A Failing Grade
Una mala nota

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A Failing Grade

NYC Comptroller Scott Stringer

Our City is getting a failing grade when it comes to Arts Education. My office just released a first-of-its-kind report, “State of the Arts,” showing that, after years of crippling cuts in the Bronx and other communities, 20 percent of our middle and high schools across New York City do not have a single, full-time certified arts teacher. I have a plan to help get us back on track, but we must first know how we got to where we are today.

Arts Education can—and should—play a hugely important role in the lives of our children. A healthy exposure to the arts in school deepens students’ understanding of the world around them, and gives them the creative skills they’ll need to compete in the 21st century marketplace. This is especially important in New York City, the cultural capital of the world.

Unfortunately, our public schools are failing to provide quality arts education to all our students. While state law requires that middle and high school students be taught by a certified arts teacher, more than 400 of our middle and high schools do not provide one. We’ve created an interactive online map so you can check out the state of arts education in your neighborhood school.

The gaps in arts education fall disproportionately on students in lower income neighborhoods. More than 42 percent of schools that lack either full-time or part-time certified arts teachers are located in the South Bronx and Central Brooklyn.

Let’s take a closer look at the Bronx: Nearly 33 percent of its public schools, 115 out of 353, don’t have a full-time certified arts teacher.

More than 21 percent of the city’s public schools without a full-time arts teacher are in the South Bronx. The community also has 20 percent of the schools with no Arts & Cultural Organizations Partnership, and 19.3 percent with no dedicated arts rooms.

You’d think that with a $25 billion budget, our Department of Education could afford to provide arts education and comply with state law. But New York City’s financial support for arts education has been shrinking dramatically–with a 47 percent drop in spending on arts and cultural vendors, and an 84 percent cut in arts supplies and equipment in the last seven years.

These reductions are unacceptable. As the City’s chief fiscal watchdog, I firmly believe that our economic future depends on the strength of our students’ skills and their readiness for the competitive innovation economies of tomorrow. My report makes a series of recommendations designed to boost arts education and arm our students with those skills:

Create a separate budget line for arts education funding, and make that spending a priority for schools in the Bronx and elsewhere that haven’t met city and state standards.

  • Work with the DOE to ensure that schools serving students in grades 7-12 comply with state laws that require arts education to be taught by certified teachers.
  • Broaden DOE’s accountability for Arts Education, by including information in every school’s profile about its arts teachers, partnerships with local arts and cultural organizations, dedicated arts rooms and other features.
  • Expand schools’ outreach to potential arts and cultural partners. Today, DOE hosts one “Cultural Fair” every year. Instead, the City should host annual fairs in all five boroughs.
  • Adopt a “no-net loss” of space policy, ensuring that schools do not lose arts rooms when district schools are co-located with other district or charter schools.

As a new administration takes the reins at City Hall, we have an opportunity to once again make arts education a critical part of a well-rounded curriculum. In a City bursting with culture, we must leverage our resources to ensure that schools in the Bronx and elsewhere provide every child with opportunities in visual art, music, theater, and dance.

To read a copy of my report, go to my office’s website at www.comptroller.nyc.gov

Una mala nota

Contralor de NYC Scott Stringer

En educación artística, nuestra Ciudad no está sacando buenas calificaciones. Mi oficina acaba de publicar un revelador informe, el primero de su clase, “La salud del arte”, que muestra que, después de años de recortes paralizantes en el Bronx y otras comunidades, 20 por ciento de nuestras escuelas secundarias y preparatorias en toda la Ciudad no tienen ni un profesor de arte certificado a tiempo completo. Tengo un plan que ayudaría a colocarnos nuevamente en el buen camino, pero primero tenemos que entender cómo llegamos a donde estamos hoy.

La educación artística puede –y debe— desempeñar un papel muy importante en la vida de nuestros hijos. Una exposición saludable a las artes en la escuela profundiza la comprensión de los estudiantes del mundo que les rodea y les proporciona las habilidades creativas que necesitarán para competir en el mercado del siglo XXI. Esto es especialmente importante en la ciudad de Nueva York, la capital cultural del mundo.

Desafortunadamente, nuestras escuelas públicas están fallando a la hora de brindar una educación artística de calidad a todos nuestros estudiantes. A pesar de que la ley estatal requiere que los estudiantes de secundaria y preparatoria reciban clases de un profesor de arte certificado, más de 400 de nuestras escuelas secundarias y preparatorias no tienen ni uno. Hemos creado un mapa interactivo en línea para que pueda comprobar el estado de salud de la educación artística en la escuela de su barrio.

Las brechas en la educación artística caen desproporcionadamente sobre los estudiantes en los barrios de bajos ingresos. Más del 42 por ciento de las escuelas que carecen de profesores de arte certificados, ya sea a tiempo completo o a medio tiempo, se encuentran en el Sur del Bronx y Brooklyn Central.

Echemos un vistazo más de cerca al Bronx: casi 33 por ciento de sus escuelas públicas, 115 de 353, no cuentan con un profesor de arte certificado a tiempo completo. Más de 21 por ciento de las escuelas públicas de la Ciudad sin un profesor de arte a tiempo completo se encuentran en el Sur del Bronx. La comunidad también alberga 20 por ciento de las escuelas que carecen de una Alianza con Organizaciones Artísticas y Culturales, y 19,3 por ciento de las que no cuentan con un salón dedicado a la educación artística.

Uno podría pensar que con un presupuesto de US$25.000 millones, nuestro Departamento de Educación (DOE por sus siglas en inglés) podría permitirse brindar educación artística y cumplir con la ley estatal. Pero el apoyo financiero de la ciudad de Nueva York a la educación artística se ha ido reduciendo de forma drástica, con una caída de 47 por ciento en el gasto en proveedores de arte y cultura, y un recorte de 84 por ciento en los materiales y equipos de arte en los últimos siete años.

Estas reducciones son inaceptables. Como principal organismo de control fiscal de la Ciudad, creo firmemente que nuestro futuro económico depende de la fortaleza de la educación de nuestros estudiantes y alumnos y su preparación para las competitivas economías de la innovación del mañana. Mi informe hace una serie de recomendaciones destinadas a impulsar la educación artística y proporcionar a nuestros estudiantes esas habilidades:

  • Reservar una parte independiente del presupuesto a la financiación de la educación artística y hacer que esa inversión sea una prioridad para las escuelas del Bronx y demás condados que no han cumplido con las normas municipales y estatales.
  • Trabajar con el DOE para asegurar que las escuelas que sirven a estudiantes de 7º a 12º grado cumplan con las leyes estatales que requieren que la educación artística sea impartida por maestros certificados.
  • Ampliar la responsabilidad del DOE de cara a la educación artística, mediante la inclusión de información en el perfil de cada escuela sobre sus docentes de arte, sus asociaciones con organizaciones de arte y cultura locales, los salones destinados a la educación artística y otras características.
  • Ampliar el alcance de las escuelas en la búsqueda de potenciales socios culturales y artísticos. Actualmente, el DOE organiza una “Feria Cultural” todos los años. En su lugar, la Ciudad debería celebrar ferias anuales en los cinco condados.
  • Adoptar una política espacial de “cero pérdidas”, que garantice que las escuelas no pierdan salones de arte cuando las escuelas del distrito son combinadas con otras escuelas del distrito o escuelas charter.

Conforme un nuevo gobierno asume las riendas del Ayuntamiento, tenemos una oportunidad para replantearnos la prioridad que se le concede a la educación artística como un componente crítico de un plan de estudios completo. En una ciudad repleta de cultura, debemos aprovechar todos nuestros recursos para asegurar que las escuelas del Bronx y otros lugares brinden oportunidades a todos los niños en las artes visuales, la música, el teatro y la danza.

Para leer una copia de mi informe, vaya al sitio web de mi oficina en: http://www.comptroller.nyc.gov/.