Cano. “Es muy preocupante, porque eres un inquilino que paga”.

“It’s very concerning,” said tenant Juan Cano.

“Es muy preocupante”, dijo el inquilino Juan Cano.

Los residentes acusaron al gerente CYA Management de permitir que el edificio se deteriorara y de no responder a llamadas telefónicas pidiendo ayuda. Dijeron que el superintendente del edificio no vive en el lugar y tampoco responde.

“Dejó de contestar el teléfono”, dijo Cano.

Los residentes en el edificio de 18 unidades han formado una asociación de inquilinos con la ayuda del Movimiento de Inquilinos del Sur del Bronx, que ha estado ayudándoles con la estrategia de cómo responsabilizar al propietario.

De acuerdo con los registros del Departamento de Preservación y Desarrollo de Viviendas (HPD, por sus siglas en inglés), actualmente hay 92 violaciones abiertas en el edificio. Los residentes dijeron que cuando se formó la asociación de inquilinos había 56, pero ese número brincó a 92 después de que el personal del HPD visitara el sitio varias veces.

Tenants say the building has fallen into disrepair.

Los inquilinos dicen que el edificio ha caído en mal estado.

“La ciudad ha venido aquí unas cuantas veces y ha tomado nota de todo”, dijo Cano. “Vienen, escriben su informe, pero hasta ahora, nada ha sido arreglado”.

Los intentos de hablar con el agente de administración por teléfono no tuvieron éxito.

This ceiling has holes.

Este techo tiene agujeros.

Cano dijo que el techo de su apartamento se derrumbó y pasó tres meses sin ser reparado.

“Finalmente decidí arreglarlo yo porque tengo niños y no quería que respiraran moho”, dijo.

Los residentes dijeron que esperan abrir un diálogo con el propietario y han emitido una carta pidiendo una resolución a las condiciones del edificio.

“Queremos tener una reunión con él y hablar sobre los problemas”, dijo Cano. “Si se trata de eso, podríamos hacer una huelga de alquiler”.

El inquilino Roy Cano dijo que las condiciones en el edificio empeoraron después de que la actual compañía empezara a administrar el edificio hace unos tres años.

“Queremos un poco de compasión humana básica, somos más que un cheque a un propietario,” dijo.

A pesar de las condiciones del edificio, los residentes dijeron que esperan seguir viviendo en el lugar siempre que se realicen reparaciones.

Rodgers dijo que las condiciones debían mejorar. El edificio ha sido su casa desde hace 42 años.

“Es todo lo que sé”.