‎Repair Reform
Reforma de reparación

  • English
  • Español

Repair Reform

Story and photos by Gregg McQueen

“How are you going to survive?” said Pedro Estévez, President of the United Auto Merchants Association.

“How are you going to survive?” said Pedro Estévez, President of the United Auto Merchants Association.

They want to be friends to the fixers.

City Councilmember Vanessa Gibson is looking to throw a lifeline to the city’s legion of auto repair businesses.

Gibson, whose district includes the Jerome Avenue corridor, home to nearly 200 auto-related businesses, has teamed with fellow Councilmember Robert Cornegy to introduce legislation protecting commercial lease holders in the auto repair industry, which is largely comprised of immigrant business owners.

The lawmakers explained that many auto business owners are misled by landlords and end up leasing space that cannot be used for its intended purpose, a fact the business owners often fail to discover until they apply for permits and are told their site’s certificate of occupancy is outdated.

“The livelihood of these owners and these workers is in danger,” said Gibson. “It’s because many of these businesses are not in compliance with city regulations.”

The Jerome Avenue corridor.

The Jerome Avenue corridor.

“These businesses are otherwise good actors and good neighbors,” she added. “But without a valid certificate of occupancy, they are denied the opportunity to apply for other licenses they desperately need.”

Gibson and Cornegy announced the Commercial and Auto Repair Stability (CARS) Act at City Hall on March 1. The bill would require commercial landlords to produce a certificate of occupancy and disclose any tax liens or outstanding fines on the property to prospective tenants before signing a lease agreement.

The CARS Act will also direct the city’s Department of Small Business Services (SBS) to make outreach and education materials available, both in print and online, to auto repair businesses.

The Councilmembers said the legislation, crafted in response to community concerns surrounding the Jerome Avenue rezoning plan and similar projects throughout the city, could potentially save business owners thousands of dollars.

A community meeting on the Jerome Avenue rezoning plan.

A community meeting on the Jerome Avenue rezoning plan.

Pedro Estévez, President of the United Auto Merchants Association, said it typically costs business owners about $15,000 to bring locations into compliance if an invalid certificate of occupancy is discovered.

The small business owners are saddled with the costs, Estévez said, as landlords will often fail to take responsibility.

“They rent the place, and say ‘Now, you’re on your own,’” he remarked.

Estévez said correcting a certificate of occupancy with the Department of Buildings (DOB) can take up to a year, and requires the hiring of an architect.

“It’s a lot of money that has to be invested, which also includes fines and back penalties,” he stated. “If you have to be paying rent for that whole year before you can start your business, how are you going to survive?”

“They are the backbone of our communities,” said Councilmember Robert Cornegy.

“They are the backbone of our communities,” said Councilmember Robert Cornegy.

The CARS Act will put the onus on the property owners, explained Gibson, who said immigrant businesses are often in the dark about the status of the property when entering a lease agreement.

“Many of the owners simply don’t know what their rights are,” she said.

Cornegy pointed out that approximately 48 percent of the city’s businesses are immigrant-owned, and provide job opportunities for other immigrants, making it essential that they get assistance.

“They are the backbone of our communities,” he said.

Chris Walters, Rezoning and Technical Assistance Coordinator for the Association for Neighborhood and Housing Development, said nearly 75 percent of auto industry workers are immigrants, and the majority possess an education level of a high school diploma or less.

“This industry offers well-paying jobs for folks in this demographic, better opportunities than they find in other fields that are open to them,” Walters said.

A recent report by the Pratt Center for Community Development stated that auto repair workers earn an average of $44,000 per year, which far surpasses the average annual wage of food preparers, which is $25,000.

New York City’s rezoning proposals would significantly affect auto shop clusters, said the report, which suggested that the city should examine how its land use policies will affect the industry.

Gibson noted that many auto businesses in Willets Point, Queens are being forced to relocate, but said it was too early to tell what would happen with businesses near Jerome Avenue, though she said at least some would likely have to move.

“Do we fight for all of them? Do we provide a relocation package for those that choose to leave?” she remarked.

“We want to be sure that we provide protections for commercial tenants, just as we do for residential tenants,” Gibson added. “We want to put this [bill] as one of our success stories in the Jerome conversation.”

Reforma de reparación

Historia y fotos por Gregg McQueen

“Many of the owners simply don’t know what their rights are,” said Councilmember Vanessa Gibson.

“Muchos de los propietarios simplemente no saben cuáles son sus derechos”, dijo la concejal Vanessa Gibson.

Son amigos de esos que resuelven.

La concejal Vanessa Gibson está buscando lanzar un salvavidas a la legión de negocios de reparación de autos de la ciudad.

Gibson, cuyo distrito incluye el corredor de la Avenida Jerome, hogar de casi 200 empresas relacionadas con los automóviles, se ha asociado con el concejal Robert Cornegy para presentar una ley que proteja a los arrendatarios comerciales en la industria de reparación de automóviles.

Los legisladores explicaron que muchos dueños de negocios de automóviles son engañados por los propietarios, y terminan alquilando espacios que no pueden ser usados para su propósito, un hecho que los dueños de negocios a menudo no descubren hasta que solicitan permisos y se les dice que el certificado de ocupación del sitio está vencido.

“El medio de vida de estos propietarios y estos trabajadores está en peligro”, dijo Gibson. “Porque muchas de estas empresas no cumplen las regulaciones de la ciudad”.

“Estas empresas son generalmente buenos actores y buenos vecinos”, agregó. “Pero sin un certificado válido de ocupación, se les niega la oportunidad de solicitar otras licencias que necesitan desesperadamente”.

Gibson y Cornegy anunciaron la Ley de Estabilidad Comercial y Reparación Automotriz (CARS, por sus siglas en inglés) en la Alcaldía el 1º de marzo. La ley requeriría que los propietarios comerciales presentaran un certificado de ocupación y revelaran cualquier gravamen fiscal o multas pendientes sobre la propiedad a los futuros inquilinos antes de firmar un contrato de arrendamiento.

The study examined a two-mile stretch of Jerome Avenue; this map was published in 2014.

El estudio examinó un tramo de dos millas; este mapa fue publicado en 2014.

La Ley CARS también dirigirá al Departamento de Servicios para Pequeños Negocios de la ciudad para que los materiales de divulgación y educación estén disponibles, tanto impresos como en línea, para los negocios de reparación de automóviles.

Los miembros del Concejo dijeron que la legislación, elaborada en respuesta a las preocupaciones de la comunidad alrededor del plan de reclasificación de la Avenida Jerome y proyectos similares en toda la ciudad, podría potencialmente ahorrar miles de dólares a dueños de negocios.

Pedro Estévez, presidente de la Asociación de Comerciantes de Autos Unidos, dijo que típicamente cuesta a los dueños de negocios alrededor de $15,000 dólares el lograr que los lugares estén en cumplimiento cuando se descubre un certificado de ocupación no válido.

A los propietarios de pequeños negocios se les endosan los costos, dijo Estévez, ya que los arrendadores a menudo no asumen la responsabilidad.

“Ellos alquilan el lugar y dicen: ahora, estás solo”, comentó.

Estévez dijo que la corrección de un certificado de ocupación con el Departamento de Edificios puede tardar hasta un año y requiere la contratación de un arquitecto.

“Es mucho el dinero que tiene que ser invertido, pues también incluye multas y sanciones atrasadas”, dijo. “Si usted tiene que estar pagando el alquiler durante ese año entero antes de que poder comenzar su negocio, ¿cómo va a sobrevivir?”.

La Ley CARS pondrá la responsabilidad en los propietarios, explicó Gibson, quien dijo que las empresas inmigrantes a menudo desconocen el estado de la propiedad al firmar un contrato de arrendamiento.

“Muchos de los propietarios simplemente no saben cuáles son sus derechos”, dijo.

Cornegy señaló que aproximadamente el 48 por ciento de los negocios de la ciudad son de propiedad de inmigrantes y ofrecen oportunidades de empleo para otros inmigrantes, por lo que es esencial que obtengan ayuda.

“Ellos son la columna vertebral de nuestras comunidades”, dijo.

Chris Walters noted that nearly 75 percent of auto industry workers are immigrants.

Chris Walters dijo que casi el 75 por ciento de los trabajadores de la industria automotriz son inmigrantes.

Chris Walters, Coordinador de Reclasificación y Asistencia Técnica de la Asociación para el Desarrollo de Vecindarios y Vivienda, dijo que casi el 75 por ciento de los trabajadores de la industria automotriz son inmigrantes, y la mayoría tienen un nivel de educación de un diploma de bachillerato o menos.

“Esta industria ofrece puestos de trabajo bien pagados para la gente en este sector demográfico, mejores oportunidades de las que encuentran en otros campos”, dijo Walters.

Un informe reciente del Centro Pratt para el Desarrollo Comunitario declaró que los trabajadores de reparación de automóviles ganan un promedio de $44,000 dólares anuales, lo que supera con creces el salario promedio anual de los preparadores de alimentos de $25,000 dólares.

Las propuestas de reclasificación de la ciudad de Nueva York afectarían significativamente a los grupos de talleres de automóviles, dijo el informe, sugiriendo que la ciudad debe examinar cómo afectarán sus políticas de uso de la tierra a la industria.

Gibson señaló que muchos negocios de automóviles en Willets Point, Queens, se ven obligados a reubicarse, pero dijo que era demasiado pronto para saber qué pasaría con las empresas cerca de la Avenida Jerome, aunque dijo que al menos algunos tendrían que mudarse.

“¿Luchamos por todos ellos? ¿Proporcionamos un paquete de reubicación para aquellos que deciden irse?”, comentó.

“Queremos estar seguros de que proporcionamos protección a los inquilinos comerciales al igual que lo hacemos con los residenciales”, agregó Gibson. “Queremos poner este [proyecto de ley] como una de nuestras historias de éxito en la conversación de Jerome”.